
Bordón, cada vez más lejos de EE.UU.
Kirchner ya tiene decidido reemplazar al embajador ante la Casa Blanca; se evalúan varios nombres para el reemplazo
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WASHINGTON.- El embajador argentino ante la Casa Blanca, José Octavio Bordón, podría ser reemplazado en las próximas semanas por el presidente Néstor Kirchner como parte de una estrategia oficial por renovar las relaciones bilaterales con la administración republicana, según dijeron a LA NACION funcionarios y diplomáticos argentinos consultados.
Esa posibilidad, que circula como versión desde hace meses en esta capital, tomó fuerza en los últimos días cuando trascendió aquí que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, apartó a Bordón de las negociaciones para llevar a la Argentina a quince empresarios de primer nivel.
De Vido, uno de los hombres de mayor confianza del Presidente, acordó con el subsecretario de Estado para América latina, Tom Shannon, durante una reunión en Buenos Aires, que será cónsul en Nueva York Héctor Timerman, el coordinador argentino de esa gira junto al embajador norteamericano en Buenos Aires, Lino Gutiérrez, según la versión que circuló en Washington.
Bordón, quien tiene previsto retornar a la embajada este lunes luego de sus vacaciones, contaba con el apoyo del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, pero jamás fue un hombre de confianza del círculo íntimo de Kirchner. Bordón está a cargo de la sede diplomática en Washington desde mediados de 2003, cuando fue designado por el presidente Eduardo Duhalde.
Desde Buenos Aires, LA NACION se comunicó con Bordón, pero el embajador prefirió no hacer ninguna consideración sobre el tema.
Otras fuentes
Los indicios de que algo no estaba del todo bien comenzaron hace un tiempo. Kirchner optó en los últimos meses por escuchar más los datos que le aportaban funcionarios nacionales o provinciales de su confianza que pasaban por esta capital que los que arrimaba el embajador.
El gobernador de Santa Cruz y ex jefe de la SIDE, Sergio Acevedo, por ejemplo, recorrió varios despachos públicos decisivos de Washington apenas 15 días después de la cumbre en Mar del Plata. Se reunió con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Moreno, de diálogo fluido con el presidente George W. Bush, para evaluar el financiamiento de proyectos energéticos en su provincia.
Acevedo también se reunió con el número dos para América latina del Departamento de Estado, Charles Shapiro. Y, según algunas versiones que LA NACION no pudo confirmar, también mantuvo reuniones de altísimo nivel dentro de la Casa Blanca, sin la compañía del embajador.
Pero aun al tanto de algunos de sus cortocircuitos con la Casa Rosada, altos funcionarios norteamericanos y diplomáticos latinoamericanos reconocen la capacidad política de Bordón y su discreción, elogios que hacen muy a menudo frente a LA NACION.
Funcionarios actuales o ya fuera de los departamentos de Estado y del Tesoro, al igual que del Fondo Monetario Internacional destacaron su labor diaria durante las negociaciones arduas de los últimos años, cuando la Argentina pugnaba por restablecer sus vínculos internacionales.
Versiones renovadas
Pero las versiones de su hipotético reemplazo aumentaron en los últimos cuatro meses, cuando Bordón consultó al entonces canciller Rafael Bielsa por canales reservados si debía viajar a Mar del Plata para la IV Cumbre de las Américas. La respuesta presidencial, también por intermedio de Bielsa, fue que no era necesario. Desde entonces, todo tipo de rumores dan vuelta por la Cancillería.
El primero, que él podría ser invitado a ocupar la embajada en Chile, mientras que el embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Rodolfo Gil, recalaría en Uruguay. Incluso circularon los nombres de un puñado de reemplazantes potenciales. El primero, Timerman, quien cuenta con la confianza de la primera dama, Cristina Kirchner.
Otros nombres también parecen con posibilidades, pero además del vínculo con el entorno presidencial debería contar con el mismo activo de Bordón: al asumir en la embajada no era un desconocido en Washington, donde había participado en el think tank Interamerican Dialogue desde 1990; fue becario del centro Woodrow Wilson y profesor visitante de la Universidad de Georgetown. Timerman y Bordón mantienen una relación compleja.
Bordón mantenía una buena relación con Bielsa y aun mejor con el actual canciller, Jorge Taiana, según relataron a LA NACION fuentes de íntima confianza de ambos. Algunas estimaciones dan que el eventual recambio de embajador podría definirse en marzo, pero nadie dentro de la Cancillería tiene certeza plena.
El cambio abarcará, seguro, al actual segundo de la embajada en esta capital, Daniel Chuburu, que acaba de obtener el plácet para asumir como embajador argentino en Kenia.
El propio Bordón habría comentado entre sus íntimos, en diciembre último, que se tomaría sus primeras vacaciones en años, retornaría este mes a Washington por una semana y prepararía sus cosas para volver al país en forma permanente, según contaron a LA NACION tres personas que escucharon esos dichos.
Según supo LA NACION de tres fuentes, Bordón intentó, no obstante, reunirse con Kirchner por lo menos dos veces a fines de diciembre, con la intercesión del secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini. Pero es incierto si lo logró. También es posible, según algunas estimaciones en la Cancillería, que Bordón concluya su gestión a mediados de año, cuando se concrete el cambio de embajador norteamericano en la Argentina.





