
Con máxima reserva, el Gobierno encaró gestiones ante el FMI
Timerman y Boudou se reunieron en Washington con las autoridades del organismo
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WASHINGTON.- En una misión concebida en el mayor de los secretos, el gobierno de Cristina Kirchner mantuvo hasta ayer una seguidilla de conversaciones reservadas con directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI). El canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Amado Boudou, mantuvieron reuniones en esta capital con funcionarios del departamento del Hemisferio Occidental, que encabeza el chileno Nicolás Eyzaguirre.
La vocera del FMI, Caroline Atkinson, dijo que el diálogo fue asumido en forma protagónica por el ministro de Relaciones Exteriores. La presencia de Boudou, que se mantuvo en absoluta reserva en esta capital, fue confirmada anoche en Buenos Aires por fuentes oficiales. La serie de encuentros constituye un esfuerzo inédito de presencia en la sede central del organismo por parte del Gobierno, que acaba de rechazar, por cadena nacional, que participe en sus anunciadas tratativas para pagarle al Club de París.
En Buenos Aires había llamado la atención que el funcionario postergara para la tarde un panel que tenía previsto para hoy a la mañana en la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA). En Economía no hubo respuesta a las consultas sobre dónde estaba el ministro.
Según recogió La Nacion, Timerman visitó, al menos en tres ocasiones, la sede del FMI en un plazo de 30 horas. Algo que supera cualquier presencia de ministros del kirchnerismo en los últimos años en la sede de la entidad. "Sí, el ministro estuvo aquí visitando a directivos", confirmó a La Nacion la vocera del organismo, Carole Atkinson, que, sin embargo, encuadró tal presencia como algo "normal".
-¿Normal? Es la primera vez que viene el ministro de Relaciones Exteriores?- insistió La Nacion.
-Bueno, puede que para él sea la primera vez. Pero no es la primera vez para un ministro argentino -replicó la funcionaria, quien, al responder preguntas de este diario, valoró como "algo que puede ser positivo" la decisión de Cristina Kirchner de acordar "un plan de pagos en poco tiempo" al Club de París.
"Eso no necesita del FMI. Si fuera una renegociación de deuda, sí sería distinto. Pero un plan de pagos es algo más simple y no lo requiere", insistió. De todos modos, calificadas fuentes del sector financiero indicaron a La Nacion en Buenos Aires que posiblemente el viaje haya servido "para contarle al FMI lo que el Gobierno hará eventualmente con el Club".
Un ex negociador acotó: "Lo que negocia el Club va siempre al FMI. Además, tanto la Presidenta como el Club dijeron que no se necesitaba un acuerdo con el FMI, pero no dijeron nada sobre la posibilidad de dialogar con el organismo".
La plana mayor que lidera el francés Dominique Strauss-Kahn se encontraba ayer en esta ciudad. Uno de los encuentros del ministro fue con el jefe para América latina, Nicolás Eyzaguirre, según se indicó aquí.
La ofensiva de Timerman se produce cuando en el directorio del FMI hay quienes consideran ya la posibilidad de aplicar "algún llamado de atención" a la Argentina por su resistencia a que se revisen las cifras oficiales de su economía. Se trata de una revisión denominada Artículo IV, que incluye la verificación de las estadísticas del Indec, cuya comprobación el Gobierno resiste desde hace tres años, justo cuando empezó el divorcio entre las cifras oficiales y las privadas sobre inflación y crecimiento del PBI.
La intención de Timerman era que su presencia pasara inadvertida. Pero La Nacion la hizo pública en su edición del pasado martes y ayer anticipó la realización de sus gestiones reservadas. Poco después, este diario supo que el ministro cambió su plan de viaje y adelantó su regreso junto con Boudou: hoy tienen pensado estar a primera hora de nuevo en Buenos Aires.
En los tres días que permaneció Timerman aquí, tanto la embajada como la Cancillería negaron información sobre su presencia. Ayer, por primera vez - tras días de silencio- el ministro volvió a Twitter para un breve e iracundo mensaje en el que habló de "periodismo ficción" ante las revelaciones de La Nacion sobre sus "gestiones reservadas".
Y otro tanto ocurrió, en persona, cuando La Nacion intentó consultarlo a la salida del FMI: el ministro ignoró el saludo, abordó el auto oficial, ocupó el asiento trasero y el Volvo se puso en marcha. Eran aquí las 13.40 (las 15.40 en Buenos Aires).
Según pudo saber La Nacion, en la agenda del ministro también figuraban encuentros con funcionarios del gobierno y con el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
SECRETOS
- En máxima reserva. El canciller mantuvo reuniones en el FMI durante los últimos dos días. No se dio ninguna información oficial, aunque ocurrió justo después del anuncio presidencial de la intención de pagarle al Club de París sin intervención del FMI.
- Sin saludar. Timerman salió ayer pasado el mediodía de la sede del FMI en Washington. Eludió las consultas periodísticas.
- Negativa. Poco después negó por la red social Twitter haber hecho gestiones en el organismo. Tildó de “periodismo ficción” datos al respecto publicados por La Nacion.
- Confirmación. La vocera del FMI, Carole Atkinson, comunicó en una rueda de prensa que el ministro había estado en la sede del organismo “visitando a algunos directores”.





