Contraataque sindical: el periplo provincial que planea la CGT para vaciar la reforma laboral
Mientras Diego Santilli recorre el país en busca de apoyos, la central obrera prepara una gira paralela que empezará con una visita a los gobernadores del norte
4 minutos de lectura'
La CGT delinea una agenda federal, con visitas a gobernadores y referentes provinciales, con el objetivo de persuadirlos de vaciar de contenido la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Este periplo se da en paralelo al del ministro del Interior, Diego Santilli, que suma kilómetros con el propósito opuesto: reunir apoyos para aprobar el proyecto como está, sin recortar su alcance.
Si bien el itinerario es un proyecto en construcción, distintas fuentes confirmaron a LA NACION que la gira sindical empezará en el norte del país. “Se va a ir armando de acuerdo a la disponibilidad de los gobernadores”, sostienen. Es posible que el primer mandatario que visiten sea el tucumano Osvaldo Jaldo, de buena sintonía con Javier Milei. Suenan los nombres del senador santiagueño Gerardo Zamora −el mandamás de Santiago del Estero, que dejó el poder en manos de su sucesor, Elias Suárez−, y también el del pampeano Sergio Ziliotto.
“La idea es que sea un recorrido rutero, sin aviones, con postas en distintas provincias. Puede llevar varios días”, detalló una fuente sindical. El plan apunta a la segunda quincena de enero. En febrero, en cambio, la disputa se trasladará al Congreso, con acciones y medidas puntuales. Nadie descarta una movilización antes de la llegada del proyecto al recinto, prevista por el oficialismo para el 10 de febrero en el Senado, aunque en la cúpula cegetista descartan un paro general. “La gente lo rechaza”, sintetizan.

La estrategia es empujada por dos de los tres integrantes del triunvirato: Cristian Jerónimo, del sindicato del vidrio, y Jorge Sola, del gremio del seguro. El tercero, Jorge Argüello, de Camioneros, encarna la línea más dura. No formará parte de la gira, pero en la CGT aseguran que está alineado con el objetivo, aun cuando es quien más presiona por una confrontación abierta.
Sola y Jerónimo, en cambio, apuestan a una combinación de diálogo y presión política para desactivar la ofensiva del Gobierno, que amenaza con afectar los ingresos y la capacidad de representación sindical. No descartan incluso una negociación directa con la Casa Rosada, a través de la “mesa política” que integran Martín y Eduardo “Lule” Menem y Santiago Caputo.

Mientras terminan de cerrar la gira, la central ya activó a sus terminales locales para condicionar a los gobernadores que evalúan acompañar al oficialismo. Según anticipó LA NACION, en Misiones podría hacerse sentir el peso de Camioneros; en Neuquén, el de UPCN, y en Corrientes, el de los estatales de ATE, dentro de la CTA unificada.
El corazón del conflicto está en la letra chica del proyecto. La CGT apunta a licuar, entre otros puntos, la ampliación de las actividades consideradas esenciales −que obligarían a garantizar servicios mínimos durante las huelgas−, la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que abriría la puerta a la primacía de los acuerdos por empresa sobre los sectoriales, y la posibilidad de renegociar la cuota solidaria que aportan los trabajadores no afiliados, hoy fijada por convenio.
Pero el punto que genera mayor resistencia −y que incluso en el Gobierno admiten que podría no reunir los votos− es la creación del Fondo de Asignación Laboral (FAL) como alternativa al régimen de indemnizaciones. El fondo se financiaría con un aporte obligatorio del 3% de los empleadores, recursos que dejarían de ingresar al sistema previsional y quedarían bajo administración de la Comisión Nacional de Valores (CNV), en la órbita de los ministerios de Economía y Capital Humano. “Desfinancia el sistema previsional y de salud y le entrega al Estado un manejo discrecional de esa caja”, advierten en la CGT.
En paralelo, Santilli sigue sumando millas. Ayer se reunió con el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, y se llevó la promesa de apoyo a la reforma. “Aportar a una nueva ley laboral es importante, porque las recetas del pasado nos llevan a los mismos resultados de siempre”, dijo el mandatario tras el encuentro. Esta semana, el ministro también verá al mendocino Alfredo Cornejo y al pampeano Ziliotto, uno de los peronistas no kirchneristas que la CGT buscará persuadir en su propio raid.
1Mauricio Macri y Juliana Awada se separaron tras más de 15 años de relación
- 2
Ante la resistencia de las provincias, el Gobierno prioriza la “modernización laboral” y fragmenta la reforma tributaria
3AFAGate: Tapia indemnizó con US$14 millones a una intermediaria española por el Prode y la “Liga Virtual”
4Villarruel estuvo en las zonas incendiadas de Chubut y anticipó que impulsará en el Senado un proyecto para endurecer las penas




