
De la Rúa criticó las "agresiones"
Gira: en un acto en Río Negro, el precandidato radical instó al Frepaso a "cuidar el tono" de la campaña en la Alianza.
1 minuto de lectura'
GENERAL ROCA.- Ni las dificultades en la Alianza ni los golpes que Fernando de la Rúa recibió como padre y como jefe de gobierno porteño hicieron desistir al precandidato presidencial de la UCR de su cronograma electoral. Ayer, el radical encabezó un acto partidario en esta ciudad y aprovechó la algarabía militante para instar a su socio, el Frepaso, a "cuidar" el tono de la campaña interna.
En las elecciones abiertas del 29 de noviembre próximo, De la Rúa se enfrentará con la frepasista Graciela Fernández Meijide por la candidatura presidencial.
"Hay que cuidar el tono para que nadie piense que esto significa una crisis", dijo De la Rúa en referencia a los dichos del líder del Frepaso, Carlos "Chacho" Alvarez. El frepasista sorprendió a la UCR con una nueva crítica (la tercera en los últimos cinco días) sobre el uso de fondos comunales por parte del delarruismo para la publicidad electoral.
El jefe de gobierno porteño nunca abandonó su tono medido. Apenas dijo que las consideraciones del diputado eran "innecesariamente agresivas" y que "responden a una necesidad electoral del Frepaso ante el posicionamiento del radicalismo". Con energía, agregó: "Nosotros no vamos a responder con agresividad, porque queremos cuidar la Alianza".
Las últimas semanas no fueron fáciles para De la Rúa. Salió a la luz el supuesto tráfico de influencias de sus hijos para aprobar materias en la universidad y los socios del frente le pidieron mayor transparencia en la campaña.
Cuestionaron a un colaborador delarruista, el secretario de Producción y Servicios, Nicolás Gallo. Diez días antes, la cara económica de la comuna, Adalberto Rodríguez Giavarini, había renunciado a su cargo por "problemas personales" (nunca quedaron claros) y el presidente de la bancada radical de la Legislatura porteña, Lautaro García Batallán, debió pedir licencia forzosa al quedar involucrado en un escándalo de corrupción.
El partido unido
"Esta semana, si bien me costó en la emoción de padre, todo lo que pasó me ha retemplado. Nadie se imagina como ésto ha unido al partido", dijo De la Rúa.
Consultado sobre si esta catarata de adversidades lo había perjudicado en su imagen presidencial, De la Rúa fue categórico: "No porque la gente se sobrepuso a lo que se instaló como un gran escándalo y pudo percibir la realidad".
Como parte del compossé de esa realidad, el jefe de Gobierno mencionó la existencia de "mafias", de "extorsionadores" y de personas que "buscan sacar ventaja electoral con tiros al aire".
El jefe de gobierno porteño permaneció unas pocas horas en esta localidad, al norte de Río Negro. Siempre acompañado por el gobernador de la provincia, Pablo Verani, de su mismo signo político, el líder radical habló en un acto organizado en el polideportivo municipal, similar a los de otras giras proselitistas en Formosa, en Chaco o en Córdoba. El apuro del precandidato en su estadía rionegrina se debió a que debía partir hoy rumbo a España.
El acto de ayer no tuvo grandes sorpresas, aunque sí le sirvió al radicalismo para reponerse de los golpes y demostrar que sigue en carrera sin titubeos.
El escándalo no afectaría al jefe radical
(Infosic).- La difusión de escuchas telefónicas registradas en el domicilio del candidato presidencial del radicalismo, Fernando de la Rúa, no logró afectar su imagen, tal como lo señala una encuesta cuyos resultados se difundieron hoy.
Según esta evaluación comparativa, realizada en Capital Federal entre el 2 y el 5 de junio por la consultora Mansilla, Delich y Asociados, pese a la crisis que recayó sobre De la Rúa durante la última semana, el 56 por ciento de los consultados mantuvo una imagen positiva del radical, el 26 por ciento se volcó a definirla como "regular" y sólo el 14 por ciento la calificó de negativa.
La aparición de De la Rúa y sus hijos Antonio y Fernando en el programa televisivo de Canal 9 "Hora Clave" puede analizarse como un punto de inflexión en la consideración de su imagen, aunque los niveles de imagen buena y regular se constituyeron en el área en que menos impacto causó la difusión de las escuchas telefónicas.
Durante los cinco días de consulta sólo experimentó variaciones en la consideración la imagen mala, ya que, según el sondeo, en pleno impacto de la crisis, el lunes, la imagen negativa subió abruptamente al 15 por ciento, mientras que en los restantes días disminuyó a la mitad, recuperando el nivel normal de rechazo entre los porteños.
De acuerdo con los resultados de la encuesta comparativa, la imagen de De la Rúa al frente del gobierno porteño arrojó que el 47 por ciento de los consultados la considera positiva, el 33 por ciento la calificó como regular y el 10 por ciento la definió como mala.



