
Desmienten que se vayan a afectar las cajas de seguridad
La versión atemorizó a miles de ahorristas, que retiraron todas sus pertenencias
1 minuto de lectura'
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) descartó ayer categóricamente que se planee inmovilizar el contenido de las cajas de seguridad de los bancos, un rumor que comenzó a circular con fuerza en los últimos días en el microcentro y, en especial, entre los operadores de la City.
El director de la entidad, Aldo Pignanelli, aseguró que "no hay ninguna posibilidad" de que el Gobierno tome alguna medida que impida a los ahorristas disponer de lo que guardan en sus cajas de seguridad.
Pignanelli destacó que tal alternativa "ni siquiera se consideró, porque es imposible desde el punto de vista legal y práctico".
"No hay antecedente histórico en la Argentina", destacó el funcionario, quien precisó que "no hay régimen legal, ni tampoco la mínima intención de hacerlo. El Central no tiene atribuciones para ello".
"No tiene sentido práctico", insistió, "no tiene ninguna incidencia monetaria y es lo mismo que diga que voy a entrar a todas las casas para ver la plata que tiene la gente".
A su criterio, la versión sobre la posible restricción de la libre disponibilidad de las cajas "debe haber salido de sectores interesados en desestabilizar la situación", y puso de relieve que "inclusive se habló de una resolución, número 458, que no existe".
Además, enfatizó que "cuando comienza una nueva gestión las resoluciones parten de cero, por lo cual en diez días no pudimos nunca emitir 400 resoluciones".
Versiones en danza
En los últimos días circularon versiones acerca de una supuesta requisa en las cajas de seguridad, en especial e-mails que advertían sobre un inminente operativo y hasta sobre una resolución del Banco Central autorizando la medida.
En este sentido, Pignanelli reiteró que "es totalmente mentira que haya una circular del BCRA". El rumor que se extendió con fuerza indicaba que la supuesta requisa de las cajas de seguridad se implementaría con la participación de escribanos, quienes labrarían actas de la operatoria.
LA NACION consultó a directivos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, que rechazaron en forma tajante que hubieran sido contactados por funcionarios del Gobierno o del BCRA para emprender esa tarea.
"Escuché los rumores y son totalmente infundados", dijo Jorge Félix Taquini, vicepresidente de la entidad profesional. "Cualquier escribano antes de tomar una decisión de ese tipo debería acudir al Colegio para asesorarse y hasta ahora no hemos recibido a nadie".
De todos modos, señaló Taquini, sería muy difícil que pudieran bloquearse las cajas de seguridad. "Si un colega me consultara, le aconsejaría que no fuera porque estaría levantando el acta de un delito", dijo.
"Sería un robo y no tendría ninguna función práctica", agregó. "Además, debe tenerse en cuenta que si con el "corralito" hay cacerolazos, si se decidiera tocar las cajas, habría cañonazos de protesta".
La versión sobre la posible traba de las cajas de seguridad habilitadas en los bancos comenzó a difundirse en los últimos días, sin que ningún funcionario se hiciera eco.
Esto provocó un temor creciente entre numerosos ahorristas, que comenzaron a acudir a las sucursales bancarias para retirar dinero y todo tipo de objetos valiosos.
La ola de temor provocó que el dólar sufriera anteayer una fuerte alza, llegando a tocar los $ 2,30 para la venta, lo que obligó al BCRA a inyectar, en un solo día, cerca de 40 millones de dólares para aliviar la presión.
Un gerente de una importante casa de cambio ubicada sobre la calle San Martín explicó en este sentido que "muchos ahorristas no sabían qué hacer y, ante el temor, los que pudieron reaccionaron ayer (por el jueves) comprando más dólares".
En rigor, las cajas de seguridad no pueden quedar afectadas por ninguna resolución del BCRA. Son un contrato de alquiler firmado entre el banco y el usuario, que puede guardar lo que desee: documentos, joyas y obras de arte, entre otros objetos.
Además, el dinero allí depositado no puede ser tomado como circulante, por lo que no se contabiliza como parte del sistema financiero.
Su retiro no afecta las finanzas bancarias ni, por tanto, queda dentro del "corralito".



