Dos Moyano en la Casa Rosada: Facundo y Jerónimo se reunieron con Guerrera y ganan influencia en Transporte
El ministro recibió a los hijos del jefe camionero para articular una serie de propuestas que acercó el diputado nacional; el menor de la familia participa cada vez con más frecuencia en reuniones políticas
3 minutos de lectura'

Con 77 años, Hugo Moyano comenzó de a poco a delegar tareas en sus hijos. Con la excusa de presentar el proyecto de ley de alcohol cero para todos los conductores, el diputado nacional Facundo Moyano visitó al ministro de Transporte, Alexis Guerrera. Lo novedoso de la reunión, en la también se conversó sobre subsidios al transporte escolar, fue que además asistió otro Moyano, que no fueron Hugo, Pablo ni Hugo (h). Se trató de Jerónimo, de 20 años, el hijo menor del jefe camionero que trabaja como su secretario en el gremio.
En la reunión con Guerrera, los Moyano no solo llevaron la iniciativa legislativa de “alcohol cero”, sino que además impulsan una propuesta de tecnología que se aplica en el transporte público, que consiste en sensores de distancia y detectores de fatiga para evitar siniestros. Del encuentro también participó el secretario de Planificación de Transporte, Gastón Jaques, uno de los hombres que Moyano logró ubicar en el organigrama del ministerio de la mano de Sergio Massa y Mario Meoni. Fue Jaques el que destrabó la negociación por las 4600 vacunas contra el coronavirus que se destinarán para choferes que cubran trayectos internacionales.
Con la mayoría de los funcionarios de peso en la quinta de Olivos, los hijos de Moyano aprovecharon al término de la reunión con Guerrera para recorrer los pasillos de la Casa Rosada. Hasta hubo fotos en los salones más emblemáticos.

No es la primera vez que Jerónimo Antonio visitó la Casa de Gobierno. Ya lo había hecho de la mano de su padre, el año pasado, a una jornada con empresarios del transporte. Además, ya participó de algunos encuentros de alto voltaje político, como fue un asado en Olivos con el presidente Alberto Fernández y sus padres, o un encuentro de noche en Tigre en lo de Massa con su padre y el resto de sus hermanos varones. Ganó notoriedad en febrero pasado, cuando se estalló el vacunatorio vip y LA NACION reveló que Jerónimo se había vacunado junto con sus padres en el Sanatorio Antártida, propiedad del sindicato de camioneros.
Hijo de Liliana Zulet, con quien Moyano se casó tras su segundo divorcio, Jerónimo vive con sus padres en un departamento de Barracas y estudia Derecho. No cumplió el deseo de su padre, que lo imaginó alguna vez graduado de médico. Hizo un año de Ciencias Políticas en la UADE, pero se volcó finalmente por las leyes, como su medio hermano Hugo Antonio, que es abogado laboralista y en cuya cartera de clientes se apilan sindicatos poderosos.
El más chico de los Moyano es muy familiero y suele ser un imán para reunir en un misma mesa a sus medios hermanos. Ama el fútbol y es fanático de Independiente, el club que preside su papá. Sin embargo, a veces acompañó a Facundo a ver a River. Con el diputado nacional, además, comparte algún picadito de fútbol y la afición por ejercitar los músculos en el gimnasio. Suelen ir juntos y les cuesta convencer a Huguito para que se sume a sus rutinas semanales. “Le gusta la rosca política”, dicen en el entorno familiar.
1El Gobierno publicó un video conmemorativo por el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas
- 2
La primera respuesta de Rusia sobre la campaña de espionaje para desacreditar al gobierno de Milei
- 3
La reacción de la oposición al desplazamiento del jefe de Gabinete de Capital Humano
4Temen dilaciones: La Corte quiere apurar en el Consejo los cambios en el sistema de selección de jueces



