
El drama de Oesterheld
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN (De una enviada especial).- Diana era la segunda de las hermanas Oesterheld. En 1977, cuando secuestraron a las cuatro, ella tenía 23 años. Todas están desaparecidas y su madre nunca recibió del Estado una respuesta certera de sus destinos. La semana pasada, la Justicia dio con el primer documento que dice qué pasó con Diana. "DF" está escrito junto a su nombre. Disposición final, o sea, muerte.
Su madre es Elsa Sánchez, la única sobreviviente. Al padre de Diana, Héctor Oesterheld, el autor de El Eternauta , lo asesinaron un año más tarde. "Mataron a mis cuatro hijas para lograr traerlo a él de Europa. Estoy convencida. Lo secuestraron y le mostraron las fotos de los cadáveres de sus hijas", dijo Elsa a LA NACION.
Así, en pocos meses, ella perdió a toda su familia. Dos de sus hijas, además, estaban embarazadas. Diana era una de ellas. El marido de Diana también está desaparecido. El hijo del matrimonio, Fernando, que tenía un año cuando los detuvieron, fue dejado en la Casa Cuna de esta ciudad.
Elsa vive en Buenos Aires. Viajó a Tucumán a principios de mes para declarar como testigo. Sin muchas esperanzas, se presentó y reclamó una respuesta sobre el nieto que nunca conoció. "Me tienen que decir qué pasó con esa criatura. Yo no me voy a callar. Me da vergüenza que no tengan el coraje -dice-. ¿Cómo no van a saber si mi hija estaba embarazada?"
Diana militaba en la Juventud Peronista, como sus hermanas y su padre. La militancia de sus hijas fue algo que Elsa, ajena a la política y muy religiosa, siempre le reprochó a su marido. "Mi familia era ejemplar -dice-. Nada violenta. Todos artistas. No hubo familia más feliz que cuando estábamos juntos..."




