
El factor de "empalme" que creó confusión
Suma la fluctuación del euro y el dólar
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En medio de una serie de anuncios de una complejidad técnica considerable, una expresión terminó por desalentar a muchos: el factor de empalme.
Los "empalmes" son expresiones corrientes en las estadísticas. Por ejemplo, cuando cambia el modo de hacer la medición de la inflación se "empalman" las series.
Cavallo anunció ayer un modo de adelantar para los exportadores e importadores lo que ocurrirá cuando la convertibilidad ampliada rija.
Como el euro cuesta hoy unos 86 centavos de dólar, si el respaldo del peso fuera de una mezcla en partes iguales de las dos monedas ocurriría el siguiente efecto: un dólar costaría 1,08 pesos y un euro 0,92 pesos.
La ley no regirá hasta que las monedas europea y norteamericana valgan lo mismo, lo que evidentemente puede demorar mucho en ocurrir.
Por la vía de un impuesto a las importaciones y un subsidio a las exportaciones se anticipa el efecto de su entrada en vigor sólo para las operaciones de comercio internacional de bienes.
De modo tal que todos los días, según los cambios en la cotización entre el euro y el dólar ese factor de corrección o empalme cambiará. Y tenderá a cero cuando el euro se aprecie o el dólar se devalúe.
Si el Senado la sanciona la semana próxima, cuando las monedas europea y norteamericana igualen su valor el factor de empalme desaparecerá y la convertibilidad ampliada regirá para toda la economía argentina y no sólo para exportadores e importadores.




