El financista Ernesto Clarens suma nuevas acusaciones por lavado de dinero y fraude

Ernesto Clarens, financista
Ernesto Clarens, financista Fuente: Archivo
El eslabón clave de las rutas de las coimas durante el kirchnerismo quedó envuelto en otra tormenta judicial
Hugo Alconada Mon
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13 de enero de 2020  

Acusado en los tribunales penales de ser un eslabón clave en 175 pagos de coimas durante el kirchnerismo, el financista Ernesto Clarens suma una nueva acusación. Esta vez, en los fueros civil y comercial lo señalan como el máximo responsable de presuntas maniobras de lavado de activos, el supuesto vaciamiento de la empresa que administró el Paseo de la Infanta, un presunto fraude a los acreedores y mucho más. Y eso, por medio de maniobras en las que participaron su esposa, sus hijas y su suegra, según surge de expedientes que cotejó LA NACION.

El contrapunto se centra en Panter SRL, una empresa en la que Clarens no figura, aunque su sombra lo domina todo. Allí aparecen su familia, abogados, empleados y allegados. Entre ellos, Marcelo Vallarino, quien regenteó el Paseo de la Infanta durante años hasta que se peleó con Clarens, quien terminó por señalarlo ante el fiscal Carlos Stornelli como su supuesto "dealer" de los billetes de 500 euros para el pago de sobornos a la familia Kirchner.

Ante Stornelli, Clarens omitió tramos completos de la operatoria desplegada para obtener esos euros en la City porteña, el rol del Banco Macro y su vinculación con el empresario y operador patagónico Jorge Aidar Bestene, quien tuvo problemas con la Justicia por supuestos sobornos vinculados a Cerro Dragón, aunque el juez federal Rodolfo Canicoba Corral lo sobreseyó.

La relación de negocios que unió a Clarens y Vallarino queda expuesto en varios juzgados. Entre ellos, en la demanda civil que la esposa de Clarens, Ana María Sangiorgio, presentó contra la empresa que opera los locales de McDonald's en la Argentina, Arcos Dorados, por un supuesto incumplimiento de contrato, juicio al que se sumó un tercer contendiente: la firma Real T SA.

¿Qué pasó? La familia Clarens le reclamó a Arcos Dorados en 2017 por supuestos alquileres impagos e invocó documentos que firmó Vallarino para validar sus argumentos. Pero a la respuesta de la demandada se sumó Real T SA, que se presentó como el legítimo acreedor de esas rentas por cerca de medio millón de dólares y acusó a los Clarens de querer arrebatarle ese dinero con "documentación falsa".

Real T SA cargó contra los abogados de Clarens, contra su esposa, sus hijas Florencia y Natalia y su suegra, quien falleció pocos meses después, una contadora y una escribana. A todos los incluyó en una "maquiavélica estructura legal" que habría cometido "delitos tales como vaciamiento, frustración de cobro, lavado de activos, desbaratamiento de derechos acordados", entre otros.

Paseo de la Infanta, en la mira

Si ese contrapunto se dirime en el fuero civil desde 2017, otro similar se desarrolla en los fueros en lo contencioso administrativo federal y el comercial. Clarens buscó evitar que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) le quitara la concesión del ex-Paseo de la Infanta que manejaba con Panter, al mismo tiempo que inició en 2018 el concurso de acreedores de esa firma. Pero como en el fuero civil, allí también le salió al cruce Real T SA.

¿Por qué? Porque Real T SA considera que Clarens concursó a Panter SA solo para ganar tiempo, completar el vaciamiento de la firma y perjudicar a sus acreedores. Entre ellos, a Real T SA. Se basa en que Panter SRL ya perdió la explotación del ex-Paseo de la Infanta, que era su única fuente de ingresos, por lo que la firma de Clarens no tendría forma de pagarle a sus acreedores, como promete. "¿O alguien puede creer de verdad que la concursada pretende devolver el 100% de los créditos a sus acreedores?", inquirieron los abogados de Real T.

A través de su abogado, la empresa Panter SRL de Clarens le salió al cruce. Rechazó el "discurso" de Real T SA, que calificó "cargado de mala fe y que no hace más que confirmar su connivencia con otras personas", a las que identificó como "cómplices de su objetivo defraudatorio".

Sin embargo, el contrapunto llega más lejos. Desplazada Panter SRL, la AABE avanza con un nuevo llamado a licitación de los locales ubicados en el predio del Paseo de la Infanta. Dos empresas pujan por ganar la concesión. Una de ellas, Enersite Argentina SA, tiene como rostro visible a Alberto Guillermo Ferrazzano, socio de Clarens en Panter, lo que alertó a sus acreedores que temen que Clarens busque reemplazar la razón social, continuar la explotación comercial del predio con otras ropas y dejar colgados a sus acreedores.

La firma de Clarens también negó esa afirmación. "No es verdad que Panter SRL, en forma directa o por interpósita persona, haya participado en la licitación que convocó la AABE para dar nuevamente en concesión el Paseo de la Infanta", sostuvo. Para sus abogados la concesión "está vigente" aunque la AABE haya "actuado ilegítimamente".

Así, mientras el fiscal Carlos Stornelli pidió enviar a Clarens a juicio oral por el presunto cobro de 175 coimas junto a Cristina Kirchner, José López y Roberto Baratta, en el fuero comercial encendieron las alarmas: ¿Clarens recurrió a "Enersite Argentina SA" para pujar, con el retorno del kirchnerismo al poder, otra vez por los millones en danza en el Paseo de la Infanta?

En cualquier caso, sobre el cierre del año judicial, Panter SRL intentó suspender la licitación pública de la AABE para la explotación comercial de 15 locales en el Paseo de la Infanta por considerarla una decisión arbitraria e ilegítima. Pero la jueza subrogante Cecilia Gilardi de Negre rechazó el pedido por carecer de la "apariencia de buen derecho".

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