
El método ICSI es indicado para casos de infertilidad masculina
Es el tratamiento que habrían seguido Menem y Bolocco
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La inyección citoplasmática de espermatozoides (o ICSI, por sus siglas en inglés -Intra Citoplasmatic Sperm Injection-) es una técnica especialmente indicada para los casos de problemas de fertilidad masculina.
"Se utiliza cuando hay baja movilidad o mala calidad de los espermatozoides. También, cuando no hay espermatozoides en la eyaculación (y deben extraerse de los testículos) o cuando están obstruidos los conductos deferentes por donde deben eliminarse", explicó a LA NACION el doctor Roberto Quintana, subdirector del Instituto de Fertilidad (IFER).
El método generalmente incluye estimular a la madre mediante hormonas para obtener la mayor cantidad posible de óvulos. Una vez seleccionados los mejores espermatozoides, se inyecta uno en cada óvulo.
Unas 72 horas después de unir el óvulo con el espermatozoide, el embrión se transfiere, en la mayoría de las pacientes, al útero o, eventualmente, a las trompas de Falopio.
En este último caso, el procedimiento se denomina TET (transferencia de embriones intratubaria).
Ambas opciones son variantes de un mismo tratamiento: la fecundación in vitro, porque sin importar de qué modo hayan sido obtenidos los espermatozoides, la unión con el óvulo no se realizó dentro del organismo femenino, sino en un laboratorio.
Dos semanas más tarde se sabrá si los embriones transferidos se implantaron, es decir, si se adhirieron a las paredes del útero, mediante un test sanguíneo. Si el resultado es positivo, se habla de un "embarazo bioquímico", explicó Ester Polak de Fried, presidenta de la Sociedad Argentina de Fertilidad.
Si todo evoluciona bien, diez días después de este paso es posible observar, mediante una ecografía, la imagen del saco estacional y puede percibirse el latido cardíaco del bebe. Se lo llama entonces "embarazo clínico".
En cuanto a la edad óptima para obtener buenos resultados, depende de cada organismo, pero hay diferencias entre el hombre y la mujer, según los especialistas.
"Hay un desfase en favor del hombre de 10 años, y en él la caída de la fertilidad no es tan drástica", destacó la doctora Polak.
"La posibilidad de éxito es inversamente proporcional a la edad de los pacientes", sostuvo el doctor Sergio Pasqualini, especialista en fertilidad.
Sin embargo, señaló que en el hombre, "aunque haya muy pocos espermatozoides, los tratamientos alcanzan el resultado esperado".
Para Polak, "no es una rareza que un hombre tenga hijos pasados los 70 años, ya que el ICSI, que revolucionó la fecundación in vitro, le permite superar un gran número de problemas", que antes lo hacían recurrir, por ejemplo, a bancos de esperma".





