
"El pito no se toca más"
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En su afán por limitar la custodia que le corresponde y evitar lo máximo posible los privilegios que tiene por el cargo que ocupa, Néstor Kirchner prohibió tocar el silbato a la policía de tránsito que está apostada en las calles que rodean a la Casa Rosada.
Un día, cuando Kirchner estaba llegando a la sede del poder y los policías repetían el procedimiento de rutina de cortar el tránsito para que él pasara, usando el silbato correspondiente. Kirchner, molesto ante la situación, preguntó: ¿"Por qué cortan el tránsito? ¿Por qué ese policía toca tanto el pito?" Un hombre de la custodia le contestó, bastante sorprendido: "Es que está pasando usted, señor presidente".
Kirchner fue, como siempre, muy directo: "Yo no voy a tener privilegios de ningún tipo y quiero ir el mismo lugar que va la gente. Si tengo que esperar, espero. Dígale a ese policía que el pito no se toca más".
Orden "peligrosa"
La orden, como todas las que da el Presidente, se cumple fielmente desde ese día, aunque algunos policías se quejan, en broma, porque creen si alguno tiene que detener el tránsito no puede tocar el silbato y puede suceder que los automovilistas lo atropellen.
Para los hombres de la seguridad presidencial, muchos de ellos que han cuidado las espaldas de Carlos Menem (el que más custodia tenía), de Fernando de la Rúa y de Duhalde, la situación es inédita. Nunca vivieron algo parecido: el auto del Presidente, como el de toda la gente, se detiene en los semáforos y no utiliza ningún atajo. Kirchner lo quiere de esa manera.
Perros
- Se llaman Cooper, Troy, Lindsey, Sandy y Blue. Son cinco de los 18 perros de raza labrador de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal que, por turnos, inspeccionan el helipuerto presidencial y la Casa Rosada, entre otros objetivos. Con su olfato pueden detectar 3200 diferentes tipos de explosivos. También revisan la sala donde se desarrolla el juicio por el atentado contra la AMIA y el Congreso, entre otros objetivos.





