
Escándalo durante el juicio político a Moliné O´Connor
Abandonó la Comisión de Asuntos Constitucionales; fuertes críticas
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La segunda jornada de testimoniales en el juicio político a Eduardo Moliné O´Connor derivó ayer en escándalo cuando el juez de la Corte y sus abogados abandonaron la Comisión de Asuntos Constitucionales acusando a su titular, Cristina Fernández de Kirchner (PJ-Santa Cruz), de violar el derecho de defensa del imputado.
El incidente se desencadenó como consecuencia de la negativa de la primera dama a tratar una serie de planteos y recusaciones, entre ellas una contra la propia senadora, presentados por los abogados Gregorio Badeni, Eduardo Aguirre Obarrio y Juan Manuel Arauz Castex, antes de que se iniciara la ronda de testigos.
Ayer declararon el flamante fiscal de investigaciones administrativas, Carlos Garrido, y los ex funcionarios del Ministerio de Economía Yolanda Eggink, Luisa Gaba y Osvaldo Siseles, todos por la causa Meller.
La salida de Moliné y sus abogados se registró luego de una dura polémica en la que Jorge Yoma (PJ-La Rioja) acusó de pretender "patotear a las instituciones" a los abogados de Moliné y amenazó con desalojarlos por la fuerza pública.
"No somos patoteros", respondió Badeni a la imputación. "Se están comportando como verdaderos patoteros", replicó Yoma.
Fuera del salón, Badeni denunció "una decisión política tomada de antemano" para condenar a su defendido. "Esto es una parodia de juicio político, una ejecución política", dijo el abogado mientras dejaba el Senado junto a Moliné y sus familiares.
El incidente provocó la reacción de varios senadores peronistas, que plantearon la posibilidad de declarar en rebeldía a la defensa y nombrar un defensor de oficio para Moliné. Pero Badeni aseguró que la defensa continuará con su tarea.
Impacto mediático
No por previsible la jugada de Moliné dejó de tomar por sorpresa a Cristina Kirchner y a los senadores que apoyan su estilo de conducir el juicio político, al punto de que varias veces la legisladora abandonó la presidencia de la comisión para analizar los pasos por seguir.
Con su desplante, los abogados de Moliné lograron un impacto mediático destinado a sumar elementos a la apelación del caso que plantearán ante estrados internacionales. Para ello fue fundamental el rol de Arauz Castex en el desencadenamiento de los incidentes. Fue ese abogado el encargado de provocar a los senadores oficialistas, a quienes les dijo que advertía una "cantidad de irregularidades que demuestran la intención de acelerar el juicio". Además, acusó a Kirchner de "quitarle seriedad al proceso" por no recusarse de participar en el juicio. Antes, Badeni había pedido que el pleno del cuerpo y no la comisión decidiera sobre una serie de planteos y sobre nuevas recusaciones contra Kirchner y los peronistas José Luis Gioja (San Juan) y Ada Maza (La Rioja).
A la presidenta de la comisión Moliné le pidió su apartamiento por una nota periodística que le adjudicó haberle reclamado a legisladores votar su suspensión preventiva bajo amenaza de "cerrar el grifo" de fondos para sus provincias.
Por lo mismo recusó a Maza, pero en este caso relacionando el envío de $ 14 millones a La Rioja por parte del Poder Ejecutivo con el voto favorable de la senadora y hermana del gobernador, Angel Maza, a la suspensión del ministro de la Corte.
Por último, a Gioja lo volvió a recusar a partir de la causa penal por "instigación al delito" que contra el presidente provisional del Senado planteó Moliné por una frase que el legislador formuló en una reunión de su bloque, que consignó LA NACION. Sin embargo, la senadora Kirchner rechazó las pretensiones de la defensa y se dispuso a iniciar la ronda de testigos celebrada ayer, aunque antes apeló a la mayoría oficialista que la respalda para dar por tierra con los planteos. Fue el desencadenante del escándalo.
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