Espaldarazo del Papa a la Argentina frente al FMI: "No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables"

El Papa saludó a Georgieva y Guzmán
El Papa saludó a Georgieva y Guzmán
Elisabetta Piqué
(0)
6 de febrero de 2020  • 00:00

ROMA.- El viernes pasado, Alberto Fernández había dicho que el Papa le había asegurado que iba a hacer todo lo posible para ayudar al país. Y el Papa ayer cumplió.

Al disertar en un seminario en el Vaticano, organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (PACS), que reunió nada menos que al ministro de Economía, Martín Guzmán, y a la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, Francisco les dio un importante espaldarazo a las gestiones de la Argentina.

Al pronunciar un discurso en el aula magna de la Casina Pío IV, sede de la PACS, citando a su predecesor polaco, San Juan Pablo II, Francisco sentenció que "no se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables" y que en estos casos es necesario "encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso".

"Las exigencias morales de San Juan Pablo II en 1991 resultan asombrosamente actuales hoy", dijo el exarzobispo de Buenos Aires, que leyó un texto de Karol Wojtyla de la encíclica Centesimus Annus: "Es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas. No es lícito, en cambio, exigir o pretender su pago cuando este vendría a imponer de hecho opciones políticas tales que llevaran al hambre y a la desesperación a poblaciones enteras. No se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables. En estos casos es necesario -como, por lo demás, está ocurriendo en parte- encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso".

Francisco, que tenía sentados a su lado, muy cerca, a Georgieva y a Guzmán-que a su vez lo elogiaron en sus ponencias (ver aparte)-, recordó asimismo que los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU también reconocen este punto. Y que llaman a todos los pueblos a "ayudar a los países en desarrollo a lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo a través de políticas coordinadas destinadas a fomentar el financiamiento de la deuda, el alivio de la deuda y la reestructuración de la deuda, según corresponda, y abordar el problema externo de los países pobres muy endeudados para reducir la angustia de la deuda".

Aunque habló en general y nunca mencionó a la Argentina, el Papa ayudó en forma evidente a los objetivos de la Argentina y apeló a "las nuevas formas de solidaridad que hoy nos convocan". Francisco, que saludó con gran afecto, muy sonriente, tanto a Guzmán como a Georgieva, también evocó que hace más de 70 años la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU comprometió a todos sus miembros a cuidar de los pobres. "Y la buena noticia es que mientras en 1948 estos objetivos no estaban al alcance inmediato, hoy, con un mundo mucho más desarrollado e interconectado, sí lo están", afirmó.

"Ustedes son los líderes financieros y especialistas económicos del mundo. Junto con sus colegas, ayudan a establecer las reglas impositivas globales, informar al público global sobre nuestra condición económica y asesorar a los gobiernos del mundo sobre los presupuestos. Conocen de primera mano cuáles son las injusticias de nuestra economía global actual", les dijo a los presentes, a quienes llamó a trabajar para eliminarlas.

No se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables. En estos casos es necesario encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda

"Cuando los organismos multilaterales de crédito asesoren a las diferentes naciones, es importante tener en cuenta los conceptos elevados de la justicia fiscal, los presupuestos públicos responsables en su endeudamiento y, sobre todo, la promoción efectiva y protagónica de los más pobres en el entramado social", destacó.

"Recuérdenles su responsabilidad de proporcionar asistencia para el desarrollo a las naciones empobrecidas y alivio de la deuda para las naciones muy endeudadas", insistió Francisco, que destacó, por otro lado, el imperativo de detener el cambio climático provocado por el hombre.

Ese fue uno de los temas recurrentes en el seminario, que fue organizado por el "canciller" de la PACS, el arzobispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo, en coordinación con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, pieza fundamental del vínculo con el gobierno argentino.

Considerado un gran éxito y uno de los más importantes de los últimos tiempos en el Vaticano, participaron ministros de Economía de diversos países; el presidente del BCRA, Miguel Pesce; el Nobel Joseph Stiglitz, y economistas de la talla de Jeffrey Sachs, que le tiró dardos a Estados Unidos. Todos coincidieron en que el capitalismo está en crisis, en la necesidad de nuevas reglas en el mundo financiero y en la necesidad de "actuar", antes de que sea demasiado tarde, en contra de las crecientes desigualdades y para frenar el cambio climático, dos grandes preocupaciones del Papa.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.