
Falleció Jaroslavsky, un símbolo de la política de los 80
Sus restos son velados en el Congreso Fue jefe del bloque de diputados de la UCR desde el regreso de la democracia hasta 1991 Una personalidad multifacética y controvertida Lo despedirá Alfonsín
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Nahum César Jaroslavsky, político, periodista, productor agropecuario, nadador, piloto de avión, "el Chacho", falleció ayer en esta capital como consecuencia de una enfermedad terminal que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Tenía 73 años y una extensa e intensa experiencia política.
No sólo fue presidente del bloque de diputados de la UCR entre 1983 y 1991, sino uno de los principales protagonistas de la política argentina de la década del ochenta.
De cejas tupidas y arqueadas, bigotes manchados por el cigarrillo, además de la aspiración de alguna "ese", como todo entrerriano, Jaroslavsky disfrutaba de dos costumbres sagradas de su tierra natal: la siesta y el mate.
Hombre de definiciones fuertes, sus exabruptos y verborragia despertaban odios y amores casi en la misma proporción. Fue el "hombre de choque" de Raúl Alfonsín en el Congreso y, al mismo tiempo, uno de sus principales negociadores.
Las enfáticas defensas públicas que hizo de sus "amigos" fueron paradójicamente las que le causaron los mayores dolores de cabeza: fue un paladín de Carlos Menem, Alfredo Yabrán, Fidel Castro y José Luis Manzano, entre otros.
Jaroslavsky tuvo una hija, Verónica, con su primera mujer, Ana María Longo. De su segundo matrimonio con María Carlota Carballo tuvo a María Gracia (intendenta de Victoria y actualmente legisladora nacional) y Juan Pablo, que falleció a los 31 años cuando explotó un polígono de tiro en el centro de la Capital.
Chacho fue presidente de la Juventud Radical de Entre Ríos (1948); secretario de Eduardo Laurencena, que fue designado director del Banco Central por la Revolución Libertadora (1956); diputado provincial (1958 y reelegido en 1963); diputado nacional y presidente del bloque de la UCR (1983-1991); convencional nacional constituyente por la Capital (1994), y jefe de la campaña presidencial de Horacio Massaccesi en 1995.
Había nacido en Paraná el 3 de mayo de 1928. Perteneció a la numerosa colectividad judía que colonizó el centro de la provincia. Perdió a su padre a los 13 años, poco después de que su familia se mudó a la Capital. Chacho era el mayor de cuatro hermanos y debió dejar la escuela para ayudar a mantener a su familia. Trabajó en una fábrica de ladrillos.
Fue nadador en su juventud. Luego se dedicó a la producción agropecuaria con campos cerca de La Paz, en el noroeste provincial. Durante algunos años se ganó la vida fumigando los cultivos de las lomadas entrerrianas, como piloto de avión.
Cada vez que podía recordaba que el 17 de octubre de 1945 había estado en la Plaza de Mayo porque creía que se trataba de un "momento histórico". De vuelta en Entre Ríos, administró campos y dirigió el diario La Mañana, de Victoria, una publicación de fuerte perfil antiperonista.
Alguna vez hizo un balance de su paso por el Congreso. Entre "los sapos" que dijo haber tenido que tragar citó las leyes de obediencia debida y punto final. En el listado de "las satisfacciones" anotó: la aprobación del Tratado del Beagle, la ley de divorcio, la patria potestad, la ley de defensa de la democracia y las reformas a la ley de defensa y al Código Militar.
El respeto de los adversarios
Cuando en 1991 dejó el Congreso sólo había tomado diez días de vacaciones en ocho años. Su despacho en el Palacio y las oficinas que tenía a pocos metros del Parlamento funcionaban de sol a sol.
"Fue un hombre con amigos y detractores, pero por sobre todo muy respetado porque siempre vio la necesidad de una gran concertación entre la UCR y el PJ, no una alianza sino una concertación profunda que nos alejara de las incertidumbres; creo que ése es su legado histórico", recordó su amigo Luis Brasesco, senador nacional de 1983 a 1992.
Sus restos son velados en el Congreso Nacional. Hoy, a las 10, Raúl Alfonsín despedirá a Chacho y luego el cuerpo será trasladado al cementerio Jardín de Paz, de Buenos Aires, donde será cremado. Las cenizas serán llevadas hoy a Victoria, donde desarrolló la mayor parte de su vida política y profesional.






