Alberto Fernández siguió la sesión y se metió en las negociaciones

Estuvo pendiente de la suerte del proyecto en las últimas 48 horas y en contacto permanente con Massa y Máximo Kirchner; alentó gestiones de sus ministros y usó las redes sociales
Estuvo pendiente de la suerte del proyecto en las últimas 48 horas y en contacto permanente con Massa y Máximo Kirchner; alentó gestiones de sus ministros y usó las redes sociales Fuente: Archivo - Crédito: Guadalupe Aizaga
Gabriel Sued
(0)
20 de diciembre de 2019  

Alberto Fernández almorzó ayer en su despacho, con la imagen de la sesión de la Cámara de Diputados en uno de los televisores de la oficina. Estuvo las últimas 48 horas pendiente del trámite del proyecto de emergencia económica, al que concibe como la base sobre la cual aspira a construir su gestión.

En el papel que más disfruta, el de articulador, Fernández supervisó cada una de las negociaciones, en diálogo permanente con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y con el jefe de la bancada del Frente de Todos, Máximo Kirchner. Alentó gestiones de sus ministros y secretarios. Habló por WhatsApp con dirigentes opositores, hizo anuncios en las redes sociales. Jugó a fondo.

"Le he sugerido al presidente de nuestra bancada de diputados mejorar la ley que se está tratando en el día de hoy", dijo en Twitter, diez minutos antes del horario previsto para el inicio de la sesión, al anunciar una compensación para pequeños y medianos productores rurales.

"Contamos con los votos necesarios para aprobar el proyecto de ley en su actual versión. Pero queremos construir confianza entre todos y todas y que nadie dude de nuestros propósitos sinceros", agregó.

El mensaje dejó ver solo parte de las gestiones que llevó adelante el Presidente. Uno de sus ministros, Luis Basterra (Agricultura), se encargó de las conversaciones con las entidades rurales. Con mucha experiencia parlamentaria, el funcionario negoció una compensación a los productores pequeños y medianos y apuntó, así, a quebrar el frente interno de la Mesa de Enlace.

Ministro en el Congreso

Basterra pasó gran parte de las últimas 48 horas en el despacho de Massa, convertido en sala de situación del oficialismo. Ahí confluyeron anteanoche la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, el Chino Fernando Navarro.

Este último funcionario, con despacho en el primer piso de la Casa Rosada, recibió ayer a José Luis Ramón, presidente de Unidad Federal para el Desarrollo, un interbloque opositor que aportó ocho voluntades para la aprobación del proyecto de emergencia. Fue una gestión oficiosa coordinada con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y con las espadas parlamentarias del Frente de Todos.

La letra chica de las modificaciones anunciadas por Fernández fue analizada a fondo por la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, y por Ibarra. En la Casa Rosada dicen que desde el primer momento existía disposición a negociar e introducir cambios. El Presidente se involucró en persona en el diálogo con los gobernadores radicales, determinantes para destrabar el inicio de la gestión.

Uno de ellos, Gerardo Morales (Jujuy), tiene además una relación muy estrecha con Massa. El presidente de la Cámara de Diputados lo agasajó hace diez días con un asado en su casa de Tigre, del que también participó Máximo Kirchner. Fernández y Morales también tienen buen diálogo, pero el Presidente mantiene en reserva esas gestiones.

El jefe de la bancada del Frente de Todos tuvo anteayer un cara a cara con Fernández. Llevó el listado de pedidos que le hicieron Graciela Camaño y Eduardo Bucca, del Interbloque Federal. En ese encuentro voló por el aire el artículo 85, que facultaba al Gobierno a reformar los organismos descentralizados. En la Casa Rosada aseguran que lo habían incluido solo para salvar algún olvido en la redacción del proyecto.

En simultáneo a esas gestiones, Eduardo "Wado" de Pedro hizo el seguimiento del avance de la adenda al consenso fiscal, que firmaron todos los gobernadores el martes. La primera provincia en aprobarlo fue Córdoba.

Fue una buena noticia para el oficialismo, que anteanoche había recibido con preocupación el anuncio del diputado Carlos Gutiérrez acerca de que el bloque de Córdoba Federal no votaría ningún artículo que significara un aumento de las retenciones. Massa operó sobre esa bancada, que contribuyó con el quorum y se comprometió a apoyar la iniciativa durante la votación en general. Del diálogo con el gobernador Juan Schiaretti, cuentan en la Casa Rosada, se encarga directamente el Presidente.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.