
Franke, un militar entre dos fuegos
Declaración: por su papel en Fabricaciones Militares, podría quedar imputado en la causa de Croacia y en la de la AMIA.
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La ampliación de declaración indagatoria que, según fuentes judiciales, el juez federal Jorge Urso fijaría en poco tiempo más al ex director de Comercio Exterior de Fabricaciones Militares (FM), coronel (R) Carlos Franke, por su supuesta vinculación con la causa que investiga las venta ilegal de armas argentinas a Croacia, podría arrojar en forma simultánea datos clave al proceso por la voladura de la AMIA, que investiga el juez federal Juan José Galeano.
Franke fue desprocesado por la justicia federal en la causa que investiga las operaciones ilícitas de exportaciones de armas a Ecuador. Pero, al igual que el ex interventor en FM, Luis Sarlenga, Urso debe citarlo por su actuación en las maniobras que concluyeron con una serie de embarques de armas argentinas en los Balcanes. De acuerdo con las últimas denuncias recibidas en el juzgado de Galeano, la compra y transporte de explosivos que realizó una empresa de volquetes llamada Santa Rita -durante el período previo a la explosión en la mutual judía- no habrían contado con la autorización que debe expedir, para esos casos, Fabricaciones Militares.
Area controlada
Precisamente, el área que controlaba el coronel Franke en FM era la encargada de emitir esos permisos. La firma de volquetes Santa Rita, propiedad del libanés Nassib Haddad, tenía sus depósitos en la zona portuaria junto a la terminal 6, Dársena F, lugar desde donde partieron los embarques de armamento hacia Croacia.
Tal como anticipó La Nación en su edición de ayer, la justicia federal analiza una posible vinculación entre la causa AMIA y las exportaciones ilegales de armas a Croacia desde la zona portuaria.
En tal sentido, el juez Galeano remitiría a su par Urso una copia de las actuaciones que establecerían los puntos de contacto entre ambas causas.
La terminal 6 fue desactivada en enero de 1996 después de haber despachado la carga de todos los buques que partieron del puerto de Buenos Aires hacia la ex Yugoslavia con armamento vendido por nuestro país, violando el embargo dispuesto por la Organización de Naciones Unidas (UN).
Las actividades de esa terminal estuvieron a cargo del consorcio Intefema, que era presidido por el dirigente Mario Norberto Fracchia, allegado al menemismo puro.
Parte de las exportaciones cuestionadas, realizadas desde la terminal 6, no habrían contado con el control de la Aduana.
"Se caía el sistema María (sistema informático conectado con la Aduana) y no quedaban rastros de lo que salía del puerto", dijeron trabajadores de ese sector a La Nación . "Generalmente, esas cargas se hacían de noche. No se podía fumar, ni hacer preguntas sobre los contenedores", afirmaron.
El entrecruzamiento de datos entre las dos causas investigadas por la justicia federal podría probar un mecanismo común para el tráfico ilegal de armamentos.




