Gestos de Kirchner a la comunidad judía

El Presidente dijo que es "una vergüenza" que no se hayan podido esclarecer los ataques a la AMIA y a la embajada de Israel Destacó ante más de 1500 personas en Washington que no claudicará en la búsqueda de la verdad y justicia Fue distinguido por los miembros de la comunidad hebraica norteamericana
Jorge Rosales
Mariano Obarrio
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7 de mayo de 2004  

WASHINGTON.- Ante más de 1500 asistentes a la cena anual del Comité Judío Americano, el presidente Néstor Kirchner dijo ayer que "constituye una tremenda vergüenza" que no se haya podido "esclarecer, detener y castigar a los culpables" de los atentados en la embajada de Israel y en la sede de la AMIA.

En el contexto imponente del hall central del National Building Museum, donde se realizó la ceremonia, Kirchner reafirmó su compromiso de "no claudicar hasta alcanzar la justicia" en las causas por los ataques terroristas de 1992 y 1994, "que nos han dolido en carne propia".

La presencia de Kirchner en la 98° cena anual del Comité Judío Americano, que le hizo un reconocimiento por su lucha por el esclarecimiento de los atentados y su defensa de los derechos humanos, estuvo marcada por el enfrentamiento entre la AMIA y la DAIA, cuyos presidentes, Abraham Kahul y Jorge Kirzenbaum, respectivamente, asistieron a la ceremonia. Luego del discurso presidencial, Kirzenbaum se acercó a Kirchner, lo felicitó y le pidió disculpas por el entredicho, dijeron voceros del Gobierno (de los que se informa por separado).

El mandatario ratificó que los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington "son heridas que actualizan, si fuera necesario, la necesidad de redoblar esfuerzos para el combate contra el terrorismo que los perpetró".

Kirchner, que fue el jefe de Estado presente, compartió la mesa principal, ubicada sobre un pequeño escenario, con el presidente del Comité Judío Americano, Harold Tanner; su director ejecutivo, David Harris; el segundo del Consejo Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Stephen Hadley; el director del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, Giora Eiland; el ministro para seguridad interior de Francia, Jean François Copé, y el ministro de Relaciones Exteriores de Bulgaria, Solomon Passy.

Antes de la cena, Kirchner y su esposa, la senadora Cristina Fernández, tuvieron una reunión privada con las autoridades del Comité Judío Americano, de la que participaron los directivos de la AMIA. Allí Kirchner respondió preguntas sobre el estado de la causa AMIA, sobre su posición frente al terrorismo y las relaciones con el estado de Israel.

Período de impunidad

Los miembros de la comunidad judía le transmitieron que había habido un período de mucha impunidad en la Argentina y que sólo él había avanzado en la causa AMIA para llegar a una real justicia, informó Abraham Kahul.

En ese sentido, dijo que se le agradeció su compromiso y "porque ningún presidente levantó el secreto de los funcionarios de la SIDE y abrió sus archivos y los de la Policía Federal".

Kirchner recibió un fuerte aplauso cuando improvisó una parte de su mensaje para ratificar su compromiso por el esclarecimiento del atentado en la AMIA. "Vamos a luchar con la AMIA y con todas las organizaciones para llegar a la verdad de esta vergüenza nacional de la que se van a cumplir 10 años", sostuvo.

"Algunos contribuyeron desde el Estado a tratar de impedir la investigación y otros, con intereses compartidos, a torcer el rumbo. Pero tengan la seguridad de que en la Argentina de la pluralidad, el consenso y la integración sólo hay lugar para la verdad", dijo.

Sostuvo que a los responsables, "la justicia les va a llegar. Logremos con la verdad y la justicia otra derrota del terrorismo internacional", expresó.

La calidad institucional que necesita la Argentina, expresó en su discurso leído, "requiere una lucha frontal e inclaudicable por el imperio de los derechos humanos". Por eso, destacó, "la lucha contra la impunidad en el tema de los atentados, los desaparecidos y la recuperación de las criaturas secuestradas -hoy ya jóvenes de 30 años- ocupan un lugar central en nuestra agenda".

"Que nadie quiera ver revanchismos o nostalgias del pasado en esta lucha, que no es otra cosa que la lucha por el esclarecimiento, la verdad, la justicia y la memoria", subrayó el primer mandatario.

Kirchner dedicó una parte de su discurso a destacar la persecución de judíos durante la dictadura.

"Es importante recalcar un dato que pone en evidencia otro nefasto aspecto de quienes concibieron y ejecutaron aquellos horrendos crímenes: constituyendo la comunidad judía algo más del uno por ciento de nuestra población, las víctimas de origen judío de la dictadura constituyeron casi un once por ciento de los afectados."

Planteó que el dolor por los muertos de los atentados en las Torres Gemelas, la AMIA y en Madrid "debe ir de la mano del dolor por los que sufren pobreza o exclusión o enfrentan cualquier tipo de discriminación".

A la ceremonia asistió el canciller Rafael Bielsa, los embajadores ante la Casa Blanca, José Octavio Bordón y ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Rodolfo Gil; y el consultor para asuntos latinoamericanos del Comité Judío Americano, Jacob Kovadloff.

Después de la cena, Kirchner y su comitiva partió a Nueva York, donde permanecerá hasta la tarde de hoy, cuando emprenderá el regreso a la Argentina tras cuatro días de visita privada a Estados Unidos.

Cruce de la DAIA y la AMIA

La comida de gala del Comité Judío Americano, donde Néstor Kirchner fue invitado de honor, estuvo precedida de una agria polémica entre la DAIA y la AMIA en torno del reconocimiento entregado al presidente argentino.

La DAIA, anteayer al mediodía, sorprendió a propios y extraños cuando desde Washington emitió un comunicado en el que cuestionaba la entrega de un premio al Presidente. Estaba firmado por Jorge Kirszenbaum, vicepresidente a cargo de la presidencia, dado que Gilbert Lewy se encuentra con licencia por enfermedad.

No obstante, a última hora de la tarde, emitió un segundo pronunciamiento, donde enfrío el asunto, tras el desagrado que provocó esa declaración en el Gobierno.

La AMIA, cuyo presidente, Abraham Kaul, está también en Washington, se diferenció y se mostró de acuerdo con la entrega del reconocimiento, aunque al igual que la DAIA, destacó que ya es un galardón que Kirchner pueda contar con una tribuna tan numerosa e importante como la del Comité Judío Americano.

Ambos hablaron ayer con LA NACION y le bajaron el tono a la polémica, aunque mantuvieron sus posiciones divergentes.

Kirszenbaum, por las dudas, desmintió, sin que nadie le preguntara, que responda a sectores menemistas o vinculados al ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, ahora en la cárcel. "Yo siempre fui opositor", dijo. En Washington se comentó que la postura crítica de la DAIA con respecto al reconocimiento hacia Kirchner podría tener este origen.

La diputada Nilda Garré sumó críticas y en un pronunciamiento cuestionó a la DAIA porque dijo que "no denunció ni condenó el vergonzoso encubrimiento del atentado a la AMIA instrumentado por el menemismo y los funcionarios judiciales y de seguridad intervinientes".

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