Guido Sandleris, el domador del dólar que gana terreno
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Guido Sandleris recuerda siempre con emoción y algo de nostalgia su largo periplo por Europa y Medio Oriente cuando tenía 20 años y no soñaba con ser el presidente del Banco Central . "Él siempre dice que en ese viaje aprendió que las cosas siempre pueden ser de otro modo a como son acá", cuenta un funcionario que lo conoce bien y que lo escuchó hablar de sus épocas de mochilero.
Cuatro meses después de haberse sentado en el sillón principal del antiguo edificio de Reconquista al 200, Sandleris continúa con un difícil ejercicio de "evangelización". No solo se trata de convencer a los sectores económicos, los inversores y hasta al propio público de las ventajas del esquema que puso en práctica para contener la inflación y anclar el precio del dólar aún con tasas de interés altas, sino además-y no menos importante para persuadir a los integrantes del propio gabinete de Mauricio Macri . Los intenta convencer sobre el camino elegido para no repetir, de ningún modo, el vendaval financiero que combinó en abril del año pasado una devaluación del dólar de un 100 por ciento y una inflación que superó el 6 por ciento en el pico de la crisis.
No se trata, por cierto, de detalles anecdóticos. En la Casa Rosada basan su actual estrategia electoral en el supuesto de que el dólar se mantendrá dentro de la banda cambiaria durante 2019, y que la inflación no rebotará peligrosamente a la hora de la decisión crucial: las elecciones de octubre. Sandleris lo sabe y por eso cree que el esquema de "reconstrucción" de la credibilidad del Banco Central se sostendrá durante el decisivo año electoral que ya comenzó.
La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley; su par de Trabajo y Producción, Dante Sica, y el titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, son algunos de los funcionarios que, según pudo reconstruir LA NACION, se ven de manera periódica con el titular del Central. A la lista se suman, de manera obvia, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, su amigo del gabinete y a quien secundó antes de asumir su actual cargo, y el omnipresente jefe de gabinete, Marcos Peña.
Con todos ellos, el titular del Central escucha de primera mano sobre la realidad social, la problemática del empleo y el estado de la recaudación, información "imprescindible" para tomar decisiones. Y, a la vez, les explica a los ministros los por qué de las políticas que implementa, que muchas veces son resistidas por ministros que tienen a su cargo temas complejos como la relación con las organizaciones sociales (Stanley) o los empresarios Pyme (Sica) que se quejan de la inflación, los costos y las altas tasas que complican la inversión productiva.
"Que la inflación sea del 2,6 y no del 1, que compremos US$50 millones y no más, todo tiene explicación", le dice el funcionario a los ministros que lo escuchan. "Las charlas son útiles porque se unen la mirada del Central, lejana a lo social, con la situación de la gente", afirman cerca de la ministra Stanley. "Y a los mercados, aunque parecen fríos y calculadores, tienen interés por la situación en los barrios", completan desde el Ministerio de Desarrollo Social.
Apasionado del fútbol y el básquet (es fanático de Boca Juniors y Emmanuel Ginóbili), Sandleris cree en un Banco Central más proclive a suministrar información -cercano al ejemplo del Banco Central inglés- que a una entidad "muda", cuyo principal referente es el Bundesbank alemán y cuyo exponente local fue, durante sus años al frente del Central, Federico Sturzenegger, según evalúan funcionarios que conocen ambos estilos.
En la Casa Rosada califican a Sandleris como "muy bueno" en lo que hace. Y afirman que cumple con el mandato que el propio presidente Mauricio Macri le dio antes de proponerlo para ese cargo, en medio de la megadevaluación y la estampida del dólar que pulverizó salarios y poder de compra. "Le dijo que haga todo lo necesario para que Argentina no vuelva a vivir lo que vivió el año pasado, donde estuvimos muy cerca del precipicio", aseguran fuentes oficiales.
Acompañado por Verónica Rappoport (estudió en Londres y enseñó en la Universidad Di Tella como Sandleris) y Gustavo Cañonero, vicepresidente de la entidad, el titular del Central distingue como hecho positivo la publicación diaria en el sitio web de la entidad de datos claves como la base monetaria y el precio oficial del dólar dentro de la banda cambiaria. "Demostramos que cumplimos lo que prometemos", asegura uno de sus colaboradores.
De todos modos, Sandleris habla poco y nada en público. Su última disertación, en el foro de Davos, rozó la polémica cuando afirmó que "llevará años" bajar los actuales niveles de inflación. Prefiere mantener su bajo perfil y atender en sus oficinas, donde se combinan libros del economista Raúl Prebisch con cuadros de Quinquela Martín y León Ferrari.
¿ Y qué pasará en el año electoral con Cristina Kirchner como principal rival a la vista? El análisis desde el Banco Central se basa en un supuesto que agrada a Balcarce 50 y también al Ministerio de Hacienda que encabeza Nicolás Dujovne . "Se hizo todo lo que había que hacer", coinciden, y detallan: hay pocos pesos sueltos, muchos ya se dolarizaron, las exportaciones suben y Hacienda tendrá dólares provenientes del FMI que venderá de acuerdo a lo que necesite", detalla un experto del Gobierno en esa materia.
La recuperación de la economía, planeada para el segundo trimestre, comenzaría -según esos pronósticos- con el campo, el turismo y algunas economías regionales. Tardaría mucho más, reconocen, en el conurbano, allí donde el kirchnerismo sostiene sus principales bastiones.
Sandleris, que trabajó ocho meses para el gobierno de María Eugenia Vidal al inicio de su gestión, cree que la situación allí no será explosiva. Y que a pesar de los previsibles "movimientos" los recaudos alcanzarán para un paso "tranquilo" por el año electoral.









