
Javier Faroni y su pareja se presentaron de manera espontánea ante el juez Armella
Estaban citados para el lunes, pero decidieron hacerlo hoy; no hubo preguntas y se los puso al tanto de las actuaciones que los investigan en el caso de Sur Finanzas
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El empresario Javier Faroni y su pareja, Erica Gillete, investigados ambos en la causa que revisa la actividad de la financiera Sur Finanzas, ligada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), se presentaron hoy ante el juez de Lomas de Zamora Luis Armella para “ponerse a derecho” y ser notificados de las actuaciones, indicaron fuentes judiciales a LA NACION.
La pareja estaba citada para el lunes, pero la presentación tomó lugar este viernes, de manera espontánea. “Fue un acta en la que se tardó cinco minutos”, describió una de las fuentes.

Gillete y Faroni, exdiputado bonaerense del Frente Renovador, la fuerza que lidera Sergio Massa, son los rostros visibles detrás de TourProdEnter LLC, la empresa que recolectó las cobranzas de la AFA alrededor del mundo, cobró por ello un 30%, y habría desviado al menos US$42 millones a un grupo de compañías presuntamente falsas.
Quedaron ligados a esta causa, que nació alrededor de la financiera de Ariel Vallejo, luego de que la fiscal Cecilia Incardona pidiera ampliar el marco de la investigación tras las relevaciones de LA NACION sobre la actividad de la firma TourProdEnter.
Por estas horas, los investigadores están abocados a revisar la documentación recolectada en los más de 70 procedimientos que se llevaron a cabo hasta el momento. Revisan, en particular, la posibilidad de que Sur Finanzas, ligada a los clubes de futbol, haya establecido un mecanismo irregular de transacciones en criptomonedas, luego de detectar una operación sospechosa, por la cual un equipo vendió un jugador al exterior y el dinero no habría llegado a destino.
La empresa de Faroni y Gillete, contratada por la AFA, destinó millones de dólares a servicios de entretenimiento de lujo, aviones y yates privados y gastos vinculados a la equitación, entre otros rubros y servicios, tal como está constatado en distintos bancos de Estados Unidos y contó LA NACION.

A fin de año, Faroni intentó viajar a Uruguay, donde lo esperaba Gillete, pero en Migraciones se enteró de que no podía dejar el país y que había una orden del juez para requisarlo. Sorprendió que no llevaba consigo ningún teléfono.
El empresario fue retenido varias horas en la terminal de Aeroparque, pero pudo irse del lugar por sus propios medios. “Nunca estuvo detenido y luego se levantó la prohibición de salida del país”, aclaró en su momento una fuente de la investigación.



