
Jugada de Pedraza para frenar el juicio por estafa
Denunció que el voto de uno de los camaristas no es válido
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El líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, acusado de una estafa millonaria a los trabajadores de su sindicato, pidió la nulidad del fallo de la Cámara del Crimen que hace dos semanas lo procesó por el delito de defraudación por administración fraudulenta y lo dejó a un paso del juicio oral.
La defensa del sindicalista alegó que uno de los tres camaristas que firmaron el fallo de procesamiento, el juez Mariano González Palazzo, no estaba habilitado para intervenir en la causa y que, por lo tanto, la sentencia es nula.
González Palazzo había sido recusado en este expediente hace seis años, cuando integraba otra sala de la Cámara, junto con sus entonces compañeros Mario Filozof y Guillermo Navarro. Sin embargo, el 7 del actual firmó la resolución por la cual la Cámara del Crimen dictó el procesamiento de Pedraza y sus supuestos cómplices.
Todos ellos están acusados de haber defraudado a los afiliados ferroviarios por medio de un seguro de sepelio, un fondo formado por dinero que se les descontaba a los trabajadores con el supuesto fin de garantizarles los servicios fúnebres a ellos y sus familiares. Según la investigación judicial, este fondo fue el instrumento para consumar una estafa de más de 34 millones de pesos.
Tras el último fallo de la Cámara, por primera vez en la intrincada historia de esta causa, el juicio oral parecía inminente. La fiscal tenía sobre su escritorio el expediente y se aprestaba a pedir su elevación. Se había alejado el fantasma de la prescripción. Ahora, la amenaza ha vuelto.
El recurso de la defensa expone en 22 páginas tres motivos para dejar sin efecto el procesamiento: que votó González Palazzo cuando no podía, que los camaristas fueron más allá de lo solicitado por los acusadores -que no habían pedido el procesamiento- y que se violó la garantía de la doble instancia.
En cuanto a este último argumento, la defensa alegó que la Cámara no debía haber dictado el procesamiento sino que debía haber devuelto el expediente al juez de primera instancia para que fuera él quien lo ordenara. Cuando es la propia Cámara la que procesa, el acusado no tiene tribunal donde apelar la medida, argumentó la defensa.
Pero el principal argumento de Pedraza es el voto prohibido, pese a que González Palazzo no definió la situación del gremialista. Los otros jueces de la sala, Alberto Seijas y Carlos González, coincidieron en que correspondía el procesamiento. Por eso, aunque González Palazzo se hubiera pronunciado en contra, el resultado de la sentencia hubiera sido el mismo. En su escrito, la defensa previó este argumento y advirtió que el voto de un juez que está recusado es siempre causal de nulidad, porque la ley no prevé excepciones.
Una fuente de la Cámara explicó a LA NACION que González Palazzo se pronunció sin advertir que no podía hacerlo. "Tiene más de 10 años en la Cámara, integró por lo menos tres salas. Es probable que haya tomado una resolución sin darse cuenta de que ya había intervenido en el caso", explicó.
Si la Cámara acepta el pedido de nulidad, el caso pasará a otros tres camaristas. Seijas y González, compañeros de sala de González Palazzo, no podrán volver a dictar sentencia porque ya se pronunciaron, justamente, en el fallo impugnado.
En cambio, si el tribunal rechaza el pedido, la defensa advirtió que recurrirá a la Cámara de Casación. En ambos casos, esta larga investigación se seguirá dilatando.




