
Kirchner, enojado, no quiso recibirlo
El ex canciller informó de su decisión al jefe de Gabinete; dejó una carta al Presidente
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A media tarde, el presidente Néstor Kirchner se enteró por medio del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, de que Rafael Bielsa estaba en camino hacia la Casa Rosada porque al final iba a negarse a ser embajador en Francia.
Hubo desconcierto y malhumor en el área presidencial, según coincidieron tres fuentes que estuvieron ayer cerca de Kirchner.
Bielsa se reunió pasadas las 18 con Fernández, después de esperarlo un rato largo. El Presidente estaba en su despacho, reunido con la ministra de Economía, Felisa Miceli, y con empresarios del sector de la carne.
A pesar de que sólo una puerta separa los dos despachos, Kirchner no recibió ni pasó a escuchar las explicaciones de Bielsa. El jefe de Gabinete rebatió los argumentos del ex canciller para rechazar la embajada.
"Es una cuestión de honor", le dijo Bielsa, y le relató sus diálogos ásperos con ciudadanos de a pie que en las últimas horas lo cuestionaron por incumplir la promesa de jurar la banca de diputado que ganó en octubre.
"¿Ya presentaste la renuncia?", le preguntó Fernández. Bielsa dijo que no lo había hecho todavía y que prefería cumplir con el mandato popular.
Le contó que estaba "destrozado" de ánimo y confesó que enfrentaba un serio problema familiar a raíz de la repercusión que tuvo el anuncio de que se trasladaría a París.
El jefe de Gabinete intentó en vano rebatir los argumentos del ex canciller, según relataron fuentes de la Casa Rosada. Los mismos informantes recalcaban anoche que a Kirchner lo sorprendió la noticia y le causó un fuerte enojo el cambio de actitud de su ex funcionario.
Ahora, lo expone a una difícil situación: elegir otro jefe diplomático para enviar a Francia, tras haber anunciado como "una clara señal política" la designación de un ex canciller como embajador. "No hay nada decidido. Hay que pensar todo de nuevo", dijo anoche un funcionario nacional.
El nombramiento fallido blanqueó, además, la sensación en el Gobierno de que las relaciones con Francia atraviesan un momento de tensión. Lo había dicho Bielsa en su justificación inicial para aceptar el cargo.
El diálogo en la Casa Rosada que terminó por sellar el destino del ex canciller duró poco tiempo; minutos después del final se publicó un cable de la agencia estatal Télam en el que se confirmaba la "renuncia".
En previsión de que no hablaría con Kirchner, Bielsa llevó a la cita con Fernández una carta personal en la que le explicaba sus motivos íntimos. El jefe de Gabinete le prometió entregarla en mano.




