
Kirchner respalda las reelecciones si no se fuerza la ley
Dará su visto bueno a planes de los gobernadores aliados
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Néstor Kirchner comenzó a redefinir su estrategia electoral de cara a 2007: si bien presionó para anular las maniobras reeleccionistas de los gobernadores Felipe Solá (Buenos Aires) y Eduardo Fellner (Jujuy), ya tomó la decisión de mantener su respaldo a aquellos mandatarios aliados que están habilitados para competir por otro período y de instarlos, al menos por ahora, a que no abandonen sus planes.
“Kirchner no está en contra de las reelecciones ni hará nada para impedir que sigan adelante aquellos que están habilitados por las constituciones”, dijo ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a LA NACION.
El funcionario explicó que la presión del Presidente para que Fellner y Solá abandonaran su idea de quedarse en el poder se debió a una lectura política que hizo Kirchner de la derrota en Misiones: la gente está en contra de los debates reeleccionistas y de la perpetuidad en el poder.
El peligro que vio el Presidente es que se generara, a partir de esto, la unión de la oposición contra el Gobierno.
Los gobernadores peronistas habilitados a competir por otro mandato son José Alperovich (Tucumán), Mario Das Neves (Chubut), Angel Maza (La Rioja), José Luis Gioja (San Juan) y Gildo Insfrán (Formosa).
También el propio Presidente está habilitado para aspirar a un nuevo período.
"A todos ellos, a los que tenían el derecho de postularse y a los que, como Alperovich, ya lo consiguieron con el voto popular, no puede pedirles que bajen sus aspiraciones", explicó otro funcionario cercano a Kirchner.
De todos modos, la orden presidencial fue ahora dedicarse a la gestión y postergar las campañas y la definición de candidaturas.
El Presidente está frente a un complejo panorama: existen incipientes presiones de los radicales aliados que buscan espacios propios en la lista que apoye el Presidente para las elecciones de octubre próximo.
También sectores del peronismo quieren evitar que Kirchner repita la estrategia que utilizó en las elecciones de octubre y aliente candidatos que compitan por otras listas que no contengan al PJ oficial.
En algunas provincias, como son los casos de Mendoza y de Río Negro, los aliados radicales quieren imponer su candidato y el peronismo tiene los suyos, alentados por el Presidente.
En Mendoza, Kirchner tiene como candidato peronista al senador Celso Jaque, pero el gobernador Julio Cobos (probable compañero de fórmula de Kirchner en 2007) quiere al intendente de Godoy Cruz, César Biffi.
La situación es delicada, porque si los radicales aliados no tienen espacio en la lista kirchnerista podrían no apoyar la jugada peronista.
En el caso de Río Negro, aunque aún no fueron confirmados oficialmente, el peronismo tiene como candidatos al senador Miguel Pichetto, los diputados Julio Arriaga y Osvaldo Nemirovsci y hasta se menciona al intendente de Roca, Carlos Soria.
Algunas fuentes señalan que para fortalecer lo que Kirchner denomina "concertación" terminará respaldando al gobernador radical Miguel Saiz, que podría pelear por otro mandato.
En Jujuy, Kirchner se tomará su tiempo para definir quién será el sucesor de Fellner, quien tendrá una participación clave en esa decisión. Al frente de la búsqueda del candidato está el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Será en abril
Ahora que Solá se bajó del intento de conseguir la reelección, el Presidente se tomará hasta abril próximo para bendecir alguna candidatura.
Se mantienen firmes las candidaturas del ministro del Interior, Aníbal Fernández; del senador José Pampuro, y del titular de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini, entre otros. La pelea acaba de comenzar.
Kirchner no quiere en la provincia de mayor peso político cometer errores, y con las encuestas en la mano tomará la decisión.
La Capital también representa un conflicto para el Presidente, porque ya está en carrera el vicepresidente Daniel Scioli, avalado por el jefe de Gabinete. Scioli asegura que también cuenta con el guiño del Presidente.
Pero el jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman, ya se lanzó y también tiene aliados en el Gobierno: Julio De Vido (ministro de Planificación Federal) y Carlos Zannini (secretario legal y técnico). Ambos postulantes dicen que no resignarán sus aspiraciones; Kirchner duda.
Provincias calientes
En Catamarca, Kirchner está presionado por el sindicalista Luis Barrionuevo, que pelea para ser su candidato a gobernador. La presión habría llegado hasta la CGT, donde el barrionuevismo lideró una ofensiva contra Hugo Moyano, después de los incidentes en San Vicente.
Otro caso que esconde un conflicto que aún no estalló es el de La Rioja. Angel Maza tiene la reelección ilimitada y Kirchner no piensa impulsar el plan para un cuarto mandato; la provincia es un escándalo de peleas políticas.
Maza está peleado con su vicegobernador, Luis Beder Herrera, que se proclama candidato para 2007. El actual mandatario se presentó el año último como candidato a senador y le había prometido a Beder que 2007 era para él. Luego de ganar renunció a la banca, lanzó su reelección y comenzó una pelea feroz que afecta las instituciones.
Alberto Fernández estuvo la semana pasada en La Rioja y Maza asegura que Kirchner lo apoya. Pero Beder Herrera se reunió también con el jefe de Gabinete y lo alertó: "A Maza lo votamos mil veces, ya basta. Apóyennos a nosotros". No hubo respuesta.
Otro distrito complejo es Córdoba. Kirchner alienta la candidatura a gobernador del intendente Luis Juez y del basquetbolista Héctor "Pichi" Campana, aunque a este último lo considera más potable para pelear la intendencia de Córdoba.
El conflicto se plantea porque el gobernador José Manuel de la Sota (que tiene con Kirchner una relación entre tensa y formal) ya proclamó a su vicegobernador, Juan Carlos Schiaretti, como su hombre para la sucesión.
De la Sota, aliado circunstancial de Kirchner, amenaza con separar de las nacionales las elecciones provinciales si el Presidente alienta dos listas.
Santa Fe también es problemático e importante. Allí, el peronismo podría perder el poder a manos del socialista Hermes Binner. Kirchner tampoco definió candidatos: tiene a su ex canciller Rafael Bielsa y al jefe de bloque de diputados, Agustín Rossi. El PJ no quiere el doble juego, una kirchnerista y otra en alianza con Binner.
Kirchner se prepara para resolver todos estos conflictos antes de 2007, cuando debería tener definidos sus candidatos y su propio futuro.





