
La Alianza, ante el desafío de 1999
Prevén que votará entre el 15 y el 20 % del padrón depurado; las encuestas favorecen a De la Rúa; repunte de Fernández Meijide
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Las elecciones internas abiertas en las que la alianza UCR-Frepaso definirá hoy su candidatura presidencial encierran dos misterios. El primero, el número de votantes, ya que apenas pueden arriesgarse hipótesis sobre cuántas personas participarán de estos comicios, los principales de este tipo en la historia política del país.
La otra incógnita, aunque siempre puede haber sorpresas respecto del ganador, es cómo afectará a la Alianza y al panorama político el resultado del escrutinio.
Los principales encuestadores sostienen que Fernando de la Rúa (UCR) tiene más posibilidades de convertirse en el candidato presidencial, pero en las últimas horas hubo algunos que advirtieron sobre un repunte de Graciela Fernández Meijide (Frepaso).
El resultado será definitorio del futuro de la Alianza e influirá en la estrategia del Gobierno y de los precandidatos del PJ para las elecciones presidenciales del año próximo.
Nunca antes la centenaria Unión Cívica Radical había convocado a sus afiliados a participar de una elección interna en la que las opciones excedieran a los dirigentes del partido. Hoy, los radicales, desde hace una década en la oposición, podrán optar por una extrapartidaria para liderar su unión con otra fuerza política.
La última vez que eligieron candidato presidencial, 850.000 afiliados (según cifras oficiales del partido) terciaron en la disputa entre Horacio Masaccessi y Federico Storani, en su mayoría en favor del primero.
El Frepaso, por su parte, realizó comicios internos abiertos a principios de 1995 para elegir entre Carlos "Chacho" Alvarez y el ahora duhaldista José Octavio Bordón. Venció el segundo, con el favor de la mayor parte de los 500.000 votantes.
Encuestadores y dirigentes aliancistas estiman para hoy una participación de entre el 10 y el 20 por ciento del padrón nacional depurado (esto es, entre 1.800.000 y 3.600.000 personas).
Motivos y humores
Los encuestadores basan el cálculo en las respuestas que obtuvieron en sus sondeos. Cuando se consultó a los políticos, contestaron como Darío Alessandro, diputado nacional del Frepaso: "No es un cálculo científico, es una intuición". Rafael Pascual, jefe de campaña de De la Rúa, arriesgó que votarán "alrededor de 2.400.000 personas, que es el 30 por ciento de lo que obtuvo la Alianza el 26 de octubre último". Sin embargo, concedió: "Realmente, ¿quién puede saber?".
Dirigentes de una y otra fuerza argumentan que en los últimos días creció la motivación de los ciudadanos por participar de los comicios. Las especulaciones sobre los motivos de ese fenómeno abarcan desde la hipótesis del "voto castigo" (como arriesgó Fernández Meijide anteayer, en referencia a un aparente hastío frente al menemismo) hasta el entusiasmo por participar de lo que algunos perciben como una definición prematura de la sucesión de Carlos Menem.
Los aliancistas se movieron ayer con ritmo frenético. En el comité de campaña delarruista y en la Casa del Frente se llamaba sin pausa a potenciales votantes para animarlos a participar de las elecciones. Las líneas telefónicas y las mesas de exhibición de padrones continuaban atascadas por la cantidad de consultas y subsistían muchos problemas para averiguar en dónde votar debido a errores en los padrones.
Radicales y frepasistas confiaban en el triunfo de sus candidatos, aunque su nerviosismo era inocultable. Los primeros apoyaban su optimismo en los resultados casi unánimes de las encuestas de opinión que dan vencedor a De la Rúa. Los frepasistas incrementaron su entusiasmo en los últimos tres días: aseguran que se advirtió un cambio en la tendencia que daba como ganador indiscutible al jefe de la UCR y que, como en octubre del año último, podría haber un sorpresivo y mayoritario apoyo social a su candidata.
Se aferraron a varias señales. Una de ellas, una comunicación con el sociólogo Manuel Mora y Araujo, quien les dijo anteayer que la ventaja de más de 15 puntos que llevaba De la Rúa en la Capital Federal estaba por estas horas cerca de convertirse en un empate, "con un voto muy volátil".
El dato lo confirmó Mora y Araujo a La Nación . Sin embargo, aclaró que la diferencia en el total nacional sigue beneficiando a De la Rúa, quien triunfaría con un mínimo de 15 y un máximo de 20 puntos en su favor.
Ricardo Rouvier estimó una participación de entre el 17 y el 18 por ciento del padrón, con 10 puntos en favor del jefe radical. Advirtió que en la última semana "hubo mucho movimiento".
De acuerdo con fuentes del Frepaso y del delarruismo, Rosendo Fraga se comunicó con el jefe de campaña de Fernández Meijide, Rodolfo Rodil, para dejarle el augurio de un "final abierto". La Nación dejó tres mensajes en el contestador automático de Fraga que no fueron respondidos.
Fuentes gubernamentales aseguraron a La Nación que las encuestas que tiene la SIDE otorgan una leve ventaja a Fernández Meijide. La clave estaría en la apreciable diferencia que logra en Rosario, la Capital y el conurbano.
En coincidencia, el presidente Menem comentó en un almuerzo del que participaron un encuestador y dos periodistas que veía ganadora a Fernández Meijide, tanto ante De la Rúa como ante Eduardo Duhalde. El encuestador Julio Aurelio, quien suele hacer trabajos para el oficialismo, dijo que esta vez no hizo encuestas, mientras que Graciela Römer afirmó que De la Rúa ganará por 9 puntos. Advirtió, sin embargo, que pronosticar con certeza un resultado "es imposible por la condición de voluntariedad de los votantes".
Por último, Marita Carvallo, de Gallup, dijo que sus datos más recientes están en la línea de su sondeo publicado por La Nación hace cuatro días, que da ganador a De la Rúa por 18 puntos.
Dos perfiles
Lo cierto es que el destino de la Alianza y el de la vida política nacional pueden no ser los mismos con uno u otro dirigente liderando la principal fuerza de oposición.
Según quién gane y por qué margen, deberá definirse la candidatura a gobernador bonaerense, cuya disputa podría complicar la relación del frente opositor. También exigiría una definición rápida del postulante a vicepresidente de la Nación.
De la Rúa representa al político tradicional, de vida partidaria, con vasta experiencia legislativa (y desde hace dos años, ejecutiva, como jefe del gobierno porteño). Se recibió de abogado a los 21 años, con medalla de oro, tras una carrera de dos años y cuatro meses. Integró el gabinete del Ministerio del Interior de Arturo Illia, fue senador por la Capital y candidato a vicepresidente de Ricardo Balbín, precandidato a presidente, nuevamente senador por la Capital, diputado y otra vez senador.
Fernández Meijide es, en no pocos sentidos, la antítesis de un político. Llegó a la actividad partidaria en 1990, desde un organismo de derechos humanos al que ingresó en la última dictadura militar con un hijo desaparecido. Profesora de francés durante 25 años, fue candidata a diputada nacional por el Frente para la Democracia y la Justicia Social, diputada por el Frente Grande, convencional constituyente, senadora por la Capital, presidenta de la Convención Estatuyente porteña y diputada nacional desde que, hace un año, venció al duhaldismo en la provincia de Buenos Aires.




