
La dura pelea en el sistema de salud
La ministra denunció un entramado de corrupción y dijo que allí conviven personajes como Yabrán
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La ministra de Salud, Graciela Ocaña, denunció que existen un entramado de "corrupción" y un sistema de salud "perverso" donde operan individuos a los que comparó con el ex empresario Alfredo Yabrán.
"Uno ve que en la salud existen personajes como Yabrán que son desconocidos para el gran público y que no pueden explicar cómo han ganado tanta plata", dijo Ocaña, y se refirió a la relación de las droguerías con el Estado y los sindicatos.
"Cómo puede ser que nunca nadie haga nada y siempre sean los mismos los que venden medicamentos robados y adulterados. Son cinco droguerías, cinco empresas. Hay grados de corrupción insospechados de personajes que aparecen históricamente, que son los mismos que estaban en la causa de la leche de Vico (Miguel Angel, ex secretario privado de Carlos Menem), por mencionar un ejemplo", agregó durante una entrevista con LA NACION.
-¿Cuáles son?
-San Javier (del polémico empresario Néstor Lorenzo), Seacam (del asesinado Sebastián Forza), Unifarma, Visol -que es del hijo de un alto funcionario de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)-, Romalá (de Rubén Romano, empresario ligado al gremialista Luis Barrionuevo) y Del Plata... Siempre comercializan medicamentos adulterados o truchos. Y siempre la operatoria pasa por las mismas manos. Hay 400 causas en diferentes juzgados. Una cosa son 10 frascos y otra, como pudimos comprobar, es que las irregularidades representen el 6% de todos los medicamentos que reintegra la APE (Administración de Programas Especiales). Es mucho dinero y se lo llevan unos vivos. Los he puesto con nombre y apellido y a mucha gente no le gustó. No le ha gustado tampoco a gente de la política... En el interior se nota incluso más porque hay personajes como Jaimovich (Néstor), en Córdoba, que manejan el sistema de salud.
Un sistema perverso
Ocaña explicó que la APE es un fondo administrado por la Superintendencia de Servicios de Salud y que garantiza a las obras sociales disponer de medicamentos de altos costos y baja incidencia, como los oncológicos. El Estado, a través de la APE, entregó subsidios a las obras sociales de los sindicatos que nunca fueron devueltos. Ocaña señaló que no se sabe qué ocurrió con 300 millones de pesos de los cuales sólo 120 millones pudieron recuperarse después de modificar el sistema para frenar el descontrol (ahora funciona mediante reintegros).
El área estaba a cargo de quien fue recaudador de la campaña de Cristina Kirchner, Héctor Capaccioli (las droguerías fueron las que más dinero aportaron). Por las diferencias con Ocaña, que amenazó con renunciar, Capaccioli fue echado del cargo y en su lugar se nombró a Juan Rinaldi, un abogado relacionado con el sindicalista Hugo Moyano.
"Capaccioli continuó con un sistema perverso de muchos años y del que participan siempre los mismos... No quiero hablar de Capaccioli. Pero, por ejemplo, se mantenía un registro absurdo para autorizar prótesis cuando hay otro organismo como la Anmat que audita la calidad y las empresas de ese rubro. Eso tiene nombre y apellido y un costo adicional para las obras sociales. Nosotros queremos barrer con eso..."
-¿Un costo en qué sentido?
-Que tienen nombre y apellido, porque uno conoce el mercado y hay muchísima corrupción. Las prótesis son caras, pero aparte vienen digitadas. Evidentemente, hay tarifas y lo denuncié cuando estuve en el PAMI, donde encontramos incentivos para aceptar determinados productos. Eso sigue existiendo. Lo que hizo Capaccioli lo hicieron otros antes, con la diferencia de que en algún momento la droguería estrella era "A" y después la "B" y después la "C"... Pero siempre son las mismas droguerías.
-Entonces, ¿usted cree que el sistema es corrupto?
-Y yo creo que sí, pero todos se justifican en el otro. Yo tengo las manos limpias y no me he corrompido, y la verdad es que a mí no me interesan ni la ropa ni el dinero. Lo que sí tengo y cuido mucho es mi prestigio y mi nombre. Hay muchos intereses y hay que regularlos.
-¿Detectó algún caso grave de corrupción?
-Hemos intervenido justamente el área que tiene que ver con los controles de las droguerías y las farmacias. Es el área de Sanidad de Fronteras, donde había un funcionario [no lo nombra pero se refiere a Oscar Cabarra] que ahora está sumariado. En el Estado no se lo puede echar y sigue en otra área. Ya realizamos las denuncias penales, pero es una red muy grande.
-¿Conoció personalmente a Forza?
-No.



