La Justicia hizo 16 allanamientos por el caso de los autos
Buscó pruebas en las concesionarias
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El avance de la Justicia sobre los intermediarios del caso de los autos importados con franquicias de diplomáticos terminó de concretarse ayer: el juez en lo penal económico Jorge Brugo hizo 16 allanamientos sobre concesionarias, agencias, oficinas y casas de algunas de las personas involucradas en los trámites bajo investigación.
En los operativos, muchos de ellos simultáneos, intervino la Unidad de Procedimientos Judiciales Buenos Aires de la Gendarmería Nacional, según supo LA NACION de fuentes de la causa.
Pese a que tras el secreto de sumario decretado por Brugo anteayer los habituales canales de información se cerraron por completo, protagonistas del caso detallaron que los allanamientos apuntaron antes que nada a las concesionarias y agencias en las que se vendieron los autos que ingresaron en el país por pedido de diplomáticos.
El objetivo del juzgado era encontrar allí los papeles de importación de los vehículos. Pero según dijeron a LA NACION fuentes de la causa sólo se secuestraron documentos en algunos de los operativos.
Entre los locales allanados figuran, según constató LA NACION con tres fuentes de la causa, la agencia de Alejandro Minujen, ubicada en Avenida del Libertador y Salguero, y Manrique Automotores, situada en Hipólito Yrigoyen 1360. Varios de los compradores aseguraron que habían adquirido allí los coches bajo sospecha.
También hubo operativos en el sector Audi de la fábrica de la automotriz Ford, en General Pacheco. "Allí se secuestraron elementos muy importantes, documentos sobre la exportación de los coches desde su país de origen y sobre la importación de los autos en la Argentina", detalló una fuente de la investigación.
Los allanamientos alcanzaron, además, según los mismos informantes, a Nordenwagen, la concesionaria oficial de Porsche en Buenos Aires; la agencia Multimotors, y Alfacar, concesionaria oficial de Mitsubishi en la Argentina.
Hasta Barrio Parque
También se encararon operativos en oficinas y casas particulares de algunos de los intermediarios que intervinieron en los trámites bajo investigación. "Los allanamientos llegaron hasta Barrio Parque", contó un informante.
Según informó LA NACION, los investigadores tienen puesta la mira en especial en dos intermediarios: Néstor González y Pablo Rodríguez.
Ambos participaron en los trámites de importación, nacionalización o posterior venta de una veintena de coches. Lo hicieron en representación de funcionarios de más de 10 embajadas, entre ellas, las de Paquistán, Bolivia y países africanos.
La causa que instruye Brugo se inició a partir de una denuncia de la Aduana, presentada el 22 de enero. El día anterior, la Cancillería había denunciado el caso ante el juez federal Norberto Oyarbide. Tras investigar durante unos días y ante la posibilidad de que la investigación involucrara a diplomáticos en actividad, Oyarbide elevó la causa a la Corte Suprema, que ayer devolvió la investigación al magistrado.
En ambos expedientes se investigan irregularidades en los trámites de nacionalización de los vehículos. Son coches que se importaron libres de impuestos y que se nacionalizaron en forma gratuita antes del plazo legal, que nunca es menor que nueve meses. La maniobra terminaba con la venta de los coches en el mercado local.
Cambiaso, con faja
- Uno de los autos de lujo importados con el régimen de franquicias diplomáticas que en la causa figura a nombre del polista Adolfo Cambiaso quedó ayer a disposición de la Justicia, que le colocó una faja con una identificación judicial, según contaron a LA NACION protagonistas de la investigación. Según se reveló en los días posteriores a la denuncia de la Cancillería, La Dolfina SA, propiedad de Cambiaso, compró un Porsche Cayenne Turbo que había sido importado por un diplomático. Más tarde se supo que el propio deportista también había adquirido un Range Rover.





