
La UCR, firme en la socialdemocracia
El centenario partido debatió durante tres días su plataforma de acción política
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Con bases de acción política actuales y renovadas, el desafío de llegar a 2005 con un partido competitivo en lo electoral y dos corrientes internas con algunos problemas de convivencia, concluyó ayer el congreso doctrinario de la Unión Cívica Radical (UCR).
"Una propuesta socialdemócrata de base nacional." Así quedó definida en los documentos la identidad del radicalismo, después de tres días de debatir su perfil partidario e iniciativas en relación con la agenda política nacional.
Entre los aportes más interesantes estuvieron, en materia económica, el concepto de "cooperar en lo local para competir en lo internacional", para exportar con valor agregado. Además se propusieron elementos de economía social, como cajas de crédito, investigación unida a la producción, parques tecnológicos, incubadoras de empresas, un programa nacional de conectividad a Internet y producción de bienes digitales.
También hubo un fuerte llamado a poner fin a los feudalismos locales (se pidió la derogación de la ley de lemas) y lograr autonomía institucional y económica de los municipios, concebidos como polos de desarrollo regional.
En el área de seguridad, se urgió a crear un consejo nacional de prevención del delito, con participación ciudadana, y reclamó al Gobierno la puesta en marcha de la dirección de inteligencia criminal, que agrupe a todas las fuerzas de seguridad.
En relación con la Justicia, para la UCR fue "desafortunada la política de nombrar jueces hasta lograr una Corte propia" y recomendó cambios al Consejo de la Magistratura. Como novedad, el radicalismo adhirió al concepto de "democracia de ciudadanos", en contraposición a una democracia puramente electoral y al desarrollo humano como paradigma de progreso.
En materia social, insistió con la implementación de políticas universales (hace dos semanas la UCR presentó un programa propio en la materia), pidió la creación de un seguro nacional de salud, y abogó por la urgente derogación de ley federal de educación.
En política internacional, defendió el Mercosur -"corazón de nuestra inserción en el mundo"-, y reclamó que las provincias participen en las negociaciones internacionales.
Después de que cada comisión de trabajo presentara en el plenario final estas conclusiones ante los más de 400 asistentes al Hotel Panamericano, el presidente de la convención nacional de la UCR, Adolfo Stubrin, recordó que ayer se cumplían 21 años del triunfo de Raúl Alfonsín (el único gran ausente del congreso) en las elecciones presidenciales de 1983, y desafió al partido a "demostrar que está a la altura de las circunstancias" y a recuperarse para los comicios de 2005.
Materializando las diferencias que existen entre los grupos encabezados por Leopoldo Moreau junto a Luis "Changui" Cáceres (alineados detrás de Alfonsín) y el sector conducido por Stubrin y el presidente del partido, Angel Rozas, el congreso terminó abruptamente cuando un grupo de jóvenes del alfonsinismo porteño discutió y silbó a Rozas mientras cerraba el encuentro. Luego de pedir "tolerancia y respeto", Rozas, enojado, dio por terminada la reunión, que hasta ahí había sido un éxito.





