
La Unión Ferroviaria paralizó los trenes en defensa de su líder
Las líneas Roca y Mitre fueron las más afectadas; Trabajo dispuso la conciliación obligatoria
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Miles de usuarios de las líneas ferroviarias Roca y Mitre sufrieron ayer las consecuencias de la paralización de los servicios dispuesta por la Unión Ferroviaria (UF), en rechazo de la detención de su secretario general, José Pedraza, por el crimen del militante del PO Mariano Ferreyra.
Pedraza fue detenido ayer a la madrugada por orden de la jueza Susana Wilma López, que investiga si el sindicalista estuvo involucrado en el crimen de Ferreyra, el militante del Partido Obrero asesinado el 20 de octubre del año pasado.
Para expresar su repudio a la decisión de la magistrada, la UF dispuso el estado de alerta y movilización durante la tarde y, si bien no oficializó una huelga, interrumpió totalmente el servicio de trenes de la línea Roca. La misma medida impidió el funcionamiento de los trenes de la línea Mitre, entre Retiro y las cabeceras José León Suárez y Bartolomé Mitre. Como paliativo, la Secretaría de Transporte instrumentó un servicio gratuito de colectivos, para neutralizar el efecto de la medida de fuerza.
Con el fin de evitar incidentes semejantes a los del 23 de diciembre pasado, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, ordenó el cierre de la estación Constitución con un operativo de la Policía Federal y de la Gendarmería. En diciembre de 2010, tras siete horas de interrupción del ferrocarril Roca, un grupo de pasajeros causó destrozos en la estación Constitución, lo que desencadenó una batalla campal en las inmediaciones de esa terminal.
El ministro de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, pero la Unión Ferroviaria no acató de inmediato la medida, con lo cual por varias horas los servicios permanecieron cortados. Frente a la negativa sindical, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, advirtió que el gremio sufriría "consecuencias y sanciones complejas", por no acatar la conciliación obligatoria.
Finalmente, los sindicalistas aceptaron la disposición de la cartera laboral y los servicios de trenes se reanudaron.
La medida de fuerza no afectó el funcionamiento de las líneas Sarmiento, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur, ni el ramal Retiro-Tigre, de la Mitre.
"Si sos el secretario general de un gremio y, en solidaridad, sólo paran una línea y media, algo está pasando", dijo, sarcástico, el dirigente gremial Rubén Sobrero, opositor a Pedraza.
Mientras se interrumpían los servicios de trenes, un centenar de trabajadores ferroviarios se concentraron en la puerta del Palacio de Tribunales, para pedir la libertad de Pedraza.
A diferencia de sus colegas, los delegados de trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca repudiaron el paro de la Unión Ferroviaria y exigieron que "se vaya la burocracia verde de nuestro sindicato y la Ugofe".
Este episodio forma parte de una escalada sindical contra las decisiones judiciales. El 11 de enero, la detención del líder de la Uatre, Gerónimo Venegas, había generado protestas en varios puntos del país. Militantes de su gremio rechazaban el fallo del juez federal Oyarbide y amenazaban con que no disminuirían la presión hasta que el líder sindical quedase en libertad.




