Los gustos caros del hombre que no se separaba de Bonafini

Schoklender salió de prisión y con las Madres compró yates, departamentos, aviones y casas
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21 de abril de 2012  

Sergio Schoklender se hizo notar en la cárcel de Villa Devoto, donde cumplió su condena por haber asesinado a sus padres. No tardó en organizar el Centro Universitario de Devoto, donde consolidó el vínculo con Hebe de Bonafini, que lo visitaba en prisión.

En 1998, cuando salió del penal, fue casi natural que terminara trabajando en la Fundación Madres de Plaza de Mayo, donde llegó a ser apoderado del organismo de derechos humanos.

Su poder se desplegó con el arribo del kirchnerismo porque la Fundación comenzó a construir, por inspiración de Schoklender, viviendas sociales. Impetuoso, acostumbrado a jugar a fondo, frenético, anudó sociedades, dibujó planos, imaginó negocios y así comenzó a administrar el dinero que manaba del gobierno nacional hacia la Fundación para construir casas para los desposeídos. Buena parte de la política de vivienda del kirchnerismo estaba en sus manos.

Fueron 765 millones de pesos los que recibió del Ministerio de Planificación. Los estados provinciales, los municipios e incluso el gobierno de la ciudad estaban obligados por los convenios a contratar con las Madres de Plaza de Mayo para realizar las viviendas sociales.

Schoklender ideó un modo para hacerlas, según él, más rápidamente y de manera más económica. Eran viviendas modulares construidas con paneles de telgopor inyectado con concreto.

A pesar de que el 22 de agosto de 2003 fue decretado en quiebra, cuando comenzó con las casas su suerte cambió e incrementó su patrimonio. Se mantuvo fiel a su gusto por la náutica: compró desde 2007 al menos cuatro embarcaciones, pequeños cruceros, hasta llegar al yate Arete, valuado en 420.000 dólares.

En el año 2007 fue cuando compró un departamento en el edificio contiguo al de las Madres, en Congreso, por 72.000 dólares en efectivo.

Ese mismo año compró 15 terrenos en José C. Paz para y con dinero de Antártica Argentina, una empresa ligada a él. Al año siguiente se divorció de Viviana Sala, su mujer, tras 11 años de matrimonio.

Pero en 2009, adquirió el Lote 13 del Barrio Parque El Patacón, de 1600 metros cuadrados por US$ 145.000 en efectivo. Fue en esos meses cuando se compró su moto Kawasaki negra ZX 14, patente 443 DBJ.

Sus gustos por el buen vivir se hicieron evidentes cuando en el invierno de 2009 fue con su ex mujer a esquiar a Bariloche y gastó en dos habitaciones en el hotel Pire Hue del Cerro Catedral, entre 15 de julio y el 15 de septiembre, 46.800 dólares, que pagó en efectivo.

Al mes siguiente se hospedó dos días en el Las Hayas Resort Hotel, de Ushuaia junto a Patricia Alonso, su amiga, Gustavo Serventich, su piloto, y otras personas. Alquilaron tres habitaciones y pagaron 4528 pesos en efectivo. Al año siguiente regresó con Viviana Sala y otras personas. Alquilaron cinco habitaciones (dos suites de lujo y tres standard) por las que pagó 57.666 pesos.

En 2010, Schoklender compró la empresa Meldorek, dueña de dos aviones. Pagó por la firma, incluidas las dos aeronaves 1.160.000 dólares.

Schoklender, tras este escándalo que estalló el 25 de mayo del año pasado, cuando se peleó con su hermano y Hebe de Bonafini lo echó de la fundación, dijo a la prensa que era sólo un empleado de Meldorek. Pero La Nacion descubrió que era el dueño del 90 por ciento de la empresa constructora.

Señaló Schoklebnder que la presidencia del Consejo de la Administración de las Madres de Plaza de Mayo era de Hebe de Bonafini, que él únicamente era un apoderado y que, además, tenía "muy pocos bienes personales". Las investigaciones judiciales parecen empecinadas en desmentirlo.

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