Mar del Plata corre contra el reloj para poder terminar las obras

Los operarios trabajan todos los días de la semana; retrasos en el Hotel Provincial
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18 de octubre de 2005  

MAR DEL PLATA.- La semana laboral es de siete días para los operarios afectados al conjunto de obras que realizan las administraciones municipal, provincial y nacional para dejar a la ciudad operativa y estéticamente en condiciones para recibir, en poco más de dos semanas, la IV Cumbre de las Américas.

La carrera es contra reloj en varios puntos del balneario, donde se advierten trabajos que sólo estarían listos en las horas previas a la llegada de 34 presidentes que deliberarán aquí el 4 y 5 del mes próximo. El encargado de transmitir tranquilidad a los más inquietos es el secretario de Obras del municipio, Jorge González: "Tenemos días de margen como para entregar todo listo según los plazos previstos". Y resalta que hay espacios que están terminados, pero sólo lucirán a pleno en los últimos días de este mes para preservarlos de actos de vandalismo.

La preocupación está puesta ahora en uno de los símbolos de la postal marplatense: el Hotel Provincial. Cerrado desde hace casi siete años, desde el mes pasado está sometido a una serie de mejoras en su fachada. Pero las tareas -a cargo del gobierno bonaerense- comenzaron más tarde de lo previsto. Se trata de un emprendimiento complejo, ya que se está realizando el lavado a vapor de todo el frente de piedra y persianas. Es muy probable que ese edificio sea parte del fondo de la tradicional fotografía que muestra juntos a todos los mandatarios.

Si en algunas de las obras no se conoce el descanso dominical, en otras tampoco hay pausa ni siquiera durante la noche. Un ejemplo es el Aeropuerto Brigadier de la Colina, primera imagen de Mar del Plata que tendrán los visitantes. La pista fue sometida a un bacheo general que ya está casi completado. Y el edificio fue remodelado en un 80 por ciento.

En la Base Naval Mar del Plata ya están listos dos helipuertos, uno de los cuales fue armado especialmente para la cumbre y está en condiciones de recibir las aeronaves de gran porte que utilizarán las fuerzas afectadas al operativo de seguridad.

En el mismo predio se acondicionan edificios que servirán como alojamiento para varios cientos de los casi 7000 efectivos de las policías bonaerense y Federal, Prefectura Naval y Gendarmería que custodiarán el balneario a partir de la próxima semana. Varios jefes de esas fuerzas ya están instalados aquí, al igual que las vallas de más de dos metros de altura que limitarán el espacio reservado a las actividades oficiales.

Con el circuito costanero dominado por hormigoneras, ladrillos y cascos amarillos, los marplatenses empiezan a sentir las consecuencias de un encuentro internacional que acercará a la ciudad a no menos de 20.000 visitantes entre delegaciones extranjeras y refuerzos de seguridad.

Acreditaciones

Definido el perímetro de seguridad y completado el relevamiento de quienes viven en inmediaciones de los escenarios que frecuentarán los mandatarios, autoridades de la Policía Federal confirmaron ayer que a partir del lunes entregarán "a domicilio" las 51.000 credenciales que permitirán a esos vecinos transitar sin problemas dentro del área restringida que comienza en el Golf Club de Playa Grande y termina en inmediaciones de La Perla. La circulación por determinadas zonas estará vedada en su totalidad. También habrá cambios en los recorridos del transporte público y no habrá vuelos comerciales ni trenes.

La cumbre no sólo afectará a los locales. Ayer se conoció que en días previos y durante el encuentro no habrá espectáculos deportivos en el territorio bonaerense. Es que la mayoría de los policías estará aquí.

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