
María Julia Alsogaray, libre tras casi dos años
Un tribunal le concedió la excarcelación mientras sigue el proceso
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Desde las 17.30 de ayer no hay funcionarios del gobierno de Carlos Menem presos. A esa hora, María Julia Alsogaray quedó en libertad, después de 638 días de encierro.
En una medida sorpresiva, el tribunal oral del que dependía su detención le concedió la excarcelación con el argumento de que toda persona cuenta con el derecho constitucional de permanecer en libertad durante el proceso judicial en su contra, siempre que no exista peligro de fuga. Como único requisito, Alsogaray se comprometió bajo juramento a presentarse cada vez que los jueces la convoquen.
“Hubo mucha presión para meterme presa. Fue un error que ahora corrigió quien tenía que hacerlo: la Justicia”, dijo Alsogaray a LA NACION en un diálogo telefónico, tres horas después de la liberación.
La ex funcionaria, de 62 años, estaba detenida desde el 12 de agosto de 2003 por decisión del juez federal Rodolfo Canicoba Corral, en una causa en la que se la investiga por el presunto pago de sobreprecios en una serie de refacciones que efectuó en la sede de la Secretaría de Recursos Naturales durante su gestión.
La excarcelación ocurre en medio del escándalo por el pago de sobresueldos en el gobierno de Menem, que se reavivó el mes pasado cuando Alsogaray escribió en una carta de lectores a LA NACION que ministros y secretarios de Estado se beneficiaron con esa práctica.
No bien fue liberada, Alsogaray fue a su casa, en el barrio de Recoleta. "Estoy muy contenta de haber recuperado el derecho que garantiza la Constitución de estar en libertad hasta que se resuelva mi situación", dijo en la puerta, escoltada por sus familiares. Eran las 19.30 y la rodeaba un tumulto de periodistas.
Se la veía contenta pero contenida: si bien quedó en libertad, carga con una condena a tres años de prisión por enriquecimiento ilícito (que no está firme) y deberá enfrentar seis investigaciones en la que está procesada por delitos de corrupción.
Hasta anteayer, Alsogaray permanecía con prisión preventiva en dos de esas causas: la de presuntas irregularidades en las refacciones en la Secretaría de Recursos Naturales y la de aparentes anomalías en una campaña de concientización para evitar incendios forestales.
Las excarcelaciones llegaron en cadena. Anteayer se la concedió el Tribunal Oral Federal N°2 (TOF2), que tenía a su cargo el juicio por la campaña plubicitaria del Plan Nacional de Fuego. La decisión más relevante, la de su liberación, la tomó ayer el Tribunal Oral Federal N°6 (TOF6), encargado de juzgarla por defraudación a la administración infiel, un delito que prevé una pena de entre dos y seis años de prisión.
En el Gobierno hubo cautela. El ministro de Justicia, Horacio Rosatti, dijo que hay que hacer una nómina de los funcionarios que cobraron sobresueldos para "tener una condena moral y, si corresponde, una penal".
Para el tribunal que liberó a Alsogaray, "la limitación de la libertad personal durante el proceso desvirtúa la naturaleza cautelar de la prisión preventiva, al convertirla en una verdadera pena anticipada, pues la aspiración social de que todos los culpables reciban pena presupone que se haya establecido previamente que son culpables".
En el fallo, de cinco carillas, se argumentó que "la imputada siempre colaboró con la investigación y se puso a disposición de la Justicia". Argumentos similares había esgrimido anteayer el TOF2.
Ambas resoluciones son resultado de pedidos de excarcelación que hizo durante los últimos días la abogada de Alsogaray, la defensora oficial Pamela Biserier. El fiscal ante el TOF6 Oscar Amirante se había pronunciado en favor de la excarcelación, aunque había pedido que la ex funcionaria depositara una garantía de 500.000 pesos.
Antecedentes en contario
Planteos de excarcelación similares al aceptado ayer habían sido rechazados en 2004 por el Tribunal Oral Federal N°4 (TOF4) -el que la condenó por enriquecimiento ilícito- y por la Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal, la máxima instancia penal del país. Entonces, los camaristas Gustavo Hornos, Raúl Madueño y Gustavo Mitchell consideraron que Alsogaray podría fugarse si recuperaba su libertad.
Para esta causa, el TOF6 estuvo integrado por María Cristina Bértola, Guillermo Gordo y Guillermo Madueño, luego de que, el 29 del mes pasado, la familia de Alsogaray recusara a los jueces José Valentín Martínez y María del Carmen Roqueta porque no dejaron a la ex funcionaria asistir al funeral de su padre, Alvaro Alsogaray.
El último día de detención de la ex secretaria de Recursos Naturales fue largo. Comenzó bien temprano, cuando fue trasladada a los tribunales de Comodoro Py para participar de la audiencia oral de la Cámara de Casación, en la que pidió que se anule la condena de tres años de prisión. La respuesta la tendrá el 31 de este mes, cuando el tribunal lea su sentencia.
Aun si se confirmara el fallo contra Alsogaray, no es esperable que regrese a la cárcel: los meses durante los que estuvo presa cuentan para purgar esa condena. Eso sí, la ex funcionaria deberá solicitar la libertad condicional, que puede otorgarse a quienes cumplieron ocho meses en prisión. La decisión correrá por cuenta del tribunal.
Tras la audiencia oral ante Casación -en la que dijo sentirse "discriminada" por la Justicia- y cuando el rumor de su liberación ya había atraído a periodistas a la puerta de los tribunales, Alsogaray declaró como testigo ante el fiscal Paulo Starc en la causa por el presunto pago de sobresueldos. Ratificó que se pagaban y desmintió a Domingo Cavallo, que había dicho que sólo se trataba de "gastos protocolares".
Hoy, desde las 11, volverá a los tribunales para declarar, también como testigo, en una causa en la que se investiga el presunto enriquecimiento ilícito del hombre que la hizo conocer hasta el último rincón del poder: Carlos Menem.
En medios tribunalicios hubo ayer una pregunta que quedó flotando, sin respuesta, acerca de la inmediatez de su liberación luego de sus denuncias sobre el presunto sistema de sobresueldos.





