
Massa y Bossio avalan el proyecto oficial, pero plantearán algunas modificaciones
Exigen precisiones sobre el monto de la deuda que tomará el país y garantías para evitar más litigios
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Las negociaciones prometen ser frenéticas. Legisladores y funcionarios del oficialismo mantendrán en las próximas horas intensas tratativas con representantes del Frente Renovador, de Sergio Massa, y del bloque Justicialista, de Diego Bossio, que podrían derivar en modificaciones al acuerdo que selló el Gobierno con los holdouts y que ahora se debate en el Congreso.
Bossio y Massa, diputados ambos pero por distintos espacios políticos, trabajan ahora en tándem para negociar con el Gobierno eventuales cambios al proyecto oficial. En concreto, pretenden que el acuerdo especifique, sin ambigüedades, el monto de la nueva deuda que tomará el país para pagarles a los fondos buitre. También, quieren imponer garantías que eviten nuevos litigios judiciales contra el país, como así también empoderar al Congreso a la hora de autorizar nuevo endeudamiento por parte del Gobierno.
El pago a los holdouts se afrontará previa emisión de bonos por 11.684 millones de dólares, precisó el ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay el viernes pasado. Sin embargo, la iniciativa oficialista no establece este monto; es más, en un momento de su exposición ante los legisladores, Prat-Gay barajó que la emisión podría ampliarse a 15.000 millones de dólares para afrontar nuevos vencimientos y paliar el déficit. Esta imprecisión en el monto es, entre otros puntos, lo que podría modificarse.
El planteo en común toma algunas de las inquietudes que se volcaron ayer durante el plenario de las comisiones de Presupuesto y de Finanzas, adonde desfilaron economistas, ex funcionarios, banqueros y académicos de distintos perfiles políticos. En líneas generales, la mayoría se expresó a favor del acuerdo con los holdouts y exaltó el regreso del país al crédito internacional.
Uno de ellos, Mario Blejer, ex presidente del Banco Central y quien fue asesor económico del ex candidato presidencial del Frente para la Victoria Daniel Scioli, enfatizó estar de acuerdo con las negociaciones. "Sin conocer algunos detalles, es infinitamente mejor que quedar afuera del sistema financiero y no tener acceso al crédito", enfatizó.
En la misma línea se pronunció Javier González Fraga, también ex titular del BCRA. "Estamos sustituyendo una deuda cara por otra que cuesta la mitad. Pero también es importante la sustitución de acreedores: vamos a sacarnos de encima a acreedores ventajistas y chantajistas", insistió.
Otra voz que elogió el acuerdo fue el ex secretario de Finanzas y asesor de Massa, Guillermo Nielsen. "El acuerdo es muy bueno intrínsecamente. Debe destacarse la estrategia del pago al contado, previa emisión de bonos, porque la ganancia queda en casa", dijo Nielsen.
Durante el plenario de ayer, algunos expositores plantearon tres inquietudes básicas: uno, el riesgo de que este acuerdo dé lugar a nuevos litigios judiciales; dos, la posibilidad de caer en un sobreendeudamiento externo; tres, el costo legal y financiero que tendrá el pago en bonos a los fondos buitre.
"El proyecto del Gobierno debería fijar el monto de la nueva emisión y un límite en cuanto a nuevo endeudamiento", enfatizó el diputado Lavagna. Bossio asintió y, en línea con su colega, advirtió que el presupuesto actual ya autoriza endeudamiento por 30.000 millones de dólares.
"El Congreso debe tener atribuciones claras y precisas para la autorización de endeudamiento", enfatizan ambos legisladores, quienes también advirtieron sobre los costos de esta nueva transacción. "A Paul Singer (del fondo NML), se le pagarán las costas legales por 230 millones de pesos; esto no figura en otros acuerdos con los holdouts. El riesgo es que los demás acreedores quieran ese beneficio", indicaron.
Se plantearon también dudas sobre la posibilidad de nuevos juicios contra el país. Roberto Feletti, ex diputado y ex secretario de Hacienda del gobierno kirchnerista, lo advirtió con todas las letras.
"Los bonistas reestructurados (hold-in) obtuvieron, en los canjes 2005/2010, 65 dólares cada 100 que reclamaron. Con este acuerdo, los cuatro fondos buitre más duros recibirán 520 dólares cada cien, mientras que los holdouts (acreedores que no son fondos buitre), 135 dólares cada 100. "Es lógico pensar que un hold-in se va a sentir tentado de reclamar", razonó Feletti.
Escrache de la izquierda a Prat-Gay
- Con carteles en contra del acuerdo al que llegó el Gobierno para pagarles la deuda a los fondos buitre, un grupo de militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) protagonizó ayer al mediodía un escrache al ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, en la puerta de su domicilio, en el barrio porteño de Recoleta.
- La manifestación, de la que participaron unas 30 personas autoconvocadas a través de las redes sociales, estuvo encabezada por Vilma Ripoll (MST) y por Alejandro Bodart (MST-Nueva Izquierda), quien llevó un papel impreso con la cara del ex ministro de Economía Domingo Cavallo, con la leyenda "Premio al Cavallo del año".
- "Premiamos a Prat-Gay con el Cavallo del año porque es igual al ex ministro [que desempeñó el cargo durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa]: paga deuda usuraria tomando nueva deuda, cuyo pago a su vez implica más ajuste", afirmó Bodart. Y agregó: "Estamos cada día peor por seguir alimentando buitres".
- "Prat-Gay = Cavallo", "No pagar la deuda externa" y "Fuera los buitres" eran algunos de los carteles que portaban los militantes. Todos tenían la firma del MST. La presencia policial evitó que los manifestantes cortaran la calle.



