
Menem busca cambiar una imagen en Suecia
ESTOCOLMO.- En sí misma, la gira que el presidente Carlos Menem comienza hoy, que incluye a Suecia, Noruega y Finlandia, tiene agenda predominantemente económica. Lo político, sin embargo, surgirá como componente inexorable.
Se olfatea que esta ciudad, la capital sueca, asocia la Argentina a episodios pasados de violencia y violación a los derechos humanos. El Gobierno se propuso revertir esa imagen.
No le resultará fácil a Menem. Suecia registra a la Argentina como el país de la represión antisubversiva de los años 70, de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), del almirante Emilio Massera y del capitán Alfredo Astiz. Patria de los más de 6000 exiliados que se refugiaron aquí en épocas de sangre, cuya gran mayoría regresó en los 80.
El caso resonante que selló la memoria colectiva de este país fue el asesinato de Dagmar Hagelin, descendiente de suecos. Su padre, Ragnar Hagelin, que vive aquí, aún acusa a Astiz de haber baleado a su hija.
Invitados por Menem, los tradicionales dirigentes peronistas Jacinto Gaibur, Jorge Raventos y Osvaldo Agosto están aquí. Se reencontraron con un antiguo amigo y compañero, Horacio Giraudo, que aún vive en Estocolmo.
Los unen años de exilio, entre 1976 y 1983. Los tres primeros regresaron; Giraudo echó raíces, y una familia, en Estocolmo.
Recuerdan nombres hoy notables, que fueron compañeros de exilio: Jorge Devoto, Patricia Bullrich, Miguel Solé.
En realidad, Gaibur, Raventos y Agosto organizan un homenaje en el que Menem colocaría hoy una ofrenda floral en la tumba de Olof Palme, el recordado líder político sueco, social demócrata, quien otrora los protegió.
El acto está condicionado a la agenda presidencial. Pero con Menem o sin él, la corona de flores y la bandera argentina serán depositadas en el mausoleo del prócer, asesinado en 1986. El Presidente tiene un especial interés en reivindicar aquella solidaridad de Palme, figura venerada entre los hombres de este país.
Gaibur recuerda que los exiliados aprendían "marxismo" con un profesor que hoy es jefe de Gobierno de Suecia, el primer ministro Goran Persson.
Vueltas de la vida, Menem se entrevistará con Persson y también con los reyes Carlos XVI, Gustavo y su esposa, Silvia.
Recuerdos del pasado
La política tiene costados sensibles. Gaibur se emocionó ayer cuando fue hasta la casa que habitó hace 20 años; recordaba que regresó al país en forma clandestina, con pasaporte falso a nombre de Juan Carlos Gulisano. Se lo había dado en París, Rodolfo Galimberti.
Hoy, Gaibur es director de Prensa de la Cámara de Diputados; Raventos desempeña el mismo cargo, pero en la Cancillería.
Paralelamente, al margen del homenaje, la asociación HIJOS convocó para mañana, a las 17, a una marcha opositora a la delegación gubernamental, que partirá de la plaza Norlmalstorg y terminará en la embajada argentina.
En un petitorio, reclamarán la anulación total de las leyes de obediencia debida y de punto final, derogadas hace un mes por el Congreso.
Se anuncia que HIJOS tendrá apoyo para la movilización de Amnesty International y de otras organizaciones de derechos humanos.
Ragnar Hagelin fue invitado para oficiar de orador central. En su gira económica Menem quiere revertir esa imagen política de la Argentina.
Pero, además, durante el primer viaje de un Presidente argentino a los países escandinavos (dato político que se subraya en Cancillería), Menem atenderá con especial dedicación asuntos que arden en Buenos Aires.
Mantendrá una línea abierta con el ministro del Interior, Carlos Corach: se impone un seguimiento permanente de la evolución en la Justicia del posible avance de la causa por el atentado a la AMIA.
Se descuenta que, tarde o temprano, la investigación desembocará en la ruptura total de relaciones con Irán y en la evidencia de la "conexión local".
Nunca se debe subestimar la capacidad de Menem para que en Buenos Aires ocurran cosas cuando él se ausenta.
El Presidente no dejará de informarse sobre los últimos acontecimientos que rodean al reciente suicidio de Alfredo Yabrán; y estará atento a maniobras políticas que sus hombres urden y ejecutan para demoler a Eduardo Duhalde, políticamente, en el PJ.
Ni siquiera en Estocolmo los menemistas dejan de hablar de la "re-reelección" del jefe de la Casa Rosada.






