
Menem dio su respaldo al bloque justicialista
Alasino afirmó que el ex presidente se había "solidarizado"
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El ex presidente y jefe del justicialismo, Carlos Menem, esperó hasta ayer para involucrarse en el mayor escándalo político del Senado. Habló con el jefe del bloque del PJ, Augusto Alasino, y le dio su respaldo pocos minutos antes de que el legislador negara, con sus pares detrás, el cobro de coimas para aprobar la ley laboral.
Sólo después de ese llamado y de un acuerdo interno, el bloque negó los supuestos sobornos y sostuvo que todo se trataba de una operación política para desestabilizar la figura del presidente Fernando de la Rúa.
Esto fue revelado a La Nación por cuatro fuentes de la bancada peronista. Hasta ahora, el ex presidente se había mantenido al margen del escándalo y sólo había dejado trascender que confiaba en el Gobierno y en los legisladores de su partido, hasta que se probara lo contrario.
Después de la conversación privada que mantuvo ayer con Alasino, éste anunció a la prensa que el jefe del partido se solidarizaba con el bloque peronista en la ofensiva que se gestó luego de que La Nación publicó la confesión de un miembro de esa bancada en la que se admitía el cobro de sobornos a cambio del voto.
Menem apoya la estrategia del PJ de endilgar el escándalo a una maniobra diseñada por el vicepresidente Carlos Alvarez. Anoche, el grupo de nueve gobernadores que integran el Frente Federal Solidario firmó un comunicado y repudió "toda manipulación conspirativa que atenta contra las instituciones de la República".
Los senadores y los gobernadores del Frente Federal Solidario evitaron referirse al vicepresidente, pero, en privado, admiten que la estrategia apunta a mostrar a Alvarez como un rival interno del Gobierno que está dispuesto a liderar una suerte de "golpe institucional" contra De la Rúa.
Contra Alvarez
"Hay actores que tienen que ver con esto que supuestamente no aparecen implicados... Alguien que aparece mucho en televisión", dijo el senador José Luis Gioja (PJ-San Juan).
Esta es la misma estrategia que definió ayer el jefe del bloque peronista: en vez de poner el acento en la investigación de los supuestos pagos de sobornos, el PJinsiste en que la Justicia y el Senado deben investigar el origen del anónimo que describió la maniobra ilegal, quién lo difundió y los responsables de esta operación política que, aseguran, se armó luego con el escrito que circuló en el Senado.
Esta jugada cuenta con el aval de los senadores menemistas moderados Menem, Carlos Corach y Eduardo Bauzá. El único que no compartió la decisión de mostrarse unidos frente a la confesión de un senador de la propia bancada fue Jorge Yoma (PJ-La Rioja), quien, sin embargo, aseguraba anoche en su despacho que estaban decididos a defenderse en bloque.
Ni Menem ni la mayoría de los senadores justicialistas que estuvieron ayer con Alasino se comunicaron con el senador Antonio Cafiero, el principal impulsor del PJ de la investigación sobre los supuestos sobornos.
Cafiero ayer se quedó en su casona de San Isidro y recibió el llamado del ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, quien regresó de un viaje de descanso cuando se notificó de la decisión del juez federal Carlos Liporaci, que lo citó a declarar luego de haber escuchado a Cafiero.
Duhalde, según dijo a La Nación una fuente que goza de su confianza, se comunicó con el senador Ramón "Palito" Ortega, quien le transmitió hace un par de meses que estaba "asqueado" de la política, que había un malestar por los rumores sobre coimas y por eso se iba del Senado.
El ex gobernador bonaerense aseguraba ayer que Ortega no le había revelado ningún detalle sobre las maniobras ilegales en el Senado, pero admitía que podrían haberse realizado algunos sobornos. Duhalde no quiso hacer ninguna declaración a La Nación porque sus estrategia consiste en reservarse, al igual que Ortega, hasta que declare ante el juez.
El único que defendió a Cafiero fue el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf y no se comunicó con ninguno de los senadores peronistas que ayer intentaban frenar el escándalo. Sin embargo, habló con el senador para darle su respaldo personal. Una fuente de extrema confianza del gobernador del PJ anticipó a La Nación que Ruckauf tiene pensado ofrecerle a Cafiero la candidatura a diputado nacional por su distrito.
"No tengo un hombre en Diputados de la categoría de Cafiero", dijo el gobernador delante de esa fuente que lo repitió an te La Nación . Con esto, Ruckauf desestimó una supuesta pelea interna, alentada desde el menemismo, porque él eligió a Duhalde como candidato a senador y no a Cafiero, cuyo mandato vence el año próximo.
El senador, que ahora se recluiría en su casa de Pinamar, aún no recibió la oferta.






