Menem: el proyecto de la aeroísla sigue en marcha

Insistencia: dijo que la iniciativa corre paralelamente al proceso de privatización de aeropuertos; opinó que el fallo en el caso Carrasco fortaleció a las Fuerzas Armadas; el candidato del PJ.
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4 de febrero de 1996  

ZURICH.- El presidente Carlos Menem aseguró ayer a La Nación que la construcción de la aeroísla es una necesidad imprescindible y que el proyecto sigue en marcha al tiempo que sostuvo que el candidato del oficialismo será el que elijan los afiliados justicialistas.

El jefe del Estado consideró que tras el fallo por el caso Carrasco "las Fuerzas Armadas salieron totalmente favorecidas porque no se ocultó absolutamente nada y porque uno de los hombres que alentó y abrió todas las puertas para que se llevara a cabo la investigación como corresponde fue el jefe del Ejército el general Balza".

Menem llegó a esta megametrópoli de banqueros y financistas con un ánimo diametralmente distinto del de hace un año.

Y bastó un simple detalle para pintar el escenario: a poco de llegar al hotel Eden au Lac su hija Zulema lo tomó del brazo y lo llevó a caminar por las insólitamene soleadas calles de Zurich. El paseo duró más de una hora.

En enero de 1995 en medio de la crisis mexicana y frente a la necesidad de salir a luchar por la mera supervivencia ese gesto hubiese sido casi un delito de Estado.

La agenda presidencial está ahora tan despejada que le fue posible decidir extender su estada más allá del compromiso de asistir a la "cumbre de las cumbres" político-económica en Davos. En lugar de regresar inmediatamente tras su participación en el encuentro lo hará luego de tomarse un día de descanso.

La Nación tuvo ocasión de conversar en extenso con el Presidente no sólo sobre el cambio de temperatura con relación al producido hace un año recalentado por la crisis mexicana sino también sobre temas que continúan candentes como las críticas a su gestión y la situación partidaria.

Este fue precisamente el tema que no logró encender la elocuencia de Menem en más de media hora de charla.

Su lenguaje sobre la puja justicialista fue extremadamente prudente pero aun así sus omisiones permiten trazar ciertas conclusiones tanto en el ámbito porteño como en lo que respecta a las voces disidentes. Inclusive fuera de las riendas formales del partido sus respuestas no hacen más que hablar de un "control remoto".

Quienes conocen al Presidente aseguran que las señales que tenía que dar para elegir a un candidato en la Capital ya las dio el jueves último. En un aparte de la reunión de gabinete conversó con el actual intendente Jorge Domínguez que horas después se entrevistó con el vicepresidente Carlos Ruckauf el principal dirigente metropolitano del justicialismo. Por si esos gestos no alcanzaran Domínguez por invitación del jefe del Estado integra la delegación que se encuentra en Suiza.

El Presidente negó imprevisión por el efecto tequila

Un Carlos Menem totalmente relajado es el que paseó con su hija Zulemita por las soleadas calles de esta ciudad de banqueros y de financistas y que se prestó cordial a una entrevista con La Nación.

Los tramos más importantes del diálogo son los que se transcriben a continuación:

- La última vez que usted participó del Forum Económico Mundial lo hizo en medio del " tequilazo" . Por más que a los mexicanos mucho no les gusta su mensaje era " la Argentina no es México" . ¿Qué es ahora la Argentina?

- Estoy convencido de que la Argentina es un país que se ha consolidado en el proceso de transformación que inició allá por 1989 que salvo este período producto de la crisis mexicana ha seguido creciendo y ahora tras ella lo ha reanudado. Es un país que tiene un gran futuro no existen dudas sobre el particular que se ha abierto al mundo con renovado éxito y que además hay un contexto mayor que es el Mercosur donde evidentemente marcamos un tipo de liderazgo ya que fuimos uno de los propulsores del mismo.

- Hace unos días el vespertino Le Monde sostenía en un extenso editorial que las verdaderas víctimas del tequilazo fueron no tanto México sino la Argentina y Uruguay que vieron caer sus índices de crecimiento y subir los de desempleo. ¿Usted opina lo mismo?

- Empezemos por poner las cosas bien en claro. Creo que el tema del desempleo no es producto tan sólo de la crisis de México. El desempleo se da en todo el mundo es uno de los flagelos que preocupa a toda la humanidad. Que evidentemente la crisis de México aceleró el tema del desempleo en la Argentina no hay ninguna duda pero no nos podemos olvidar que pese a ese desempleo han descendido sustancialmente los índices de pobreza en la Argentina.

Quizás el desempleo en gran medida sea en cuanto al número una suerte de economía en negro que se da en nuestro país. La última encuesta que se publicó de desempleo que sacó en tapa LA NACION ya no nos daba un 16 por ciento sino 14.

Es decir que con las medidas que hemos puesto en marcha desde que conocimos el 18% bajamos más de cuatro puntos. Esa misma encuesta nos habla de un trabajo en negro de un 40%. Lo que nos está diciendo es que el índice de desempleo es inferior aún al 14%. De todos modos es una realidad y estamos tratando de "pulverizar" como yo digo siempre estos índices de desempleo. Es por eso que yo no creo como Le Monde que la Argentina o Uruguay hayan sido las últimas víctimas. Sino que la víctima de este proceso de transformación que vive el mundo es el mismo mundo.

- Se dice que Argentina y Uruguay lo sintieron más porque no tomaron medidas preventivas para evitar la fuga de capitales y ponerle reglas de juego a las inversiones especulativas como lo hizo Chile por ejemplo. A un año de la crisis ¿no cree que el tema merece estudio?

- Y sin embargo yo creo que esta crisis sirvió para demostrar que cuando se tiene convicción y se cree en las cosas que se ponen en marcha estas situaciones fortalecen y le dan la razón a quienes como nosotros propusimos un modelo y pese a todos los inconvenientes y hasta las presiones y los lobbies que se hicieron por ejemplo para devaluar nuestra moneda lo que hubiera significado desvirtuar el modelo; pese a todo ello hemos mantenido nuestro rumbo. Y yo creo que los resultados han sido altamente positivos.

- En 1993 usted anunció aquí mismo la privatización del Aeropuerto de Ezeiza. Todavía no se concretó. Sin embargo el proyecto de privatización de este rubro acaba de ingresar en el Congreso. ¿Figura en él la aeroísla?

- Es un proyecto totalmente autónomo. Es decir por un lado está la privatización de los aeropuertos en dos paquetes uno encabezado por Ezeiza y el otro por Aeroparque. Un proyecto muy importante muy interesante y por eso me llama la atención que un diario dijera al día siguiente de la reunión de gabinete que se habían tratado temas de poca monta. Estábamos hablando de una inversión en marcha de 1600 millones de dólares que significa no sólo la privatización sino también su radarización con una inversión de más de 500 millones de dólares. Pero si para ese diario no es importante una inversión de 2000 millones de dólares ¿qué es lo importante?

- ¿Qué va a pasar con el Aeroparque?

- En este proceso de privatización va a seguir funcionando hasta que podamos llegar a la conclusión de que es conveniente también la aeroísla. En realidad ya estamos persuadidos de que la aeroísla es conveniente pero es un proyecto que corre paralelamente a este proceso de privatización.

- ¿Pero es una prioridad?

-Yo creo que es una necesidad. Es una necesidad imprescindible. Se va a hacer. Algunos dicen que fue descartado el tema pero es totalmente inexacto. El tema de la aeroísla sigue en marcha.

- En Europa se dice de Mitterrand que dejó el socialismo tal como lo había encontarado: totalmente dividido. ¿No teme que de usted se diga lo mismo cuando llegue el momento de la sucesión?

- Lo mismo se decía de Perón...

- Pero hoy se notan muchas más divisiones en el justicialismo.

- No hay divisiones... Yo que nací y me crié políticamente en el peronismo puedo decir que en la época de Perón también había voces disidentes y las internas a partir del fuerte liderazgo de Perón eran realmente violentas. Más violentas que las que actualmente tenemos y sin embargo muchos dijeron que se moría Perón y se acababa el justicialismo. Y ahora el justicialismo a partir de sus principios de su doctrina está más fuerte que nunca y sigue creciendo.

- Vamos en el justicialismo no va a decir que es lo mismo un Duhalde que un Ortega...

- Bueno yo diría que en todos los partidos ocurre lo mismo máxime cuando ese partido es gobierno. Si vamos a hablar de democracia de libertad lo fundamental para que esto se dé es el disenso a nivel partidario.

- ¿Con quién va a ganar en junio? ¿Con Domínguez?

- Yo leí por ahí una versión en un diario diciendo que el candidato oficial sería el intendente Domínguez. No lo es. Yo creo que el candidato del oficialismo va a ser el que elijan las huestes justicialistas y los independientes porque así ha quedado establecido. Hay cuatro o cinco candidatos. No hay ningún pronunciamiento oficial. El único pronunciamiento será el que den las bases.

- ¿Usted no tiene un favorito?

- No y sería desprolijo que me vaya a pronunciar en este momento.

- Beliz hablaba justamente de la necesidad de poner primarias en el partido...

- ¡Y se fue!

- ¿La idea le seduce?

- Pero si yo soy el impulsor de la idea. Yo fui el impulsor y la pelee incluso corrí riesgo de mi integridad física. Me refiero a la idea de las elecciones de los candidatos a partir del voto directo de los afiliados. ¿Sabe lo que tuve que soprtar por esta propuesta? Y si es al candidato para presidente lo hubiera elegido el consejo nacional del Partido Justicialista a través de sus miembros yo no estaría aquí sentado como presidente de la Nación. Yo llegué por la elección de los afiliados y es lo que pretendo para los próximos candidatos de hoy en más en el justicialismo.

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