
Menem se perjudicó con su renuncia y benefició a Kirchner
Una encuesta de OPSM reveló una alta adhesión al discurso del presidente electo
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La renuncia de Carlos Menem a participar del ballottage que debía celebrarse ayer encontró en el ex presidente al principal perjudicado. El mandatario electo, Néstor Kirchner disfrutará, por el contrario, de mayores apoyos gracias a la decisión del candidato riojano.
Así percibió la gente los acontecimientos políticos de la última semana, según una extensa encuesta realizada por la consultora OPSM, que dirige Enrique Zuleta Puceiro.
El sondeo registró además que la mayoría de la población (71,8 por ciento) interpreta como sinceras las afirmaciones de Kirchner sobre su intención de enfrentar al poder económico y que existe un alto grado de acuerdo con la idea de que ese enfrentamiento debe ser un objetivo central.
El 61,2% dijo compartir "algo o mucho" la idea de combatir a las corporaciones que se beneficiaron con las políticas de los 90, tal como enunció el propio Kirchner en su discurso del último miércoles. El 68,3% también coincidió con Kirchner en que el abandono de Menem fue "absolutamente funcional" a los intereses de grupos económicos beneficiados en esa década.
Aunque la mayoría de la gente (76,8%) pronosticó que la ciudadanía apoyará "algo o mucho" a Kirchner en esa lucha -y un porcentaje también elevado (59,6%) consideró que el resto de los partidos políticos tomará una actitud similar-, las opiniones se dividieron a la hora de evaluar el éxito que tendrá el todavía gobernador de Santa Cruz en conseguir dicho objetivo. El 49,1% dijo que el presidente electo tendrá "mucho o algo" de éxito, mientras que el 42,9% le auguró "poco o nada" de suceso en el enfrentamiento.
La gente opinó que entre las consecuencias políticas de la renuncia de Menem se fortalecerá el apoyo a Kirchner (74,9%) y descartó que la gobernabilidad futura se vea seriamente perjudicada (68,3 por ciento).
Respecto de Menem, la ciudadanía tomó una actitud crítica y de desconfianza. El 60,2% calificó de mala o muy mala la decisión del ex presidente de no presentarse a competir por la segunda vuelta (el 67,8% cree que, en función de la gobernabilidad del país, habría convenido que afrontara el ballottage).
No le creen
Casi nadie le creyó el argumento de que lo hacía porque "no estaba garantizado el proceso eleccionario". El 72,9% le atribuyó mucha incidencia en la decisión a la posibilidad de una derrota contundente en las urnas. El 64,1% atribuyó al menos alguna incidencia a la decisión de "restar legitimidad y menoscabar a Kirchner".
De cada diez argentinos, seis interpretaron que Menem se perjudicó con su renuncia y tres dijeron que se benefició. El presidente Duhalde se vio beneficiado, según la opinión del 63,6% de los consultados. Para Kirchner, ese porcentaje baja al 47,7%. Los referentes de la oposición Elisa Carrió y Ricardo López Murphy también se beneficiaron, según el 56,1% y el 43,9% de la gente, respectivamente.
Sin embargo, a pesar de salir perjudicado, la mayoría opinó que Menem no desaparecerá definitivamente de la política (sólo el 14,4% se expresó así). El 66,4% vaticinó que el ex presidente "hará lo posible para desestabilizar al futuro gobierno". Además, Menem -con el 42,2%- lideró el ranking de candidatos a encarnar la principal fuerza de oposición. Ni López Murphy ni Elisa Carrió llegaron al 20 por ciento.
Para explicar este posicionamiento de Menem en el imaginario popular, Zuleta Puceiro recurrió a una metáfora que el propio ex presidente utiliza cuando le sugieren ocupar una banca como legislador: "El que fue papa no puede ser cura". "Lo que termina es el Menem papa, no el Menem cura", dijo el analista a LA NACION. "Como Alfonsín, seguirá teniendo capacidad de vetar decisiones, fijar alianzas, sellar pactos. Terminó su carrera política como presidenciable, pero seguirá gravitando en la política", señaló.





