
Moyano y Karpov terminaron en tablas
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"Oiga, Karpov, o acepta tablas o tendré que ganarle." La voz estridente del líder de la CGT, Hugo Moyano, aturdió la concentración del ex campeón mundial Anatoly Karpov, que, de visita en la Argentina, se acercó ayer al histórico salón del calle Azopardo para premiar a los ganadores del Torneo de los Trabajadores organizado por la gobernación de Buenos Aires.
La humorada de Moyano encendió los aplausos de una platea colmada por casi medio millar de afiliados sindicales que se dieron cita para recibir a una las máximas leyendas del milenario juego. Tras la inesperada propuesta, Karpov soltó una risa nerviosa y estrechó de inmediato su mano en señal de aprobación. "La revancha la jugamos en Moscú", dijo el sindicalista. Karpov, astuto político, le contestó: "Lo espero".
En su novena visita a la Argentina, el gran maestro ruso, que entre 1975 y 1985 mantuvo el reinado en el mundo del ajedrez, aceptó sumar a su agenda de actividades su participación en el acto gremial; acaso su pasado, cuando el régimen soviético se centró en la enseñanza del ajedrez como un instrumento en el desarrollo de la cultura proletaria, le trajo reminiscencias.
Por eso, en su discurso, Karpov dijo: "Antes, en mi país los sindicatos trabajaron muy fuerte en la inclusión del ajedrez a sus afiliados; hoy en día, nada de eso ocurre. Por lo que estoy viendo, sería muy bueno que los dirigentes rusos copiaran las enseñanzas de los sindicalistas argentinos". Los vítores y aplausos que brotaron de manera espontánea en todo el salón esta vez conmovieron a propio Moyano que de pie agradeció los elogios del ajedrecista que acumula mayor números de torneos conquistados: 164.




