Murió el exbanquero Raúl Moneta, un símbolo del menemismo

Fuente: Archivo - Crédito: Aníbal Greco / LA NACION
Alfredo Sainz
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6 de junio de 2019  • 10:28

A los 74 años, ayer a la noche murió el exbanquero Raúl Moneta. Si bien su presencia marcó el mundo de los negocios y las finanzas desde la época del florecimiento de "las cuevas" de José Alfredo Martínez de Hoz en la última dictadura hasta las maniobras para quedarse con la imprenta Ciccone durante el kirchnerismo, aunque sin temor a equivocarse se puede decir que Moneta fue un símbolo de la Argentina menemista de los '90.

Hijo de una familia de escribanos, Moneta había estudiado de pupilo en el tradicional colegio inglés Saint George's de Quilmes, donde conoció a Richard "el Gato" Handley con el que después se asociaría en el CEI, el fondo de inversión fundado por unos ex Citibankers que protagonizaría uno de los mayores raids de compras de empresas en los '90.

Su carrera en el mundo de los negocios comenzó en la década del '70 cuando la mesa de dinero Financiera República fue una de las grandes ganadoras de la bicicleta financiera de Martínez de Hoz.

En los '80, la financiera familiar pegó el primer salto cuando el Banco Central lo autorizó a operar como banco. Sin embargo, su época dorada llegaría unos años después con la llegada de Carlos Menem al poder.

De la mano del Citicorp Equity Investmentes (CEI), el fondo creado por el Citibank para participar en las privatizaciones de los '90, Moneta se convirtió en un peso pesado del mundo empresario.

Bajo el mando de la empresa de Moneta (República Holdings) y con distintos socios como el grupo Telefónica, el tándem Daniel Vila-José Luis Manzano o el fondo de inversión texano HMT&F, el CEI tuvo una participación directa o indirecta en Telefé, Canal 9, el grupo América, Telefónica de Argentina, Editorial Atlántida y Cablevisión.

A partir de este imperio mediático, Moneta empezó a jugar muy fuerte para impulsar primero la reelección de Menem en 1995 y en la segunda mitad de los '90 para buscar una eventual re-reelección del riojano.

El ocaso político de Menem impactó fuerte en los negocios de Moneta, que igualmente siguió siendo un jugador relevante tras la crisis de 2001, pero con un perfil mucho más bajo. Con la llegada del kirchnerismo al poder, Moneta se recluyó en el mundo agropecuario y más específicamente en la crianza de caballos criollos.

En los medios su actividad quedó reducida a su participación en la radio Metro 95.1 y algunos productos digitales como Bacanal, Pulso Urbano y El Federal, que después fueron transferidos a sus hijos. Su última aparición en los medios llegaría con el escándalo de Ciccone, cuando su nombre pasó a ser insistentemente mencionado como la persona que habría financiado la compra de la empresa que imprime papel moneda.

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