No hubo acuerdo en Diputados por la ley que penaliza a las barras
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La primera sesión del año en Diputados, prevista para el miércoles próximo, quedó en duda. En un plenario de comisiones cargado de tensión e insultos cruzados, el oficialismo fracasó ayer en su intento de aprobar un dictamen para avanzar con el proyecto de ley de combate a las barras bravas en el fútbol.
La reforma promovida por el Gobierno había sido aprobada en general en diciembre, pero se empantanó durante la discusión en particular, por lo que se dispuso el regreso de la iniciativa a comisión. La intención de Cambiemos era emitir dictamen para poder avanzar con la media sanción en la sesión del miércoles. Pero la oposición mantuvo sus reparos y pidió convocar a los actores involucrados.
Después de dos horas de discusión, la presidenta de la Comisión de Legislación Penal, la radical Gabriela Burgos, y el presidente de la Comisión de Deportes, Daniel Scioli, volverán a reunirse mañana, a las 15, para tratar de saldar los puntos conflictivos. La crítica principal sigue siendo la "desproporción" de algunas de las penas creadas para delitos vinculados con los espectáculos de fútbol. La incompatibilidad entre el ejercicio de la función pública y de cargos en los clubes ni siquiera llegó a abordarse.
La reunión de comisión estuvo marcada por las peleas entre los diputados. La más fuerte la protagonizaron Fernando Iglesias (Cambiemos) y Carolina Moisés (Bloque Justicialista). Cuando ella criticaba a los oficialistas por no tener en cuenta la situación de los 3000 clubes chicos del interior, el diputado la llamó "tonta" fuera de micrófono.
"Hay gente que tiene voz de intelectual, pero tiene cerebro de mono", respondió ella más tarde.
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