
"No siento culpa, sí horror", dijo Suárez Mason
El ex militar afirmó a La Nación que dio indicaciones de qué hacer con los niños
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"No siento culpa, sí el horror por aquellos años en los que hubo muchos muertos de ambos lados. Fue una desgracia de la sociedad", dijo a La Nación el ex general Carlos Guillermo Suárez Mason.
El ex comandante del I Cuerpo de Ejército declaró anteayer ante la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, en la misma causa por la que el 24 de noviembre último fue detenido el ex jefe de la Armada Emilio Eduardo Massera, que los que disponían el destino de los detenidos eran la junta militar y su ministro del Interior, Albano Harguindeguy.
Según dijo en diálogo telefónico con La Nación , la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), si bien estaba en la zona que él comandaba, "operativamente dependía de la Armada", aunque agregó que los marinos "tenían que pedirnos permiso para salir de su área".
Al respecto, indicó que "ellos nunca pidieron zona liberada (cuando salían a efectuar operativos los grupos de tareas para realizar detenciones)".
-Pero se sabe que la ESMA realizó detenciones.
-Sí, pero nunca pidieron zona liberada.
-¿Significa que se movían sin avisarle a usted, que era el comandante de zona?
-Ya le dije que ellos dependían de la Marina.
-Usted afirma que, mientras era el comandante del I Cuerpo del Ejército, nunca se enteró del robo de niños...
-Hay responsabilidades puntuales de los que se quedaron con chicos, no institucionales. Ni siquiera lo sabían los comandantes de las subzonas porque, de haber sido así, yo me hubiera enterado. Nadie se lleva un chico y lo dice.
-Usted dice que no sabía lo que ocurría con esos casos puntuales, que son alrededor de 125 en su zona, ¿pero no siente algún tipo de responsabilidad?
-Me sentí muy mal porque los responsables no aparecen. Fue algo oculto. La sustracción de menores es una ilegalidad estúpida.
-El argumento que según las Abuelas de Plaza de Mayo se utilizó para justificar el robo de chicos habría sido que era una manera de evitar que los niños fueran educados por los mismos que habían educado a los guerrilleros...
-No me parece lógico ese argumento. Los chicos no tenían nada que ver con la ideología de sus madres. Por otro lado, es evidente que quienes se quedaron con esos chicos se ocultaron porque sabían que estaba mal. Yo firmé órdenes de operaciones bien claras en las que indicaba qué se debía hacer con los menores.
-¿Dónde están esas órdenes?
-Las tengo en mi poder, pero sólo las voy a presentar ante un juez si alguna vez me piden explicaciones a mí por este tema.
-¿Por qué no se las dio a Servini de Cubría?
-Porque yo con esa causa no tengo nada que ver.
-¿Qué decían esas órdenes?
-Eso lo verá sólo el juez. Yo no soy solo, había mucha gente y no quiero dar nombres.
-¿Cómo se sentiría si el desaparecido hubiera sido un nieto suyo?
-Me sentiría igual que los demás. Estaría buscándolo.
-Si pudiera volver para atrás, ¿haría las cosas de la misma manera?
-A la distancia, las cosas se ven diferentes, la cuestión es resolver en el momento. Pero creo que habría que haberle dejado el problema de la subversión a la policía, aunque ésta no era una decisión que yo podía tomar sino que fue una medida adoptada por la junta militar.
-¿Se arrepiente de algo, Suárez Mason?
-Me arrepiento del terrible sufrimiento de todos; prácticamente, para nada.





