Nosiglia y Angelici se aseguraron el control de la UCR porteña
La nueva conducción que ahora presidirá De Maya responde a ambos dirigentes
1 minuto de lectura'


Días después de acordar trabajar juntos y ganarse la renovada ira de Elisa Carrió , el veterano dirigente Enrique "Coti" Nosiglia y el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici , se aseguraron ayer el control conjunto de la UCR porteña, la única jurisdicción en la que el radicalismo está fuera del frente oficialista Cambiemos.
Reunidos en la sede de la UCR porteña, los delegados al Comité Capital eligieron por unanimidad a Guillermo de Maya como nuevo titular del radicalismo porteño, en reemplazo de Emiliano Yacobbitti. Proveniente del grupo universitario La Cantera, De Maya fue tesorero de la conducción anterior y apoyó la candidatura de Martín Lousteau a diputado nacional en las últimas elecciones por fuera de Cambiemos. Lo secundará como vicepresidente Carlos Macchi, cercano a Nosiglia y al ex diputado Rafael Pascual.
"Nuestra tarea estará del lado del fortalecimiento de las instituciones, con más debate y más representación; es necesario que todos los actores de Cambiemos puedan comprenderlo y así despejar el camino de intereses personales que nada tienen que ver con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria", afirmó De Maya. Pareció una referencia al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que junto a Carrió decidieron no darle a Lousteau la posibilidad de competir.
Nosiglia y Angelici (en alianza con Jesús Rodríguez) se aseguraron, en conjunto, la totalidad de los puestos de conducción, relegando al sector del diputado nacional Facundo Suárez Lastra, aliado del Gobierno.
1El Gobierno anunció que la TV Pública transmitirá todos los partidos de la Selección durante la Copa del Mundo 2026
- 2
Jorge Macri aseguró que no construirá más “viviendas gratis” en las villas de la Ciudad
3El Gobierno sigue de cerca el caso de Nahuel Gallo y confía en las gestiones de Estados Unidos
4El Gobierno apuesta a la recaudación de la publicidad para no gastar recursos propios en la televisación del Mundial de fútbol





