
Ocaña, la primera mujer en ocupar el Ministerio de Salud
Un nombramiento que pocos esperaban
1 minuto de lectura'

Además de transformarse en "la elegida" de Cristina Kirchner para cubrir el puesto de ministra de Salud, Graciela Ocaña, actual titular del PAMI, se constituirá desde diciembre próximo en la primera mujer en hacerse cargo de esa cartera.
Su designación resultó una de las sorpresas del nuevo gabinete que asumirá el 11 de diciembre próximo. También, fue una novedad para la funcionaria de la obra social de los jubilados, dado que conoció su nuevo papel en el Gobierno apenas anteayer, poco antes de viajar a Cuba, donde se encuentra para participar de un seminario sobre prevención de la corrupción. El lunes próximo la funcionaria se reuniría con Fernández de Kirchner para definir algunas posiciones delicadas.
Sucede que como reemplazante de Ginés González García los desafíos del Ministerio de Salud no son pocos. Desde la fijación de argumentos respecto de salud reproductiva y el aborto, la suerte de una ley nacional antitabaco -que permanece sin tratamiento en el Congreso-; hasta el reclamo de una legislación que contemple la cobertura obligatoria del tratamiento de la obesidad, bulimia y anorexia, y dirimir qué ocurrirá en el futuro con el funcionamiento de la ley de medicamentos genéricos, cada vez más resistido por algunos médicos y laboratorios. Esto, entre otras muchas cosas.
"Lo más extraño de su designación es que no es médica", deslizó una fuente del Ministerio de Salud que trabaja con González García. "No hubo contactos entre ella y Ginés todavía", agregó la fuente y comentó, como al pasar, que existiría cierta inquietud acerca de la continuidad de algunos programas con financiamiento externo, que delineó el actual ministro.
Del lado de la funcionaria señalaron, precisamente, que cuando se le ofreció, en 2004, hacerse cargo del PAMI, el presidente Néstor Kirchner ponderó que no proviniera del ambiente médico. En esta ocasión la decisión de colocarla al frente del Ministerio habría surgido con el mismo fundamento. "Ese planteo de que no es médica fue el mismo que se hizo cuando asumió en el PAMI, pero, por eso fue elegida, porque es ajena a los intereses de los sectores médicos", respondieron del lado de Ocaña, que es licenciada en Ciencias Políticas.
La futura ministra tiene 47 años. Nació en La Matanza y ahora vive en Haedo. Está casada, no tiene hijos, y se recibió en la Universidad de Buenos Aires. Hasta aquí su biografía por fuera de la gestión pública.
Al lado de Carrió
En el ámbito político, no obstante, tuvo una notoria participación al lado de Elisa Carrió y como uno de los promisorios cuadros políticos de ARI. Pero comenzó a hacerse conocida cuando asumió su banca en 1999 como representante del Frepaso, cuando la fuerza encabezada por Carlos Alvarez llegó al gobierno a través de la Alianza.
El Congreso ya era entonces un lugar habitual para Ocaña, ya que había trabajado como asesora de otros legisladores del Frepaso, en especial para quien se convertiría en el jefe del bloque aliancista, Darío Alessandro.
Como asesora o diputada, la investigación y la denuncia de delitos de corrupción fue el ámbito que le permitió a Ocaña destacarse en el heterogéneo grupo de legisladores frepasistas.
Pero su nombre trascendió cuando se convirtió en la secretaria y motor de la Comisión Investigadora de Hechos Ilícitos vinculados con el Lavado de Dinero, que presidió Carrió. Allí nació el vínculo que la llevaría del Frepaso al ARI y compartiría la autoría de un informe, que generó decena de causas judiciales, como, por ejemplo, la abierta contra el Banco General de Negocios.
Luego vino la ruptura con Carrió, cuando el Gobierno convocó a Ocaña para el PAMI y, contrariamente a lo que creían sus compañeros del ARI, aceptó. Así Ocaña inauguró el libro de pases políticos y terminó transformándose en una figura de oposición en una política oficialista.



