Otro policía detenido por las muertes en la estación Avellaneda

Cinco testigos declararon ante la Justicia
Cinco testigos declararon ante la Justicia
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30 de junio de 2002  

LA PLATA.- Lorenzo Colman, cabo de la policía bonaerense, fue detenido en la madrugada de ayer por su presunta participación en los graves incidentes del miércoles último en Avellaneda, cuando se produjo la muerte de los piqueteros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

En tanto, el fiscal de Lomas de Zamora, Juan José González, escuchó ayer los testimonios de cinco personas, tres de las cuales aportaron valiosos elementos sobre el asesinato de Santillán, hecho por el cual coincidieron en responsabilizar al comisario inspector Alfredo Franchiotti como el presunto autor de los disparos.

Una comisión encabezada por el comisario inspector Juan Carlos Macías, de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora, efectivizó la detención de Colman en las primeras horas de ayer, cuando el suboficial se encontraba en su domicilio de la localidad bonaerense de Florencio Varela.

De inmediato, Colman, miembro del Comando de patrullas de Avellaneda, fue puesto a disposición de la Justicia con el cargo de "encubrimiento agravado".

Por el asesinato de Santillán y Kosteki están detenidos, además de Franchiotti, el oficial Carlos Jesús Quevedo y el suboficial Alejandro Gabriel Acosta, que ayer se negaron a prestar declaración, amparándose en el derecho constitucional que los asiste.

Los tres efectivos están imputados por el delito de "homicidio simple" y, en caso de ser considerados culpables, podrían ser castigados con hasta 25 años de prisión.

A lo largo de ocho horas, el fiscal González tomó ayer declaración testimonial a cinco testigos, tres de los cuales comprometieron seriamente a Franchiotti.

En la investigación estaría fehacientemente comprobado que los jóvenes piqueteros murieron a raíz de haber recibido impactos de balas de plomo, al igual que varios de los heridos durante los incidentes.

"Tres de los testimonios, además de coincidentes, fueron terminantes en cuanto a que demostraron que Franchiotti fue el autor de los disparos" contra Santillán, afirmó a LA NACION el abogado Claudio Pandolfi, representante de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), y encargado de coordinar el patrocinio legal a las familias de los piqueteros asesinados.

Agregó que los otros dos testigos habrían proporcionado una serie de datos vinculados con los impactos de bala que recibió Kosteki, cuando éste se encontraba a metros de un hipermercado próximo a la bajada del puente Pueyrredón, uno de los centros de los incidentes en Avellaneda. En ese sentido, responsabilizaron a efectivos de la Prefectura Naval.

Testimonios coincidentes

Pandolfi precisó que los testigos que incriminaron al comisario detenido fueron el fotógrafo free-lance Sergio Kowalewsky, colaborador de la Asociación Madres de Plaza de Mayo; Alejandro García Carabajal, un vecino que presenció los trágicos hechos cuando descendió del tren en la estación Avellaneda, y un integrante de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón (cuyo nombre no trascendió porque declaró ante la Justicia bajo el régimen de identidad reservada).

"Estos testimonios -reiteró el abogado de la Correpi-, fueron coincidentes sobre el papel de Franchiotti, y aportaron valiosos detalles, ya que observaron el asesinato de Santillán desde diferentes ángulos."

Por último, Pandolfi señaló que se está analizando la verosimilitud de una versión que indica que unas 48 horas antes de la marcha organizada por el Bloque Piquetero Nacional, "de manera muy sugestiva, el Hospital Fiorito recibió una partida excepcional de insumos, sobre todo para traumatología, lo que comprobaría una clara acción de premeditación, a sabiendas de lo que iba a ocurrir".

Por otra parte, fuentes judiciales confirmaron a LA NACION que en la Fiscalía N° 11 continúa abierta la causa seguida contra los piqueteros detenidos el miércoles último.

En la noche de ese mismo día se dispuso la libertad de 149 acusados (ya que se trata de delitos excarcelables), a quienes se les imputa daños y destrozos en comercios, autos y viviendas particulares, además de atentados y de resistencia a la autoridad.

“Terrorismo”

  • El jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, acusó a “sectores de la policía bonaerense” de manejarse “con métodos propios del terrorismo de Estado”, y consideró que “por la salud de la democracia” las muertes “deben ser investigadas con absoluta transparencia”. “El hecho tiene un componente de gravedad adicional en la medida en que puede reforzar estrategias totalitarias”, agregó.
  • Alta para otros dos heridos

    (DyN).- Dos de las personas heridas de bala durante la manifestación del miércoles último en el puente Pueyrredón, en Avellaneda, fueron dadas de alta ayer, según informaron fuentes médicas del hospital Fiorito, donde habían sido internadas.

    La directora ejecutiva del hospital, Alejandra Dastek, dijo que uno de los heridos, un adolescente de 17 años, permanece en terapia intensiva en estado "crítico, pero estable" y le sacaron el respirador artificial, mientras que a otro se lo estaba por pasar a piso.

    En tanto, otros cuatro heridos, de entre 30 y 50 años, se encuentran en "cuidados normales" y muestran una "buena evolución".

    Dastek señaló que en el hospital se atendieron, en total, 24 heridos, dos de los cuales eran policías. De todos modos, los abogados de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón dijeron que durante la represión policial hubo más heridos, pero prefirieron no hacerse atender en hospitales por temor a represalias.

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