
Pablo González Bergez: un dirigente demócrata, defensor de las ideas
Un dirigente demócrata, defensor de las ideas
1 minuto de lectura'
A los 99 años falleció en esta ciudad el doctor Pablo González Bergez, dirigente conservador de profundas convicciones democráticas, que actuó principalmente en los tiempos en que las ideas eran el capital principal de los movimientos políticos. Fue uno de los fundadores del Partido Demócrata y su figura era respetada, incluso, por sectores de izquierda. Se opuso con firmeza al golpe de 1976 y apoyó la candidatura de Raúl Alfonsín en 1983, a través de Acción Democrática.
Nacido en Buenos Aires el 31 de octubre de 1913, era hijo del magistrado conservador Pablo González Escarra y de Aída Bergez. Egresó del Colegio Nacional de Buenos Aires y se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires, en 1939.
Se inició precozmente en la vida política. A los 16 años ocupó una tribuna del Partido Conservador y, a los 29 años, fue elegido diputado provincial. Convencional constituyente, en 1957, fue diputado nacional durante la presidencia de Arturo Illia y presidió luego la junta de gobierno de su partido.
Era discípulo del gobernador bonaerense Rodolfo Moreno, de quien fue secretario privado, y admiraba a Agustín P. Justo por sus dotes de administrador y la calidad de su gabinete, entre los que se encontraba Federico Pinedo, referente de la dirigencia conservadora. Cultivó una amistad con Emilio Hardoy, a pesar de que estaban en distintas corrientes internas. Defensor de una posición acuerdista con el peronismo, Hardoy actuó en el Partido Conservador, mientras que González Bergez, que proponía la abstención, quedó en el Partido Demócrata.
Enfrentado con el peronismo, sufrió la cárcel durante la presidencia de Perón y lamentaba que ese partido se organizara como una religión. Consideraba al líder justicialista responsable de la decadencia de la Argentina y estimaba que ese deterioro nació en 1944.
González Bergez promovió la constitución de la Federación de Partidos de Centro. En los años posteriores a la recuperación de la democracia, se declaró liberal, pero no neoliberal. "No sé quién inventó eso", solía decir.
Reclamaba que los intelectuales actuaran en política. "No hubo un solo intelectual del siglo XIX que no actuara en política", sostenía, y afirmaba que "los grandes partidos se hicieron siempre de arriba hacia abajo". Argumentaba que "los intelectuales son indispensables para alimentar a los partidos con ideas y lamentaba el estilo "personalista y autoritario" del kirchnerismo.
1- 2
Javier Milei difundió un mensaje de Año Nuevo y aseguró que el Gobierno “cumplió todas sus promesas de campaña”
3Milei celebró que quedó en el podio de un ranking de líderes mundiales del diario británico The Telegraph
4La nueva trama de lavado de dinero que involucra a los hermanos Calvete con el narcotráfico en Paraguay


