
Pesar por la muerte de Hugo Carcavallo
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Rodeado del entrañable amor de su familia, falleció el miércoles el destacado abogado laboralista y profesor universitario Hugo Raimundo Carcavallo.
A los ochenta y ocho años, el doctor Carcavallo aquilataba el cariño de su mujer, Gisselle Pietranera, de sus seis hijos y veinte nietos, que conjugaba con una todavía muy intensa actividad profesional y académica que desplegó hasta hace pocos meses con singular energía.
Carcavallo se había graduado de abogado en 1948, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde también fue profesor adjunto de Derecho del Trabajo.
Sin embargo, también tuvo una muy reconocida actuación en los posgrados de la Universidad Austral, Universidad Argentina de la Empresa (UADE), en el Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) y en la Universidad Católica Argentina (UCA). Fue en esta última casa de altos estudios, cuyo Consejo de Dirección presidió, donde en los últimos años había concentrado su actividad.
Desde un primer momento se incorporó al tradicional estudio jurídico Severgnini, Robiola, Grinberg & Larrechea y su destacada actuación en el área del derecho laboral le valió numerosos reconocimientos.
Asimismo, fue consejero de la Cámara Argentina de Comercio; consultor de la Unión Industrial Argentina, ex vicepresidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y también integró el jurado en distintos concursos organizados por el Consejo de la Magistratura de la Nación.
Su profesionalismo y vocación profesional merecieron el reconocimiento de sus pares en congresos profesionales que presidió, en conferencias nacionales e internacionales e incluso fue delegado y consejero técnico en diversas Conferencias de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tuvieron lugar en Ginebra.
Pero su interés por la vida académica y la investigación nunca declinaron.
Carcavallo fue director de la Revista Trabajo y Seguridad Social (editorial El Derecho), publicó enjundiosos trabajos en las revistas especializadas en derecho laboral, colaboró con el muchas veces reeditado Tratado de Derecho del Trabajo (dirigido por Antonio Vázquez Vialard), así como en otro tratado dirigido por Mario Ackermann. Estas menciones, como otras muchas que se podrían haber hecho, muestran que sus pares lo reconocían como un estudioso de valía.
Ayer, los restos del doctor Carcavallo fueron inhumados en el Cementerio Alemán de Pablo Nogués.
Rodeado del entrañable amor de su familia, falleció el destacado abogado laboralista y profesor universitario Hugo Raimundo Carcavallo.
A los ochenta y ocho años, el doctor Carcavallo aquilataba el cariño de su mujer, Gisselle Pietranera, de sus seis hijos y veinte nietos, que conjugaba con una todavía muy intensa actividad profesional y académica que desplegó hasta hace pocos meses con singular energía.
Carcavallo se había graduado de abogado en 1948, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde también fue profesor adjunto de Derecho del Trabajo.
Sin embargo, también tuvo una muy reconocida actuación en los posgrados de la Universidad Austral, Universidad Argentina de la Empresa (UADE), en el Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA) y en la Universidad Católica Argentina (UCA). Fue en esta última casa de altos estudios, cuyo Consejo de Dirección presidió, donde en los últimos años había concentrado su actividad.
Desde un primer momento se incorporó al tradicional estudio jurídico Severgnini, Robiola, Grinberg & Larrechea y su destacada actuación en el área del derecho laboral y empresarial le valió numerosos reconocimientos.
Asimismo, fue consejero de la Cámara Argentina de Comercio; consultor de la Unión Industrial Argentina; vicepresidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y también integró el jurado en distintos concursos organizados por el Consejo de la Magistratura de la Nación.
Su profesionalismo y vocación merecieron el reconocimiento de sus pares en congresos que presidió, en conferencias nacionales e internacionales, e incluso fue delegado y consejero técnico en diversas conferencias de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tuvieron lugar en Ginebra.
Pero su interés por la vida académica y la investigación nunca declinaron.
Carcavallo fue director de la revista Trabajo y s eguridad social (editorial El Derecho), publicó enjundiosos trabajos en las revistas especializadas en derecho laboral, colaboró con el muchas veces reeditado Tratado de Derecho del Trabajo (dirigido por Antonio Vázquez Vialard), así como en otro tratado dirigido por Mario Ackermann. Estas menciones, como otras muchas que se podrían haber hecho, muestran que sus pares lo reconocían como un estudioso de valía.
El jueves pasado, los restos del doctor Carcavallo fueron inhumados en el Cementerio Alemán de Pablo Nogués.





