
Piden desclasificar los archivos sobre los desaparecidos
Son documentos secretos de EE.UU.
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WASHINGTON.- "Mi nombre es Juan Cabandié y nací en uno de los centros clandestinos de detención, campos de tortura, más simbólicos de la Argentina. Se llama ESMA, Escuela de Mecánica de la Armada", relató ayer uno de los chicos recuperados por las Abuelas de Plaza de Mayo. Panel y traductora de por medio, lo escuchaban 85 personas en la sede misma del histórico Capitolio de los Estados Unidos.
Cabandié Alfonsín (así fue presentado) llegó a esta capital sólo para participar de esa conferencia, organizada por el embajador ante la Casa Blanca, Héctor Timerman, con el apoyo explícito del presidente del Subcomité para América Latina de la Cámara de Representantes, el demócrata Eliot Engel, que obtuvo el salón para el evento.
Para Cabandié (30), hoy legislador porteño por el Frente para la Victoria, el viaje tenía tres objetivos. Dar su testimonio, aquel que conoció hace cuatro años; agradecer a muchos de los asistentes por lo hecho durante décadas, y, también, pedirles otra mano.
"Lo escuchaban, entre otros, el director del Consejo para Asuntos Hemisféricos (COHA, por sus siglas en inglés), Larry Birns, a quien Timerman le reconoció ser el "primer activista de derechos humanos" que conoció en esta capital, a fines de los 70. También, los directivos de la Oficina sobre América Latina de Washington (WOLA), quienes le entregaron un legajo con todas las denuncias sobre desaparecidos que recibieron durante aquellos años.
Cabandié también pidió que continúe la cooperación, como tiempo atrás ocurrió con el grupo científico estadounidense que les aportó a las Abuelas el método para determinar si los chicos que encontraban eran o no sus nietos.
"¿Qué le piden concretamente a Estados Unidos?", preguntó otro referente de derechos humanos, el director del Proyecto de Documentación del Cono Sur de los Archivos de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), Carlos Osorio, gestor de la desclasificación de miles de documentos estadounidenses.
Timerman aportó la respuesta. Contó que se impulsa "un proyecto de ley similar al de Chile para que se abran todos los archivos y accedamos a toda la información [oficial] que hay en este país [sobre la Argentina]. No sólo del Departamento de Estado, sino de las demás agencias del Estado americano".
Antecedentes
En los 90, y ante una iniciativa similar que comenzó en el Capitolio, el presidente Bill Clinton emitió una orden a toda la administración federal para que se desclasificaran documentos sobre Chile. Produjo, sólo en el Departamento de Estado, la desclasificación de más de 5000 cables, reportes y memos secretos.
"Tenemos la promesa de los autores de la ley sobre Chile de que también van a trabajar sobre la Argentina. Creemos que con esa ayuda podemos dar un paso adelante", afirmó Timerman, en alusión al proyecto de ley que empuja el legislador demócrata Maurice Hinchey.
Timerman también reveló una anécdota sobre los intentos de investigar y juzgar los crímenes cometidos durante la dictadura, en particular, dijo, desde la asunción del presidente Néstor Kirchner en 2003. "El juez Garzón [Baltasar] de España le dijo al presidente Kirchner, yo estaba presente en esa reunión: «Acá hay dos caminos: o los juzgan los jueces argentinos o los subo a todos en un avión y los juzgaré en España». Y ahí se cambió un poco la modalidad, se introdujeron leyes en el Congreso que derogaron las anteriores leyes de impunidad", celebró.
Para Cabandié, es mucho lo ya logrado por las Abuelas, pero recordó que quedan algo más de 400 jóvenes con identidades falsas "en la Argentina y otros países", como España.


