Postales de una marcha multitudinaria, con una disimulada participación política

Hubo gente de todas las edades, desde niños hasta jubilados, que se mezclaron con representantes de la oposición; el Himno, un momento clave de la noche
Hubo gente de todas las edades, desde niños hasta jubilados, que se mezclaron con representantes de la oposición; el Himno, un momento clave de la noche
Diego Granda
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19 de abril de 2013  • 06:48

La mayoría de los que asistieron fueron ciudadanos sin banderas partidarias. En el mensaje de reproche a la clase política, predominaron los reclamos a la gestión kirchnerista por el "avance en la justicia", la "corrupción" y la "inflación". En la marcha de anoche, las características diferenciadoras de otras movilizaciones anteriores fueron la presencia de la oposición y la diversidad del reclamo.

Fue una manifestación muy gráfica. La mayoría de los presentes llevaba carteles con algún tipo de pedido o reproche al gobierno de Cristina Kirchner; y los que no lo tenían, vestían camisetas argentinas, o portaban alguna de las banderas que los comerciantes aprovechaban para vender, entre las que también se distinguió la bandera papal con la cara de Francisco.

Aunque estuvieron presentes representantes del PRO, la UCR, la Coalición Cívica, el peronismo y el socialismo, un sólo símbolo fue el que unió a los manifestantes: la bandera argentina. Y el ruido que dominó la escena fue aquel que supo instalarse entre los vecinos, liderado por cacerolas, bandejas, latas, botellas rellenas con monedas, termos viejos, y hasta el golpeteo contra los postes del alumbrado público.

Con esos sonidos de fondo, se escucharon cánticos tales como "Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura de los K", y "La plaza es del pueblo, el pueblo aquí está". También tomaron protagonismo las pancartas. "2015 Sin Cristina", "¡Basta! #18A", "No al autoritarismo", "DiKtadura" y "Juicio político"; Fuera corruptos", "El pueblo está vivo, el modelo está muerto", "Juicio y castigo ya a CFK y su manga de saKeadores", "La plata de la Rosadita es de todos y todas" y "No domestiKar a la justicia".

De tanto en tanto, los manifestantes paraban en los bares y restaurantes a comer, o tomar algo, y después volvían a unirse al reclamo, con la ayuda de algunos "organizadores" que marcaban el rumbo de los presentes. Sin embargo, algunos se perdían y no sabían bien qué camino seguir.

Hubo muchos niños, pero por sobre todo adultos, que parecía que recién habían salido de la oficina. En los bares de la avenida Santa Fe, las mujeres, que se habían sentado a tomar algo en los bares, sacaban fotos con sus teléfonos celulares a los carteles y aprovechaban para fotografiar a algunos de los políticos de la oposición cuando pasaban caminando, vestidos de civil.

Alrededor de las 21, en el Obelisco comenzó a sonar el Himno que todos cantaron emocionados.

Cuando terminó de sonar, la 9 de Julio se tiñó toda de celeste y blanca. Había fervor y gritos: "¡Vamos Argentina!". "La tercera es la vencida, vinimos en septiembre, volvimos en octubre, y hoy estamos acá. Por más que a Cristina la haya votado el 54%, tiene que entender que es la presidenta de todos, y para todos tiene que gobernar", sintetizó Pedro Carlos Alfonsín, un abogado recíen recibido, quien junto a su novia, planeaban, camino a buscar el auto, un lugar para ir a "comer algo" tras haber participado del 18A.

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