Preocupante récord de ausentismo electoral
Se registró la más baja concurrencia a las urnas desde 1983
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El dilatado cronograma electoral de este año puede dar la errónea impresión de que los argentinos están votando más que nunca. La realidad es lo opuesto: jamás, en la actual etapa institucional, hubo tanto ausentismo en las urnas como en los comicios provinciales que se han celebrado desde el 27 de abril último.
Los veinte años de democracia celebrados anteayer muestran un claro descenso en la participación ciudadana en las votaciones. Mientras que en las elecciones del 30 de octubre de 1983 no votó el 14,6% del padrón, en los comicios presidenciales de este año (que consagraron a Carlos Menem y a Néstor Kirchner para el a la postre fallido ballottage), ese porcentaje se elevó al 22,4%, o sea, 5.703.781 ciudadanos.
Pero el récord -que hasta ahora era ostentado por las elecciones legislativas de 2001 cuando, al calor del "que se vayan todos", el ausentismo llegó al 26,3%- lo tienen ahora los comicios provinciales de 2003: 32,32%. En concreto, 7.255.646 electores que no cumplieron con su obligación cívica.
Un estudio de la consultora Equis, basado en datos del Ministerio del Interior, destaca que los comicios con mayor ausentismo fueron aquellos en los que se eligieron legisladores nacionales en Tucumán (49,7%), Catamarca (44%) y Córdoba (41,2%).
En sus conclusiones, Equis sostiene que "la estampida del ausentismo electoral (al que puede sumarse el creciente voto en blanco y las diversas formas de voto nulo o impugnado como manifestaciones indudables de rechazo comunitario a la oferta electoral existente) resulta quizás el indicador objetivo más contundente e incontrastable de la profundidad que asume la crisis de representación política nacional".
En 16 elecciones
Los datos del estudio se basan en los resultados de las 16 elecciones a diputados nacionales -la única categoría que se vota este año en todos los distritos- realizadas desde la asunción del presidente Néstor Kirchner, el 25 de mayo último.
Hasta el 23 del actual, otros seis distritos concurrirán a las urnas (Chubut, Salta, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Corrientes y San Luis), pero los autores del estudio estiman que no alterarán la tendencia general ya que, en conjunto, concentran poco más del 10 por ciento del electorado nacional.
Según el director de Equis, Artemio López, "la cuestión de la representación política no ha sido saldada todavía en la Argentina". Puede haber, admitió, razones particulares en algunas provincias (donde hay ley de lemas,por ejemplo) y también una cierta desaparición del entusiasmo original que despertó el retorno a la democracia, "pero, en última instancia, todo remite a la crisis de representación".
Aunque con algunos picos, el descenso en la participación ha sido constante a lo largo de las últimas dos décadas. Durante los 80, el nivel de presentismo promedio fue del 84,7%. En los 90, bajó al 78,5%. López señaló que ese descenso puede ser considerado normal por la rutinización del acto eleccionario. Pero, agregó, la caída que luego se produjo con la llegada del nuevo siglo (73,2%, promedio de los 2000) debe ser atribuida a factores que tienen que ver con la relación entre los votantes y la clase política.
La investigación de Equis ofrece, además, una comparación con las realidades de otros países de América latina. Con el 67,7% obtenido en los últimos comicios provinciales, la Argentina, cuya participación electoral estaba entre las más altas del continente a mediados de los años 80, cayó ahora por debajo del promedio regional, que es del 69,2%.
Sin embargo, el dato resulta todavía más preocupante cuando se lo compara con el grado de participación de los países vecinos: Uruguay, 91,8%; Chile, 90,6%; Paraguay, 80,5%; Brasil, 78,5%; Bolivia, 71,3%. En cambio, la concurrencia electoral de nuestro país se acerca a las de Ecuador (70,1%), Costa Rica (69,5%) y México (63,3%). En peor situación se encuentran, entre otros, Colombia (45%), Guatemala (40,3%) y El Salvador (38,5%).





