
Resistencia sindical a la ley del empleo joven
Triaca encontró un fuerte rechazo en sectores de la oposición; admitió que hubo 120.000 despidos
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El proyecto del Gobierno que promueve el primer empleo en los jóvenes se topó con un fuerte escollo en la Cámara de Diputados: los legisladores de origen sindical, que cruzan transversalmente los principales partidos de oposición. Frente al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, dispararon duras críticas a la iniciativa, a la que compararon con las políticas de flexibilización laboral de la década de los 90.
Ante un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo, Presupuesto y de Economías Regionales, Triaca defendió la propuesta y la justificó en la fragilidad actual del mercado laboral. Admitió, de hecho, que si bien se crearon 35.000 puestos de trabajo en los últimos meses, se perdieron otros 120.000, y que los sectores más afectados han sido el de la construcción y el de la industria manufacturera.
"Actualmente hay en el país 967.000 jóvenes que no estudian, no trabajan, ni buscan empleo: el 24% de la población económicamente activa", advirtió Triaca, quien enfatizó que con esta ley se pretenden generar 240.000 puestos de trabajo en un año. "Ninguno de los derechos de los trabajadores se verá afectado y está garantizado el acceso a la seguridad social", enfatizó.
Los argumentos oficiales no convencieron a los diputados opositores, que bombardearon el proyecto. Semejante intransigencia -que se suma al rechazo que en su momento expresó la CGT- sorprendió al oficialismo, que esperaba encontrar un resquicio para la negociación. Parece difícil, ya que es el propio espíritu del proyecto el que despierta rechazo, esto es, la reducción de los aportes patronales que deben efectuar los empleadores a cambio de incrementar su personal con trabajadores de 18 a 24 años.
"El proyecto precariza porque permitiría a las grandes empresas deshacerse de un trabajador antiguo, con experiencia, para cambiarlo por un trabajador nuevo", asestó el diputado Abel Furlán (FPV), del sindicato metalúrgico.
"¿Por qué insistimos en un camino de incentivos que ha fracasado?", cuestionó, por su parte, el diputado Néstor Pitrola (FIT).
Triaca retrucó las críticas: insistió en que las empresas que quieran acogerse al beneficio impositivo deberán demostrar que no redujeron personal en los últimos meses y, para ello, se verificará la plantilla de empleados al último trimestre de 2015.
A grandes rasgos, el proyecto propone exenciones impositivas (descuento de un porcentaje de las contribuciones patronales) y subsidios para las empresas que contraten a jóvenes de entre 18 y 24 años. Los beneficios no tendrán límite de edad en el caso de las diez provincias del norte comprendidas en el Plan Belgrano.
Confianza oficialista
Pese a las críticas, en el Gobierno se mostraron confiados.
"Hay margen para negociar. No sólo estamos abiertos a modificaciones, sino que podríamos incorporar otras herramientas, como el Plan Primer Paso (una iniciativa que instrumentó el ex gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, en su provincia)", indicaron fuentes gubernamentales a LA NACION.
"Hay distintos temas en negociación con los sindicatos, que van más allá de la ley de primer empleo. Está el impuesto a las ganancias, por ejemplo. También, la nueva ley de accidentes de trabajo. Todo se está discutiendo, por eso creemos que la ley puede salir", abundó la fuente.
Es más, en el oficialismo creyeron ver gestos conciliadores en Sergio Massa, líder del Frente Renovador. Pero lo cierto es que los diputados Facundo Moyano y Héctor Daer -uno de los flamantes conductores de la CGT unificada- pertenecen al interbloque que lidera el ex candidato presidencial y son los más duros detractores del proyecto. De hecho, durante el debate de la ley antidespidos -finalmente vetada por el Gobierno-, ambos obligaron a Massa a adoptar una posición más dura que la que tenía en un principio.
"Este gobierno profundizó todos los problemas que dejó el kirchnerismo", asestó Moyano, y sentenció: "Ninguno solucionaron". Si bien destacó la vocación de diálogo del macrismo, Moyano fue impiadoso. "Promueven el diálogo pero después, en lo concreto, no aparecen las soluciones y las posibles soluciones se terminan vetando por un capricho del Presidente", disparó.
Un proyecto sensible
Qué se propone
Exenciones impositivas (se descontará un porcentaje de las contribuciones patronales) y subsidios para las empresas que contraten a jóvenes de entre 18 y 24 años
Personal
Los empleadores deberán demostrar que no despidieron personal en los últimos meses, presentando sus plantillas de personal a diciembre de 2015
Cuestionamientos
Los opositores sostienen que esta propuesta es una réplica de la flexibilización laboral de los 90 y que está comprobado que la rebaja en los aportes patronales no contribuyó a la creación de empleo





