
Respaldo chileno por las Malvinas
Hubo una declaración conjunta de los presidentes y otra de parlamentarios trasandinos; gestos en favor del caso Pinochet.
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El presidente de Chile, Eduardo Frei, y parlamentarios trasandinos de distintos partidos políticos respaldaron ayer, en esta ciudad, los reclamos argentinos sobre los derechos de soberanía en las islas Malvinas, en una jornada en la que se hicieron reiteradas menciones a los avances en el proceso de integración de ambos países.
Las adhesiones respecto de las Malvinas fueron hechas por separado. Los legisladores chilenos lo hicieron, al atardecer, en una declaración propuesta por sus pares argentinos en el Cabildo de Buenos Aires, mientras que Frei firmó al pie de una declaración conjunta con el presidente Carlos Menem, en la Casa de Gobierno.
Este último texto fue acordado por ambas cancillerías. En sus ocho páginas se destacan 18 puntos en los que la Argentina y Chile tienen coincidencias. El respaldo trasandino a los reclamos nacionales está contenido en el punto 12: "El presidente de Chile expresó su respaldo a los legítimos derechos de la soberanía de la República Argentina en la disputa referida a la cuestión de las islas Malvinas".
Inmediatamente, Frei, que llegó ayer por dos días a la Argentina, recordó en el texto "el interés hemisférico en que la prolongada controversia sobre soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre dichos territorios alcance una pronta solución de conformidad con las resoluciones de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos".
Un gesto similar caracterizó la actitud de los parlamentarios chilenos, que en poco más de diez líneas adhirieron a la declaración de Frei, al tiempo que dijeron "reafirmar los derechos soberanos de la República Argentina sobre el archipiélago de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur".
Más osados, inclusive, los diputados y senadores que llegaron aquí para asistir hoy a la firma del acuerdo bilateral por el diferendo de los hielos continentales (sobre lo que se informa en la página 10) instaron a la Argentina y al Reino Unido a impulsar negociaciones. Y sugirieron un tiempo para ello: "En el menor plazo posible".
El apoyo
Pero entre los legisladores chilenos firmantes hubo ausencias notables. Por ejemplo, las del diputado Sergio Romero, de Renovación Nacional, y del senador Andrés Chadwich, de la Unión Independiente Democrática. Ambos son simpatizantes del ex dictador Augusto Pinochet y desistieron de viajar a Buenos Aires, pese a que habían adelantado su presencia.
Sí acompañaron a Frei, entre otros, el senador del Partido Socialista Jaime Gazmuri, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, el demócrata cristiano Adolfo Zaldívar y los diputados demócrata cristiano Edgardo Riveros, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, y Arturo Longton, único legislador derechista que acompañó a la comitiva.
El apoyo chileno respecto de las Malvinas se escuchó apenas una semana después de que Menem lograra en la última cumbre del Mercosur, en Río de Janeiro, que los países socios y asociados al mercado común regional se alinearan prolijamente tras la posición de Frei en rechazo del derecho de países europeos de juzgar a Pinochet.
"Sería hiriente pensar que fue un intercambio de favores", sostuvo el senador chileno Zaldívar, al rechazar las "eventuales interpretaciones" que puedan originar las declaraciones suscriptas respecto de las Malvinas.
Sonrientes, los diputados argentinos de la Comisión de Relaciones Exteriores agradecieron el gesto de sus pares trasandinos, con la construcción colonial del Cabildo como telón de fondo. Fueron Fernando Maurette (PJ-Capital), Marcelo Stubrin (UCR-Capital), Guillermo Estévez Boero (Frepaso-Santa Fe) y Dante Caputo (Frepaso-Buenos Aires).
Las sonrisas y los agradecimientos fueron denominadores comunes. También corrieron por cuenta de Frei a su par argentino. Fueron por la jugada política de Menem, que arrancó, en Brasil y pese a la reticencia inicial del presidente Fernando Henrique Cardoso, un respaldo del Mercosur al principio de territorialidad en materia judicial.
El compromiso
En la Casa Rosada, Menem y Frei insistieron en esa postura al expresar el "más enérgico rechazo a toda aplicación extraterritorial de legislaciones nacionales extranjeras por considerar que ella es incompatible con el principio de igualdad soberana de los Estados y que pueden derivar en conductas intervencionistas que alteren sus normales relaciones". Este pronunciamiento forma parte del punto 4 de la declaración firmada ayer.
De esta manera, Frei dejó en claro su "aprecio ante la solidaridad argentina", para luego adherir, como lo hizo Menem, a la creación del Tribunal Penal Internacional.
Luego, anoche, en la recepción que el anfitrión le ofreció a su invitado en el Hotel Alvear, ambos volvieron a expresarse en igual sentido. Frei, al reiterar su "pleno respaldo" en relación con las Malvinas y Menem, al instar a "respetar el orden jurídico soberano de los países", en alusión a la situación de Pinochet. En la misma mesa estaban el ex presidente Raúl Alfonsín; el candidato presidencial de la Alianza, Fernando de la Rúa, y los cancilleres de ambos países, José Miguel Insulza y Guido Di Tella.
Frei recordó que no era la primera vez que manifestaba su apoyo al reclamo sobre las Malvinas. Es que el gobierno trasandino adhirió a la resolución del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas y a las declaraciones del Mercosur en ese sentido y hubo pronunciamientos conjuntos, como el de ayer, luego de otros encuentros bilaterales con Menem.
Quizás por casualidad, los presidentes argentino y chileno coincidieron ayer en 18 cuestiones el mismo día en que se cumplieron 20 años de la jornada en que la Argentina y Chile emprendieron acciones militares que los tuvo al borde del enfrentamiento bélico, por la disputa del austral canal Beagle. Justo una semana después de aquel año (1978) llegó el ofrecimiento de la mediación del papa Juan Pablo II.
Ayer, ambos mandatarios reafirmaron su amistad y entendimiento en reiterados abrazos, a escasas horas de poner punto final al último de los 24 diferendos limítrofes que fueron incluidos en el acuerdo Menem-Aylwin, de 1991. Otro gesto solidario fue el que tuvo Frei: anunció su apoyo para que la Argentina sea sede del Tratado Antártico.
El encargado de marcar las diferencias de una y otra época de las relaciones bilaterales fue el senador Gazmuri, protagonista de la concertación nacional chilena que llevó a Frei al poder.
"Hubo muchos momentos oscuros en las historias de nuestros países. Y no por casualidad en esos momentos hubo enfrentamientos. Eran épocas de dictaduras, que ya quedaron atrás y, por ello, es que ahora Chile apoya los reclamos de soberanía argentina, porque hoy es un sentimiento común de ambos Estados", expresó a La Nación .
Las coincidencias
En la declaración conjunta, Menem y Frei manifestaron, entre otras cuestiones, su "mutuo beneplácito" por el incremento del intercambio comercial, los sobrevuelos de aeronaves en ambos territorios, las maniobras conjuntas de las FF. AA. (sobre lo que se informa en la página 10) y los acuerdos alcanzados en el contexto del Mercosur, bloque del que la Argentina es socio fundador y Chile, miembro asociado.
Y, más allá del histórico acuerdo que firmarán hoy, agendaron una nueva cita: el 15 de febrero próximo, en el estrecho de Magallanes, para conmemorar el centenario del encuentro, allí, de los presidentes Julio A. Roca, de la Argentina, y Francisco Errázuriz, de Chile.
Mapa con errores
"No se nos ocurrió", fue la explicación que dio a La Nación María José Acuña, del departamento de prensa de la Compañía Cerveceras Unidas S.A. (CCU) chilena, al referirse a la exclusión de las islas Malvinas en un aviso publicitario, publicado en el diario El Mercurio el 30 del mes último, que consistía en un mapa que abarcaba la Argentina y Chile.
"Es un bosquejo, no calza perfecto en la realidad", se defendió Acuña. El aviso, que ocupó media página, hacía alusión a la larga tradición cervecera de la empresa en el país vecino y recordó que desde 1995 ingresó en el mercado argentino, donde desde entonces produce, comercializa y distribuye la cerveza Budweiser, junto con otras marcas regionales.
La jefa de prensa argumentó que los programas de computación que ellos utilizan provienen de los Estados Unidos y que "muchas veces no están bien" (en cuanto a su diseño). "Como cuando uno hace una flor, no la dibuja tal cual es en la realidad", comparó.
Acuña aseguró: "Esto no significa para nada que nosotros pensemos que las Malvinas no son argentinas". Por otro lado, "todos los mapas oficiales deben tener el visto bueno de ambos países. Cuando uno dibuja, no debe pasar por estos requisitos", concluyó.
"El mapa refleja sólo la esquematización publicitaria de la parte continental donde se vende el producto. No hemos incluido la parte insular de ninguno de los dos países", aseguró una fuente cercana a CCU argentina (los directivos de la filial local, se informó, estaban en reunión, por lo que no atendieron los requerimientos periodísticos). Sin embargo, en el mapa tampoco figura Tierra del Fuego.
El suplemento que contenía el aviso fue adjuntado a la edición de ayer de La Nación con motivo de la visita del presidente chileno, Eduardo Frei, a la Argentina.




