
Revocaron los sobreseimientos de dos médicos forenses
Integran el cuerpo de peritos de la Corte
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En un nuevo giro en las causas judiciales derivadas de la muerte de una mujer y su bebe en la Maternidad Sardá, la Cámara del Crimen revocó el sobreseimiento de dos integrantes del Cuerpo Médico Forense (CMF) de la Corte Suprema, y un fiscal pidió la indagatoria de dos médicos de la Liga Argentina Contra la Tuberculosis por presuntas irregularidades en una ficha médica de la mujer.
Además de una causa por mala praxis en la que se procesó a dos obstetras de la Sardá, la muerte en el parto de Cristina Britez Arce y su bebe en esa maternidad, el 1º de junio de 1992, generó una serie de investigaciones judiciales sobre la actuación en ese caso de sucesivos equipos del CMF, el máximo organismo pericial de país.
Los forenses Carlos Fernando Poggi, hijo del vicedecano del CMF, y Florencio Casavilla, hijo de otro forense, habían dictaminado en favor de los obstetras de la Sardá. El juez Guillermo Carbajal los había sobreseído de la acusación de falso peritaje, pero ahora los camaristas Alfredo Barbarosch y Carlos Gerome, de la Sala IV de la Cámara del Crimen, revocaron el sobreseimiento.
"La investigación no se encuentra agotada, pues no se develaron las contradicciones entre las pericias presentadas", afirmaron los camaristas, y dispusieron un nuevo estudio en la Facultad de Medicina de la UBA, que antes se había negado a realizarlo.
Las contradicciones entre peritajes son absolutas y así lo destacó Norberto Quantín, fiscal de la Cámara, al considerar "prematuro el sobreseimiento" de Poggi y Casavilla.
Un informe de dos peritos oficiales ajenos al CMF había determinado que hubo mala praxis y que lo afirmado por Poggi, Casavilla y otros forenses "carece de coherencia lógica" y "desinforma" a los jueces.
Luego, un peritaje oficial de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (Fasgo) halló, en cambio, que Poggi y Casavilla informaron correctamente.
René Federico Garris, cuñado de la víctima y querellante, dijo que en el momento de realizar el estudio, Fasgo no tuvo a la vista todo el material.
"Aquí no hubo falso peritaje", afirmó a La Nación el defensor de Poggi y Casavilla, José María Orgeira. El nuevo estudio en la Facultad de Medicina "sólo prolonga en el tiempo la resolución del caso", dijo. Poggi y Casavilla rechazaron un pedido de entrevista. Por su parte, Garris objetó a la Facultad de Medicina "debido a los numerosos lazos del CMF con esa casa de estudios".
Peritajes de la ficha médica
Las contradicciones entre los estudios han sido una constante en estas investigaciones que pusieron en juego la confiabilidad del CMF.
Luego de que Poggi y Casavilla exculparan a los obstetras de la Sardá, sus colegas del CMF, Horacio Schiavo y Héctor Papagni, determinaron que Britez Arce era una paciente de riesgo y no fue bien atendida en la maternidad.
Pero más tarde, cuando ya había 31 forenses imputados -el juez Mariano Bergés luego les dictó un sobreseimiento que está firme-, apareció una ficha de Britez Arce en la Liga Argentina Contra la Tuberculosis, adonde ella recurrió antes de ir a la Sardá.Los datos de la ficha hicieron que los forenses Schiavo y Papagni elaboraran un nuevo dictamen cercano al de Poggi y Casavilla.
Esto obligó a la apertura de otro expediente a cargo del fiscal Martín López Perrando, que mandó analizar la ficha. Un perito calígrafo de la Corte estableció que la ficha firmada por la médica de la Liga Adriana Morín difiere de otras fichas de la entidad y que el texto -si bien registra diferentes fechas de atención- no se escribió "en distintos tiempos".
Un estudio químico en la Policía Federal fue un tanto vacuo sobre la tinta, pero días atrás, cuando López Perrando interrogó al policía que lo efectuó, Ariel Sevecka, este perito adujo "un error de tipeo" y agregó que la tinta de la ficha era la misma.
A partir de este testimonio, López Perrando pidió al juez Raúl Irigoyen la indagatoria del presidente de la Liga, el doctor Jorge Alberto Pilheu, y de la doctora Morín.
"Esto está en manos de los jueces", dijo Pilheu a La Nación . Por su parte, Orgeira explicó que, en lo que respecta a los forenses, "la investigación es exhaustiva desde que el juez Bergés entró en el fondo del asunto".
Se trata de la resolución donde Bergés sobreseyó a los 31 forenses con el argumento de que se trataba de discusiones científicas. Un argumento que el fiscalQuantín y la Cámara del Crimen no parecen aceptar dadas las contradicciones que aún se registran.



